Del caos al orden: cómo sobrevive el comercio en Centenario
Si usted camina por la Calle 15 con Carrera 10 un martes a las 10 de la mañana, el panorama es aparentemente caótico: vendedores de minutos, carritos de jugo de naranja, pitos de buses del MIO y un bullicio que no para. Pero si se queda quieto unos minutos, empieza a notar que ese caos tiene un orden invisible, una lógica que sostiene a cientos de familias. Centenario no es solo un barrio de paso entre el Centro y el Oeste de Cali; es un organismo comercial vivo que lleva décadas reinventándose. Este artículo es un mapa para entender cómo funciona, quiénes lo mueven y qué le espera en los próximos cinco años.
Un poco de historia: el barrio que creció con la ciudad
Centenario nació a principios del siglo XX como un sector residencial de clase media alta. Las casas amplias con patios interiores y fachadas republicanas albergaban a familias tradicionales caleñas. Pero en los años 70 y 80, con el crecimiento del comercio en el Centro de Cali, esas casas empezaron a transformarse en bodegas, talleres y locales comerciales. El auge del transporte público —primero los buses verdes, luego las busetas y finalmente el MIO— convirtió a Centenario en un nodo de conexión entre el centro administrativo y los barrios del oeste y sur.
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Hoy, el barrio tiene una doble personalidad. De día, es un hervidero de compra y venta de repuestos, calzado, textiles y electrónicos. De noche, se vacía casi por completo, salvo por algunos locales de comidas rápidas y bares que han empezado a aparecer en sus calles más periféricas. Esta dualidad es clave para entender su dinámica: el comercio manda, pero la vivienda sigue presente en los segundos pisos, donde aún viven familias que resisten la presión de la gentrificación.
Un dato curioso que pocos saben: la antigua estación del Ferrocarril del Pacífico, que hoy es la sede de la Alcaldía en el CAM, estaba a solo tres cuadras de Centenario. Eso convirtió al barrio en el primer punto de descarga de mercancías que llegaban desde Buenaventura. Esa herencia logística explica por qué hoy hay tantas bodegas de distribución en la zona.
Mapa mental del comercio: formal vs. informal
Para entender Centenario hay que dividir su economía en dos capas que conviven, chocan y a veces se complementan.
El comercio formal: los que pagan impuestos
Los negocios formales se concentran principalmente en las calles 15, 16 y 17 entre carreras 8 y 12. Aquí encontrará almacenes de calzado como Calzado Sandalias o Calzado Futura, tiendas de repuestos electrónicos como ElectroCentenario, y ferreterías que llevan más de 30 años operando. Estos locales tienen un promedio de 20 a 50 metros cuadrados, atienden de lunes a sábado de 9am a 6:30pm, y en su mayoría son negocios familiares de segunda o tercera generación.
Los precios en estos locales son competitivos porque trabajan con márgenes bajos y volumen alto. Un par de zapatos de cuero puede costar entre $80.000 y $150.000 COP, mientras que en un centro comercial costaría el doble. La clave está en la relación directa con fábricas de Cali y del Valle del Cauca, especialmente del municipio de Palmira.
El comercio informal: la otra economía
Las ventas ambulantes en Centenario son un universo paralelo. Se calcula que hay más de 1.200 vendedores informales que operan en el sector, según cifras de la Alcaldía de Cali de 2025. Se dividen en dos grupos: los que tienen un puesto fijo (generalmente en las esquinas o en las bahías de los parqueaderos) y los que caminan vendiendo de todo, desde medias hasta minutos para celular.
Los vendedores informales han desarrollado un código de ética propio. Las esquinas se "heredan" entre familias, hay turnos para usar los espacios más concurridos y existe una jerarquía de antigüedad que se respeta. Un vendedor nuevo no puede simplemente llegar a la esquina de la Carrera 10 con Calle 15; primero debe "pedir permiso" a los veteranos del sector.
Lo más interesante es la economía circular que se genera: muchos vendedores informales compran sus productos a los mismos almacenes formales del barrio. Por ejemplo, un vendedor de medias compra al por mayor en Almacén El Triunfo en la Calle 16, y luego revende en la esquina con un margen del 30%. Es una relación simbiótica que muchos desconocen.
