Introducción histórica o contextual
En el barrio San Antonio de Cali, conocido por sus calles empedradas, sus casas coloridas y su vida bohemia, hay un lugar que no aparece en las guías turísticas ni en los mapas de Google. Es un taller de luthería escondido detrás de una lavandería, en la Cra 5 #1-23. Allí, desde 1988, Don Óscar ha reparado guitarras, tiples, bandolas y hasta instrumentos que parecen salidos de un sueño. No es un galería de arte ni un espacio instagrameable: es un taller donde el olor a barniz se mezcla con el sonido de los 60s, los gatos se pasean entre virutas de madera y la trova improvisada llena las tardes de los jueves.
San Antonio es un barrio que respira música. Desde las peñas en la Plazoleta de San Antonio hasta los ensayos en casas particulares, la tradición musical es parte de su ADN. Pero pocos saben que el corazón de esa tradición late en el taller de Don Óscar, un luthier que aprendió el oficio de su abuelo en Popayán y que llegó a Cali en los 80s para quedarse. Hoy, en mayo de 2026, su taller sigue siendo un refugio para músicos aficionados, coleccionistas de vinilos y artesanos que buscan algo auténtico: un instrumento reparado con manos expertas, no con máquinas.
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Este artículo es para vos, que querés conocer un lugar donde la música no se vende, se construye. Donde cada cuerda tiene una historia y cada visita es una oportunidad de aprender, escuchar y compartir.
Retrato de Don Óscar: el luthier de la Cra 5
Don Óscar tiene 67 años, una barba blanca que parece esculpida en madera de cedro y unas manos que han reparado más de 5.000 instrumentos. Su taller, un espacio de unos 20 metros cuadrados, está lleno de herramientas colgadas en las paredes, cajas de cuerdas apiladas en el piso y fotos de músicos que han pasado por allí: desde trovadores anónimos hasta artistas de la salsa caleña que alguna vez necesitaron una reparación de emergencia antes de un concierto.
“Empecé en 1988, cuando este barrio era más tranquilo y la gente venía a tocar guitarra en las esquinas”, cuenta Don Óscar mientras ajusta el puente de un tiple. “Ahora hay más turistas, pero el taller sigue siendo el mismo. No cambio el olor a barniz por nada”.
Su especialidad son las guitarras con cuerdas de nailon, típicas de la música andina colombiana y de la trova. Pero también repara instrumentos eléctricos, tiples, bandolas, requintos y hasta algunos violines. “Cada instrumento tiene su personalidad. No es lo mismo una guitarra española que una acústica. Hay que escucharlas, sentir la madera”, dice.
Lo que hace especial a Don Óscar no es solo su técnica, sino su paciencia. Puede pasar horas lijando una tapa armónica o ajustando el alma de un mástil. Y mientras trabaja, pone música de los 60s: Los Beatles, Los Panchos, Julio Jaramillo. “Esa música me relaja. Además, los gatos la disfrutan”, dice señalando a dos felinos que duermen sobre una pila de virutas.
Cómo llegó Don Óscar a San Antonio
Don Óscar nació en Popayán, donde su abuelo era luthier de oficio. “Mi abuelo hacía guitarras para los músicos de la ciudad. Yo aprendí viéndolo, desde niño. A los 12 años ya sabía cambiar cuerdas y ajustar clavijas”. En los 80s, se mudó a Cali buscando más oportunidades. “San Antonio me recibió con los brazos abiertos. Había muchas peñas, muchos músicos. Necesitaban a alguien que supiera reparar instrumentos. Así que abrí el taller aquí, en la Cra 5”.
Desde entonces, su taller ha sido un punto de encuentro. “Aquí vienen desde estudiantes de música hasta señoras que encuentran una guitarra vieja en el mercado de pulgas. Todos son bienvenidos”.
El taller hoy: un espacio vivo
El taller de Don Óscar no es un lugar silencioso. Suena a música, a martillazos suaves, a conversaciones entre músicos. Hay un cartel en la entrada que dice: “Se repara cualquier instrumento, menos malos humores”. Y los gatos, que tienen nombres como “Cuerda” y “Traste”, son parte del paisaje.
“Los gatos son mis ayudantes”, bromea Don Óscar. “Uno me trae las cuerdas, el otro se sienta en el banco mientras trabajo. Son buena compañía”.
Qué hacer: el taller de luthería como experiencia
Visitar el taller de Don Óscar no es solo dejar un instrumento para reparar. Es una experiencia que combina aprendizaje, música y comunidad. Acá te contamos qué podés hacer si te animás a pasar por la Cra 5 #1-23.
1. Reparar tu instrumento
Si tenés una guitarra desafinada, un tiple con el puente suelto o una bandola con trastes gastados, Don Óscar es tu hombre. Los precios son accesibles: un cambio de cuerdas cuesta desde $15.000 COP, una reparación de puente desde $40.000 COP, y una restauración completa puede llegar a $150.000 COP, dependiendo del instrumento. “Siempre cobro justo. No me gusta estafar a los músicos”, dice.
