San Antonio no es plano: la topografía que creó los atajos
Si has caminado por San Antonio, ya sabés que el barrio no perdona las piernas. Subir la Calle 5 desde la Avenida 4 hasta la Colina de San Antonio te deja sin aliento, y bajar por la Calle 3 es una prueba de equilibrio. Pero lo que pocos saben –y que solo los vecinos de 20 o 30 años conocen de memoria– es que el barrio está lleno de escaleras públicas, pasajes estrechos y callejones de concreto que cortan el tiempo de caminata a la mitad. No son escaleras de postal, ni están en Google Maps. Son atajos que nacieron por la topografía: San Antonio está construido sobre una colina empinada, y en los años 50 y 60, los habitantes empezaron a abrir pasos peatonales para no tener que rodear cuadras enteras. Hoy, en mayo de 2026, muchas de esas escaleras siguen ahí, algunas en buen estado, otras con barandas rotas y musgo. Pero todas cuentan una historia.
Qué hacer: la ruta de las escaleras secretas
Lo mejor de estas escaleras no es solo que te ahorren tiempo. Es que desde arriba ves la ciudad de una forma que ningún mirador turístico te da. La gracia está en caminar con calma, escuchar los sonidos del barrio (un perro que ladra, una señora barriendo, el ruido de un televisor) y sentir que estás descubriendo un Cali que no aparece en las guías. Acá te dejo las 6 escaleras que todo caminante urbano debería conocer. Les puse el nombre que les dan los vecinos, no el oficial (si es que existe).
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1. La Escalera de la 5 con 3 (o "la de los gatos")
Ubicación: Calle 5 con Carrera 3, justo al lado de la tienda "Donde la Negra".
Escalones: 47 exactos. Los conté un domingo de resaca.
Qué se ve desde arriba: Una vista directa al Cerro de las Tres Cruces, con el centro de Cali al fondo. Si es tarde, el sol se pone justo detrás de la cruz más grande.
Anécdota de vecino: Doña Martha, que vive en la casa blanca de la esquina desde 1988, me contó que esta escalera la construyeron los mismos vecinos en los 70. "No había plata para pagar un albañil, así que cada familia ponía una tanda de cemento. Mi papá cargó los ladrillos desde la Avenida 4". Hoy, los gatos del barrio se reúnen ahí a tomar sol. Por eso el nombre.
2. La Escalera del Mirador Escondido (o "la de la baranda suelta")
Ubicación: Calle 4 entre Carreras 2 y 3, detrás del restaurante "El Pan de la Esquina".
Escalones: 32, pero el último tramo es de tierra compactada.
Qué se ve desde arriba: Un balcón natural sobre el barrio San Antonio. Se ven los techos de teja, las antenas parabólicas y, si el día está despejado, hasta la Torre de Cali. El atardecer desde acá es mejor que desde el mirador oficial.
Anécdota de vecino: Don Carlos, el dueño del taller de bicicletas de la Calle 4, dice que esta escalera era el lugar favorito de los novios del barrio en los 80. "Aquí venían a esconderse, porque desde la calle no se veía. Ahora la baranda está suelta, pero el paisaje sigue siendo el mismo". Precaución: no apoyarse en la baranda izquierda, que está floja desde la pandemia.
3. La Escalera del Silencio (o "la del perro negro")
Ubicación: Calle 3 con Carrera 1, al final del callejón sin salida.
Qué se ve desde arriba: Una panorámica del barrio Obrero y la autopista. Es la más alta de todas, y la más solitaria. Por eso los vecinos le dicen "del Silencio".
Anécdota de vecino: Doña Lilia, que lleva 40 años en la casa de la esquina, jura que hay un perro negro que se sienta en el escalón 30 todas las noches. "No es bravo, pero asusta si no lo espera. Dicen que es el espíritu de un albañil que murió construyendo la escalera. Yo no creo en eso, pero siempre llevo un pan para el perro".
4. La Escalera de los Artistas (o "la de los murales")
Ubicación: Calle 2 con Carrera 4, a media cuadra del Teatro San Antonio.
Escalones: 28, pero cada descanso tiene un mural pintado.
Qué se ve desde arriba: Un pasillo de arte callejero. Los murales cambian cada año, pintados por estudiantes de la Universidad del Valle. El más famoso es un retrato de Petronio Álvarez.
Anécdota de vecino: Juan David, un grafitero de 25 años, dice que esta escalera es el "museo al aire libre" del barrio. "Aquí nadie te pide permiso. Si tenés un aerosol, pintás. Lo único que piden los vecinos es que no tapen las caras de los abuelos".