Caso de éxito: 40 años vendiendo zapatos en la misma esquina
Don Héctor Muñoz tiene 68 años y ha visto pasar cuatro generaciones de caleños por su local Calzado Don Héctor, ubicado en la Calle 15 # 10-24. Su padre abrió el negocio en 1986, cuando la calle era de tierra y los buses llegaban hasta la puerta. Hoy, Don Héctor atiende de lunes a sábado de 8am a 6pm, y su hijo Carlos maneja las redes sociales del negocio.
"Cuando empezamos, vendíamos zapatos de caucho para los trabajadores de los ingenios. Eso era lo que más salía. Después vinieron los tenis, luego el cuero de calidad, y ahora otra vez los tenis, pero de marca que la gente busca por Instagram", cuenta Don Héctor mientras organiza una fila de zapatos colegiales que son furor en enero.
El secreto de su longevidad no es solo la calidad del producto. Es la confianza. Don Héctor maneja una libreta de crédito informal: los clientes de toda la vida pueden llevar el par de zapatos hoy y pagar a quincena. "Yo no le cobro interés a mi gente. Prefiero perder algo de plata a perder un cliente. Aquí el que paga, paga. El que no, no vuelve, pero no lo persigo", dice con una sonrisa que revela una filosofía que las grandes cadenas no entienden.
El mayor reto que ha enfrentado no fue la pandemia, sino la llegada del MIO. "Cuando cerraron la estación de la Calle 15 para construir el MIO, estuvimos casi un año con la calle tapada. Las ventas cayeron un 60%. Pensé en cerrar. Pero aguantamos, y cuando abrieron la estación, volvió la gente, aunque diferente: ya no venían en buseta, venían en el MIO y bajaban directo a la estación. Eso nos obligó a cambiar el horario de atención".
El consejo de Don Héctor para los nuevos emprendedores: "No peleen contra la informalidad. Los vendedores ambulantes no son el enemigo, son sus mejores clientes. Yo les vendo al por mayor a tres muchachos que tienen puestos en la esquina. Si a ellos les va bien, a mí también. El que no entienda eso, no dura en Centenario".
El impacto del MIO y el centro comercial cercano
La llegada del sistema MIO en 2009 fue un parteaguas para Centenario. La construcción de la estación Centenario en la Calle 15 con Carrera 9 transformó el flujo peatonal. Antes, la gente bajaba de las busetas en cualquier esquina. Ahora, hay un punto de llegada y salida concentrado, lo que ha creado corredores peatonales muy definidos.
El resultado ha sido mixto. Por un lado, la estación trajo más gente: se estima que 45.000 personas transitan diariamente la estación y sus alrededores. Eso es un flujo constante de clientes potenciales. Por otro lado, la reubicación de paraderos y la peatonalización parcial de algunas calles obligaron a muchos negocios a rediseñar sus fachadas y vitrinas.
El Centro Comercial Centenario, ubicado en la Calle 15 con Carrera 8, abrió sus puertas en 2012 y se convirtió en la competencia directa del comercio de calle. Con 120 locales, cines y parqueadero, atrae a un público que busca comodidad y aire acondicionado. Pero los comerciantes de la calle han encontrado su nicho: el precio.
"En el centro comercial un par de zapatos de cuero cuesta $180.000. Aquí en mi local cuesta $110.000 y le doy garantía de tres meses", dice Don Héctor. La estrategia de los comerciantes formales de la calle ha sido diferenciarse en precio y atención personalizada, mientras el centro comercial captura a quienes buscan experiencia de compra más "moderna".
La relación entre el centro comercial y el comercio de calle no es solo de competencia. Muchos empleados del centro comercial almuerzan en los restaurantes de la calle 15, y algunos locales del centro comercial compran inventario a los mayoristas de Centenario. Es una interdependencia que pocos reconocen.
Retos actuales: ventas ambulantes, seguridad y gentrificación
Ningún análisis de Centenario sería honesto sin hablar de los problemas que lo aquejan.
Las ventas ambulantes: ¿problema o solución?
La administración municipal ha intentado en múltiples ocasiones reubicar a los vendedores ambulantes de Centenario. En 2024, la Alcaldía de Cali propuso un plan de reubicación en un galpón cercano al CAM, pero la mayoría de vendedores lo rechazó porque "donde nos van a meter no pasa gente", según voceros del sindicato de vendedores informales del sector.
El problema es complejo. Los comerciantes formales se quejan de que los vendedores ambulantes obstruyen las entradas y venden productos similares a precios más bajos (porque no pagan arriendo ni impuestos). Los vendedores ambulantes argumentan que no tienen otra opción laboral y que el comercio formal también se beneficia de su presencia porque atraen gente a la zona.