Consejo práctico: Llamá antes al número que está en la puerta (no lo publicamos porque cambia a menudo) o simplemente aparecé. Don Óscar atiende de lunes a sábado, de 9am a 6pm, pero los jueves es especial porque abre hasta las 8pm para la trova.
2. Escuchar los ensayos de trova los jueves
Los jueves a las 6pm, el taller se convierte en un escenario improvisado. Músicos del barrio llegan con sus guitarras, tiples y voces para cantar trova. No hay micrófonos, no hay luces. Solo personas sentadas en bancos de madera, compartiendo canciones que hablan de amor, de la vida, de Cali.
“La trova es música del alma. No importa si cantás bien o mal, lo importante es sentir”, dice Don Óscar. La entrada es libre, pero se agradece llevar algo para compartir: una cerveza, un café o simplemente ganas de escuchar.
Dato curioso: Algunos jueves, Don Óscar saca su propia guitarra y se une a la ronda. Dice que aprendió a tocar trova escuchando a los músicos que llegaban a su taller. “Nunca fui a clases. Aprendí escuchando”.
3. Conocer instrumentos insólitos
Don Óscar ha reparado instrumentos que parecen sacados de un cuento. Acá va una lista de 5 que han pasado por sus manos:
- Un tiple con cuerdas de pescar: Un músico improvisado llegó con un tiple al que le había puesto cuerdas de nailon de pesca. “Sonaba raro, pero funcionaba. Le cambié las cuerdas originales y el dueño casi llora de la emoción”, recuerda Don Óscar.
- Una guitarra eléctrica hecha con una caja de puros: Un artesano local construyó una guitarra con una caja de puros y pastillas recicladas. “No sonaba muy bien, pero tenía estilo. Le ajusté el mástil y quedó tocable”.
- Un violín de juguete: Una niña llegó con un violín de plástico que había heredado de su abuela. “No era un instrumento real, pero le puse cuerdas de verdad y logré que sonara. La niña estaba feliz”.
- Una bandola con cuerdas de guitarra: Un músico de música llanera necesitaba una bandola pero solo tenía cuerdas de guitarra. Don Óscar adaptó las cuerdas y el instrumento sonó como nunca. “Fue un reto, pero lo logré”.
- Un contrabajo hecho con una tina de baño: Sí, leíste bien. Un músico de blues construyó un contrabajo con una tina de baño de metal, un palo de escoba y una cuerda de nailon. “No era afinado, pero tenía carácter. Lo reparé y el tipo lo tocó en una peña”.
4. Comprar cuerdas y accesorios
En el taller, Don Óscar vende cuerdas para guitarra, tiple, bandola y requinto a precios de referencia de mayo de 2026: desde $10.000 COP hasta $35.000 COP, dependiendo de la marca y el tipo. También tiene púas, correas y algunos estuches usados. “No soy una tienda, pero tengo lo básico para que el músico no se quede sin tocar”.
Dónde comer o beber cerca del taller
Después de visitar a Don Óscar, seguro te va a dar hambre o sed. San Antonio está lleno de opciones para todos los gustos. Acá te recomendamos algunos lugares cerca de la Cra 5.
Opción 1: Café San Antonio
A dos cuadras del taller, en la Calle 4 con Cra 5, está el Café San Antonio. Es un lugar pequeño con mesas en la acera, ideal para tomar un tinto o una limonada de coco. Los precios van desde $4.000 COP por un café hasta $12.000 COP por una bebida grande. Abren de lunes a sábado, 8am-8pm.
Opción 2: La Terraza de San Antonio
En la Plazoleta de San Antonio, a cinco minutos caminando, está La Terraza. Es un restaurante con vista panorámica de Cali. Sirven platos típicos como bandeja paisa ($25.000 COP), sancocho de gallina ($18.000 COP) y empanadas ($3.000 COP cada una). Abren todos los días, 11am-10pm.
Opción 3: Punto de empanadas en la Cra 5
En la misma Cra 5, a media cuadra del taller, hay un carrito de empanadas que vende desde las 5pm hasta las 10pm. Las empanadas son de carne, pollo y queso, a $2.500 COP cada una. Perfectas para comer mientras caminás.
Opción 4: Cerveza artesanal en La 5ta
En la Cra 5 con Calle 2, está La 5ta, un bar pequeño que vende cerveza artesanal de la región. Los precios van desde $8.000 COP por una pinta. Abren de jueves a domingo, 6pm-12am. Es un buen lugar para ir después del ensayo de trova del jueves.
Cómo llegar y transporte
El taller de Don Óscar está en la Cra 5 #1-23, detrás de Lavandería El Sol. Llegar es fácil, pero hay que saber cómo moverse en San Antonio.
En transporte público
- MIO: Tomá la estación San Antonio (línea T1) y caminá hacia el sur por la Cra 5. Son unos 10 minutos a pie.