5. La Escalera de la 6 con 2 (o "la del mercado")
Ubicación: Calle 6 con Carrera 2, al lado de la frutería "La Cosecha".
Qué se ve desde arriba: El techo del mercado de San Antonio y el ir y venir de la gente. Es la más ruidosa de todas, pero también la más viva.
Anécdota de vecino: Doña Rosa, que vende frutas en la entrada, dice que esta escalera era el atajo favorito de los carniceros. "Antes, los que trabajaban en el mercado subían por acá con los cortes de carne al hombro. Ahora la usan los repartidores de domicilios".
6. La Escalera del Fin del Mundo (o "la de los dos perros")
Ubicación: Calle 1 con Carrera 5, donde termina el pavimento.
Escalones: 41, pero los últimos 10 son de tierra y piedra.
Qué se ve desde arriba: El límite del barrio con la ladera. Desde acá se ve toda la ciudad, pero también se oye el silencio del monte. Es la más peligrosa si llueve.
Anécdota de vecino: Don Álvaro, que vive en la última casa, dice que esta escalera era el límite del barrio en los 60. "Más allá no había nada, solo potrero. Ahora hay casas, pero la escalera sigue igual de abandonada".
Ruta sugerida de 45 minutos conectando 4 escaleras
Si querés hacer un recorrido rápido pero completo, seguí esta ruta que conecta las mejores escaleras sin repetir camino. Llevá agua, zapatos cerrados y un celular con batería para las fotos.
- Punto de partida: Parque de San Antonio (Calle 5 con Carrera 4).
- Escalera # 1: Subí por la Calle 5 hasta la Carrera 3, tomá la Escalera de la 5 con 3 (47 escalones). Desde arriba, mirá el Cerro de las Tres Cruces.
- Caminata de 5 minutos: Bajá por la Carrera 3 hasta la Calle 4, girá a la derecha y buscá la Escalera del Mirador Escondido (32 escalones). Pará a tomar fotos del atardecer si es tarde.
- Caminata de 7 minutos: Seguí por la Calle 4 hasta la Carrera 2, subí media cuadra y tomá la Escalera de los Artistas (28 escalones). Mirá los murales.
- Caminata de 10 minutos: Bajá por la Carrera 4 hasta la Calle 1, girá a la izquierda y llegá a la Escalera del Fin del Mundo (41 escalones). Cuidado con los perros.
- Punto final: Desde arriba, volvé caminando por la Calle 1 hasta el Parque de San Antonio (15 minutos cuesta arriba).
Tiempo total: 45 minutos si no te detenés mucho. Si parás a tomar fotos o hablar con vecinos, calculá 1 hora y 15 minutos.
Dónde comer o beber cerca de las escaleras
Después de subir y bajar escaleras, el cuerpo pide algo. San Antonio tiene opciones para todos los bolsillos. Acá van las que están más cerca de las rutas:
- El Pan de la Esquina (Calle 4 con Carrera 3): Un local pequeño que vende pan de yuca y café desde $3.000 COP. Ideal para un descanso rápido. Abierto de lunes a sábado, 7am-7pm.
- Donde la Negra (Calle 5 con Carrera 3): Una tienda de barrio que prepara jugos naturales y empanadas. La empanada de carne cuesta $2.500 COP. Atención: solo efectivo.
- La Cosecha (Calle 6 con Carrera 2): Frutería con batidos de fruta fresca desde $5.000 COP. Perfecto para hidratarse después de la Escalera del Mercado.
- Restaurante San Antonio (Calle 5 con Carrera 5): Plato del día por $15.000 COP. Comida casera, no es gourmet. Abierto de martes a domingo, 12pm-4pm.
Cómo llegar y transporte
Llegar a San Antonio es fácil desde cualquier punto de Cali. Pero si venís en carro, preparate para calles empinadas y parqueo escaso. Mejor moverse a pie o en bus.
- En MIO: Tomá la estación "San Antonio" de la línea T1. Desde ahí, caminá 10 minutos cuesta arriba hasta el parque. El pasaje cuesta $2.600 COP (precio de referencia de mayo de 2026).
- En taxi o Uber: Desde el centro, el viaje cuesta entre $8.000 y $12.000 COP. Pedí que te dejen en el Parque de San Antonio.
- A pie: Si estás en el centro (Plaza de Caicedo), son 20 minutos caminando en subida constante. No lo recomiendo si llevás maletas.
- En bicicleta: Las subidas son duras, pero las bajadas son divertidas. Hay un bicicletero público en el parque.
Tips locales
Esto es lo que ningún turista sabe, pero los vecinos te dirían si les preguntás:
- No vayas de noche sin linterna: Las escaleras no tienen luz pública en su mayoría. Llevá el celular con batería o una linterna pequeña.