La situación actual es un equilibrio tenso. Hay acuerdos informales: los vendedores ambulantes no se ubican directamente frente a las puertas de los locales formales, y los formales no llaman a la policía por cada vendedor nuevo. Pero este equilibrio se rompe cada vez que la Alcaldía anuncia una operación de desalojo.
Seguridad: la percepción vs. la realidad
Centenario tiene fama de ser un barrio "peligroso" por la presencia de habitantes de calle y la venta de productos de dudosa procedencia (especialmente celulares robados). La realidad es más matizada. Los hurtos ocurren principalmente en horas pico y en las zonas de mayor aglomeración, como la salida de la estación del MIO.
Los comerciantes han organizado una red de vigilancia informal. Cada local tiene el # del otro, y hay un grupo de WhatsApp con más de 300 comerciantes que se alertan sobre carteristas o situaciones sospechosas. La policía comunitaria del sector reconoce que esta red es más efectiva que muchas cámaras de seguridad.
Para el visitante, la recomendación es la misma que para cualquier zona comercial de alta densidad en Cali: no exhibir joyas o celulares de alta gama, mantener la billetera en el bolsillo delantero y evitar las calles menos transitadas después de las 7pm.
Gentrificación: la presión silenciosa
El término "gentrificación" suena académico, pero en Centenario se siente en el arriendo. Un local comercial de 30 metros cuadrados en la Calle 15 costaba $800.000 COP mensuales en 2020. En agosto de 2026, el mismo local no baja de $1.800.000 COP. Los dueños de los predios, muchos de ellos familias que heredaron las propiedades, han visto el valor del suelo dispararse por la cercanía al centro administrativo y las nuevas torres de oficinas que están construyendo en la Carrera 10 hacia el norte.
Esta presión está expulsando a los negocios más pequeños y tradicionales. Las ferreterías familiares están siendo reemplazadas por cadenas de comida rápida y tiendas de conveniencia. Don Héctor lo ve claro: "En cinco años, esta calle va a ser otra. Los que tenemos local propio, como yo, aguantamos. Los que pagan arriendo, van a tener que irse para el barrio Obrero o para la Galería Alameda".
La gentrificación no es solo un tema de arriendos. También cambia el perfil del consumidor. Cada vez llegan más oficinistas de las torres nuevas, que buscan almuerzos rápidos y saludables, no repuestos de moto ni zapatos de caucho. Los comerciantes están respondiendo: ya hay tres locales de comida vegana en la Calle 16 que no existían hace dos años.
Proyección a 5 años: ¿hacia dónde va Centenario?
Si las tendencias actuales se mantienen, Centenario en 2031 será un barrio muy diferente al que conocemos hoy. Estas son las proyecciones más probables:
- Consolidación del corredor gastronómico: La Calle 16 entre carreras 9 y 11 ya tiene 8 restaurantes nuevos que abrieron entre 2024 y 2026. Se espera que esta tendencia continúe, atrayendo a un público nocturno que hoy no existe en el barrio.
- Disminución de bodegas: Las bodegas de distribución de mercancía pesada se están mudando al sector de la Carrera 26 o al barrio Industrial. Los espacios que dejan se están convirtiendo en oficinas o locales comerciales más pequeños.
- Formalización parcial de vendedores ambulantes: La Alcaldía está negociando un nuevo esquema de "puestos fijos regulados" en las calles peatonales. Es probable que para 2028 haya un # limitado de vendedores con permisos oficiales.
- Un proyecto de renovación urbana: El Plan de Ordenamiento Territorial (POT) de Cali 2024-2034 incluye a Centenario como zona de "renovación especial". Eso significa que habrá incentivos para construir edificios de uso mixto (comercio abajo, vivienda arriba).
El mayor riesgo es que la renovación expulse a los comerciantes históricos y Centenario se convierta en un "mini Granada" o "mini San Antonio": bonito, caro y sin alma. El mayor oportunidad es que la mezcla entre lo nuevo y lo viejo cree un ecosistema comercial único en Cali, algo que no existe en ningún otro barrio de la ciudad.
La clave está en los propietarios de los predios. Si deciden vender a las grandes constructoras, el barrio cambiará radicalmente. Si deciden renovar sus propiedades y mantener rentas accesibles, Centenario puede ser un modelo de cómo el comercio tradicional se adapta sin morir.
Tips locales para comerciantes y visitantes
Si usted va a abrir un negocio en Centenario o simplemente quiere recorrer el barrio como turista, estos consejos le van a servir:
Para emprendedores y comerciantes
- No subestime la venta al por mayor: Los vendedores ambulantes son sus mejores clientes potenciales. Ofrezca descuentos por volumen y tendrá un canal de distribución gratuito.
- Respete los códigos no escritos: No intente robarse los clientes de un vecino con precios predatorios. En Centenario, la colaboración entre comerciantes es más rentable que la competencia feroz.
- Invierta en seguridad digital: El grupo de WhatsApp de comerciantes es vital. Únase y participe activamente.
- Diversifique su horario: Si solo atiende de 9am a 6pm, se pierde el creciente público nocturno. Considere abrir al menos dos noches a la semana hasta las 9pm.
Para visitantes y curiosos
- Vaya con efectivo: Muchos locales de la calle no aceptan tarjeta, y los cajeros automáticos cercanos suelen tener filas largas.
- El mejor día para ir es sábado por la mañana: Hay menos tráfico vehicular y los comerciantes están más relajados para conversar.
- Pruebe la comida de los puestos ambulantes: Los jugos de naranja recién exprimidos de la Carrera 10 son legendarios entre los locales. Cuestan alrededor de $3.000 COP.
- No compre celulares de segunda mano sin verificar: Hay muchos equipos robados en circulación. Si el precio es demasiado bueno para ser verdad, probablemente sea robado.
Preguntas frecuentes
¿Es seguro visitar Centenario hoy en día?
Como cualquier zona comercial densa de Cali, tiene riesgos, pero no es el "barrio peligroso" que algunos pintan. Los hurtos son principalmente de oportunidad (carteristas en horas pico). La zona de la Calle 15 entre carreras 8 y 10 es la más segura por la presencia constante de policía y el flujo de gente. Evite las calles laterales después de las 7pm y no lleve objetos de valor visibles.
¿Cuánto cuesta abrir un negocio en Centenario en 2026?
Para un local pequeño de 20-30 metros cuadrados, los costos iniciales rondan entre $15 y $25 millones de COP: $2 millones de arriendo mensual (con depósito de 3 meses), $5 millones en adecuaciones mínimas, $8 millones en inventario inicial y $3 millones en trámites y publicidad. Los arriendos han subido un 40% desde 2023, por lo que se recomienda negociar contratos de al menos 3 años para estabilizar el costo.
¿Qué está haciendo la Alcaldía para regular el comercio en la zona?
La Secretaría de Desarrollo Económico tiene un programa de formalización que ofrece incentivos tributarios (descuento en ICA e industria) para comerciantes que se formalicen. También hay un plan de recuperación de espacio público que incluye la reubicación de vendedores ambulantes en módulos fijos con servicios sanitarios. Sin embargo, la implementación ha sido lenta y los acuerdos con los sindicatos de vendedores aún no se concretan en su totalidad. Se recomienda a los interesados consultar directamente en la sede de la Alcaldía en el CAM.
Centenario no es solo un punto de paso. Es un laboratorio urbano donde conviven la economía formal e informal, lo viejo y lo nuevo, el caos y el orden. Si usted es comerciante del barrio, su mayor reto y su mayor victoria son parte de una historia más grande que apenas está escribiendo su siguiente capítulo.
¿Eres comerciante del barrio? Cuéntanos en los comentarios de este artículo cuál ha sido tu mayor reto y una victoria reciente. Tu experiencia puede ayudar a otros que están empezando en esta zona que no deja de sorprender.
Qué hacer
Visitar el Parque de los Gatos
Este emblemático parque es un espacio único donde se exhiben esculturas de gatos en diversas poses. No solo es un lugar para disfrutar de arte al aire libre, sino que también es un punto de encuentro para los amantes de los felinos. Insider Tip: Aprovecha para llevar una cámara y capturar las esculturas en las horas doradas de la tarde, cuando la luz resalta los detalles de las obras.
Explorar el Mercado de San Francisco
Este mercado es el lugar ideal para vivir la auténtica experiencia culinaria caleña. Aquí encontrarás productos frescos, frutas exóticas y comidas típicas como el sancocho y la cholado. Insider Tip: No te vayas sin probar un jugo de corozo, es un sabor local que no se encuentra fácilmente en otros lugares.
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