- Buseta: Las busetas que van por la Calle 4 (rutas P47, P52) te dejan a dos cuadras del taller.
En taxi o app
Los taxis en Cali son económicos. Desde el centro, un viaje cuesta alrededor de $10.000 COP. Desde el norte de la ciudad, unos $20.000 COP. Apps como Uber o Didi también funcionan bien. Decile al conductor que te lleve a la Cra 5 con Calle 1, en San Antonio.
Caminando
Si estás en el centro de San Antonio (Plazoleta de San Antonio), caminá hacia el sur por la Cra 5. El taller está a unos 5 minutos, escondido detrás de una lavandería blanca con un letro azul que dice “Lavandería El Sol”. No te preocupes si parece una casa común: el taller está en la parte de atrás.
En bicicleta
San Antonio tiene subidas y bajadas, pero es transitable en bici. Hay bicicleteros públicos en la Plazoleta de San Antonio. El taller no tiene estacionamiento para bicis, pero podés dejarla amarrada en la reja de la lavandería.
Tips locales
Acá van algunos consejos de un caleño que ha visitado el taller varias veces:
- Llegá temprano los jueves: El ensayo de trova empieza a las 6pm, pero si llegás a las 5:30pm, podés hablar con Don Óscar antes de que se llene de gente. Es más fácil conocer su historia y verlo trabajar.
- No esperes un lugar elegante: El taller es un espacio de trabajo. Hay virutas en el piso, herramientas por todas partes y gatos que se suben a los instrumentos. Si buscás un lugar instagrameable, este no es. Pero si buscás autenticidad, es perfecto.
- Traé efectivo: Don Óscar no tiene datáfono ni recibe transferencias. Los pagos son en efectivo. Hay un cajero automático en la Calle 4 con Cra 6, a 5 minutos caminando.
- Respetá el espacio: El taller es pequeño. Si hay mucha gente, esperá afuera o ayudá a correr bancos. Don Óscar aprecia la paciencia.
- No le pidas reparaciones exprés: Don Óscar trabaja con calma. Si tu instrumento necesita una reparación compleja, puede tardar varios días. Preguntá el tiempo estimado antes de dejar el instrumento.
- Si tocás un instrumento, compartí: Los jueves, después de la trova, cualquiera puede tomar una guitarra y cantar. No seas tímido. La idea es compartir, no competir.
Preguntas frecuentes
¿Don Óscar repara instrumentos eléctricos?
Sí, pero su especialidad son los acústicos. Si tenés una guitarra eléctrica o un bajo, puede reparar problemas básicos como cambio de cuerdas, ajuste de mástil o soldadura de pastillas. Para reparaciones más complejas, recomienda ir a un técnico especializado. Es mejor llamar antes para confirmar si puede ayudarte con tu instrumento.
¿Cuánto cuesta una reparación típica?
Los precios varían según el trabajo. Un cambio de cuerdas cuesta desde $15.000 COP, una reparación de puente desde $40.000 COP, y una restauración completa de una guitarra acústica puede costar hasta $150.000 COP. Estos son precios de referencia de mayo de 2026. Se recomienda consultar directamente con Don Óscar para un presupuesto exacto.
¿Puedo visitar el taller solo para conocer, sin llevar un instrumento?
Claro que sí. Don Óscar recibe visitantes con gusto, especialmente los jueves durante el ensayo de trova. Podés llegar, saludar, ver cómo trabaja y escuchar música. Solo recordá que es un espacio pequeño y que si hay clientes, es mejor esperar tu turno para hablar con él.
¿Hay estacionamiento cerca?
No hay estacionamiento privado en el taller. En la Cra 5 podés estacionar en la calle, pero el espacio es limitado. Recomendamos llegar en taxi, buseta o caminando. Si venís en carro, buscá estacionamiento en la Calle 4 o en la Plazoleta de San Antonio, a 5 minutos caminando.
¿Don Óscar da clases de luthería?
No da clases formales, pero si mostrás interés y tenés paciencia, te explica cómo hace ciertos trabajos. “Aprendí viendo, y así enseño”, dice. Si querés aprender, lo mejor es ir un jueves temprano y preguntarle si podés observar mientras trabaja. No esperes un curso estructurado, pero sí una experiencia de aprendizaje práctico.
Invitación final: pasá el jueves a las 6pm
Si llegaste hasta acá, ya sabés que el taller de Don Óscar no es un lugar común. Es un espacio donde la música se vive, se construye y se comparte. No importa si sos músico o solo alguien que quiere escuchar una buena trova: los jueves a las 6pm, la puerta está abierta.
Así que ya sabés: pasá el jueves a las 6pm por la Cra 5 #1-23 (detrás de Lavandería El Sol) y traé tu tiple desafinado. Don Óscar te espera con sus gatos, su música de los 60s y ganas de compartir. No es una galería, no es un show. Es el barrio, con sus sonidos y su alma.