- Cuidado con el musgo: Después de llover, los escalones de concreto se vuelven resbaladizos. Usá zapatos con suela antideslizante. Las zapatillas de correr son ideales.
- Los perros guardianes no son agresivos si no los provocás: En la Escalera del Fin del Mundo hay dos perros que ladran, pero no muerden. Si te ven tranquilo, te ignoran. No les hagas caso.
- Llevá efectivo: Las tiendas cerca de las escaleras no reciben tarjeta. Billetes de $2.000, $5.000 y $10.000 COP son suficientes.
- Preguntale a los vecinos: Si ves a alguien barriendo o sentado en una puerta, saludá y preguntá por la historia de la escalera. La gente de San Antonio es amable y le gusta contar anécdotas.
- No uses Google Maps para las escaleras: La app no reconoce estos atajos. Mejor seguí las indicaciones de este artículo o preguntá en la tienda "Donde la Negra".
Preguntas frecuentes
¿Las escaleras son seguras para caminar sola o solo?
En general, sí, pero con precaución. Durante el día (entre 7am y 6pm) hay movimiento de vecinos y perros, lo que las hace seguras. Después de las 7pm, la Escalera del Silencio y la del Fin del Mundo quedan muy solas. Si vas sola, llevá un silbato o compartí tu ubicación con alguien. Las escaleras del centro del barrio (la de los Artistas y la del Mirador) tienen más tránsito incluso al anochecer.
¿Cuánto tiempo se ahorra usando las escaleras en vez de las calles?
Depende de la ruta, pero en promedio te ahorrás entre 10 y 15 minutos por trayecto. Por ejemplo, ir de la Calle 5 a la Calle 1 por la calle (rodeando la colina) toma unos 25 minutos. Por la Escalera del Silencio, son apenas 8 minutos. En un día completo de caminata, podés ahorrarte hasta una hora.
¿Hay escaleras que estén en mal estado y deba evitar?
Sí, la Escalera del Fin del Mundo tiene los últimos escalones de tierra que se vuelven lodo cuando llueve. También la Escalera del Mirador Escondido tiene una baranda suelta en el lado izquierdo. Evitá apoyarte ahí. El resto están en condiciones aceptables, aunque con musgo y grietas. Si llueve, mejor saltate la ruta o andá con mucho cuidado.
¿Puedo llevar a mis hijos o a mi perro?
Con niños pequeños, la Escalera de los Artistas y la del Mercado son las más seguras porque tienen barandas firmes y menos escalones. La del Silencio y la del Fin del Mundo no las recomiendo para niños por los escalones rotos y los perros guardianes. Si llevás perro, asegurate de que esté acostumbrado a subir escaleras; algunas tienen escalones muy altos.
¿Hay algún grupo de caminatas organizadas en San Antonio?
Sí, existe el grupo de WhatsApp 'Caminantes de San Antonio', donde vecinos organizan rutas guiadas los sábados por la mañana. La próxima salida es el sábado 15 de mayo de 2026, a las 7am, desde el Parque de San Antonio. La guía es doña Martha, una vecina de 30 años que conoce cada escalera. Para unirte, preguntá en la tienda "Donde la Negra" o buscá el grupo en WhatsApp. La caminata es gratuita, pero se agradece llevar agua extra para compartir.
Introducción histórica o contextual
San Antonio es uno de los barrios más emblemáticos de Cali, conocido por su arquitectura colonial y su ambiente bohemio. Este sector no solo es famoso por sus casas coloridas y su vibrante vida cultural, sino también por sus escaleras secretas y atajos peatonales que facilitan el acceso a diferentes niveles del barrio. En el pasado, San Antonio fue el lugar de residencia de la élite caleña, lo que explica la disposición de sus calles y escaleras que conectan las diferentes alturas del terreno. Con el tiempo, estas escaleras se convirtieron en parte del paisaje urbano y en un símbolo de la lucha diaria de sus habitantes por moverse en un barrio con tantas pendientes.
La historia del barrio se remonta al siglo XVII, cuando fue fundado como un asentamiento de españoles. Las escaleras que ahora consideramos atajos fueron originalmente diseñadas como caminos de acceso a las viviendas de los colonos. Hoy en día, estas rutas no solo son prácticas, sino que también ofrecen a los caminantes vistas sorprendentes de la ciudad y una experiencia auténtica de la vida local.
Explorar estas escaleras puede ser una aventura en sí misma. No solo te llevarán a los puntos más altos del barrio, sino que también te permitirán descubrir rincones llenos de arte callejero y cafés acogedores. A continuación, algunos consejos para disfrutar al máximo de estas rutas:
