La Soledad: el pulmón verde escondido de Bogotá
Entre las casas de fachadas coloridas y los talleres de artistas, La Soledad guarda un secreto que pocos turistas conocen: es el epicentro de la jardinería urbana más interesante de Bogotá. Mientras el resto de la ciudad corre hacia los centros comerciales, aquí los vecinos intercambian esquejes en las esquinas y los floristas conocen cada planta por su nombre científico. Si vives en un apartamento de Chapinero con luz limitada o buscas una monstera variegata sin pagar el ojo de la cara, este barrio es tu destino. En agosto de 2026, La Soledad sigue siendo el lugar donde los precios son justos y la calidad se nota en cada hoja.
El barrio, ubicado entre la Avenida Caracas y la Carrera 24, entre Calles 34 y 45, tiene una mezcla única de arquitectura republicana y bodegas industriales convertidas en galerías. Ese mismo espíritu de transformación se ve en sus floristerías: no son las típicas tiendas de flores de corte, sino viveros urbanos que cultivan, propagan y experimentan con especies que difícilmente encuentras en otros lados de la ciudad.
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Qué hacer: un recorrido por las 6 floristerías imprescindibles
La ruta que te propongo no es lineal, pero se puede caminar en una tarde. Todas están a menos de 15 minutos a pie entre sí, y cada una tiene una especialidad que la hace única.
La Hoja: la meca de las raras
Si solo visitas una, que sea esta. La Hoja queda en la Calle 38 con Carrera 19, en una casa antigua que conserva los techos de madera y el patio interior. Aquí no venden flores de corte tradicionales; su fuerte son las plantas de colección. Los jueves llega un lote fresco de monstera variegata (entre $120.000 y $250.000 COP dependiendo del tamaño) y philodendron pink princess, que se agota antes del mediodía. Mi recomendación: llega antes de las 10 am si quieres escoger la mejor hoja.
También tienen una sección dedicada a suculentas raras, como la echeveria elegans y la lithops (planta piedra), que cuestan entre $8.000 y $25.000 COP. El dueño, un hombre de unos 50 años que viste delantal de lona, cultiva la mayoría de sus esquejes en un patio trasero que no muestra a todo el mundo. Si le caes bien, te enseña su invernadero casero.
Verde Urbano: especialistas en helechos y plantas colgantes
En la Carrera 15 con Calle 35, Verde Urbano es el lugar para los que tienen poca luz natural. Este local, más pequeño que La Hoja, se especializa en helechos de diferentes variedades: el helecho cuerno de alce (platycerium) es su joya, con precios desde $45.000 COP. También tienen una impresionante colección de peperomias y pileas, perfectas para ventanas orientadas al norte.
Lo que más me gusta de este sitio es el enfoque educativo: cada planta sale con una tarjeta escrita a mano que explica el riego, la humedad y la luz que necesita. La señora que atiende, doña Marta, tiene 20 años en el oficio y no le da pena decirte si la planta que quieres no va a sobrevivir en tu apartamento. Eso, en el mundo de las floristerías, es oro puro.
El Jardín Secreto: cactus y crasas de exportación
Escondido en un segundo piso de la Calle 40 con Carrera 17, El Jardín Secreto es un local que parece un laboratorio. Las repisas están organizadas por familia botánica, y el ambiente es seco y luminoso, perfecto para sus especialidades: cactus de colección y crasas. Aquí encuentras el astrophytum myriostigma (conocido como "gorro de obispo") por unos $35.000 COP, y el echinopsis pachanoi (cactus de San Pedro) en macetas de 20 cm por $60.000 COP.
El dueño, un joven botánico que estudió en la Universidad Nacional, viaja dos veces al año a viveros del Huila y el Tolima para traer especies que no se consiguen en Bogotá. Pregunta por la "sección de rarezas" que está detrás del mostrador; ahí guarda lo mejor.
Floristería La Soledad: la clásica de barrio
No podía faltar la floristería que le da nombre al barrio. Está en la Calle 36 con Carrera 14, en un local de esquina que ha estado ahí desde los años 80. Esta es la opción si buscas plantas ornamentales tradicionales, como anturios, sansevierias y potus, a precios de barrio: desde $10.000 COP. No tienen especies raras, pero sí una selección sólida de plantas de interior que no fallan.
Además, hacen arreglos de flores frescas para entrega en el barrio y los alrededores. Si vives en Chapinero y necesitas un detalle de última hora, esta es la opción más confiable y económica.
Raíces: el vivero de la cuadra
En la Carrera 21 con Calle 38, Raíces es un proyecto más nuevo (abrió en 2023) que combina la venta de plantas con un café de especialidad. El espacio es amplio, con mesas compartidas y una pared verde que funciona como jardín vertical. Su especialidad son las plantas aromáticas y medicinales: albahaca tailandesa, menta piperita, romero y lavanda, todas cultivadas en Bogotá.
Los precios son moderados: macetas de aromáticas desde $9.000 COP, y tienen un sistema de canje: llevas tus esquejes y te dan crédito para comprar sustrato o macetas. Es el punto de encuentro de los jardineros urbanos del barrio, y los jueves hacen talleres de propagación gratuitos. Si te interesa conocer a otros aficionados, pasa por ahí entre 5 y 7 pm.
Bonsái Bogotá: el arte de la paciencia
En la Calle 44 con Carrera 18, Bonsái Bogotá es el lugar más especializado de la ruta. No venden plantas comunes; su catálogo se limita a bonsáis de interior (ficus, carmona, serissa) y los accesorios necesarios para cuidarlos: tijeras de poda, alambre de aluminio, sustratos especiales. Los precios arrancan en $80.000 COP para árboles jóvenes y suben hasta $500.000 COP para ejemplares de 15 años o más.
El dueño, un japonés-colombiano de tercera generación, da clases de bonsái los sábados en la mañana (cupo limitado a 8 personas). No es barato ($60.000 COP por sesión), pero la experiencia de aprender con alguien que creció con esta tradición vale cada peso.
Guía de especies raras disponibles en agosto de 2026
Si tu objetivo es comprar algo que no se vea en cualquier oficina, esto es lo que hay circulando este mes en las floristerías de La Soledad. Los precios son de referencia de agosto de 2026 y pueden variar según la disponibilidad.
Monstera variegata (deliciosa albo)
La reina de las plantas de colección. La Hoja recibe lotes los jueves, y se agotan rápido. Precio: entre $120.000 y $250.000 COP según el tamaño y la cantidad de variegación (las hojas con más blanco valen más). Si no quieres pagar eso, pregunta por el esqueje en agua, que suelen vender a $60.000 COP.
Philodendron pink princess
Otra favorita de los coleccionistas. Tiene hojas verdes con manchas rosadas y es bastante resistente. En Verde Urbano la consigues desde $90.000 COP en maceta de 15 cm. Ojo: asegúrate de que el rosa sea visible en al menos dos hojas; si no, puede ser una variedad común disfrazada.
Calathea orbifolia
Perfecta para el clima de Bogotá. Esta planta de hojas anchas y rayas plateadas no soporta el sol directo, pero prospera en interiores con luz indirecta. Precio: $35.000 a $50.000 COP en El Jardín Secreto. Es un poco dramática con el agua (no le gusta el cloro), así que déjala reposar 24 horas antes de regar.
Alocasia cuprea (escudo rojo)
Una planta que parece de otro planeta, con hojas metálicas de color cobrizo. La encuentras en Raíces por $70.000 COP en maceta de 12 cm. Necesita humedad alta, así que si tu apartamento es seco, tendrás que rociarla con agua a diario o ponerle un humidificador cerca.
Peperomia prostrata (cadena de tortugas)
Una planta colgante diminuta y adorable, con hojas redondas que parecen caparazones de tortuga. En Verde Urbano la venden a $25.000 COP en maceta de 10 cm. Es perfecta para estantes altos y no necesita mucha luz.
Sansevieria moonshine
La versión plateada de la lengua de suegra. Es casi indestructible, ideal para principiantes. En Floristería La Soledad la encuentras desde $18.000 COP. El único problema: crece lento, así que no esperes que llene el espacio en un mes.
Entrevista: el florista que cultiva sus propios esquejes en patios traseros
Don Jorge, de 47 años, lleva 25 trabajando en La Hoja y es una leyenda local en el mundo de la jardinería urbana. Lo entrevisté un martes por la mañana, mientras regaba sus philodendros con una manguera de jardín conectada a un tanque de agua lluvia.
"Aquí en La Soledad el clima es traicionero", me dijo con una sonrisa. "En enero hace un sol que quema las hojas, y en octubre llueve tanto que se pudren las raíces. Por eso yo cultivo todo en patios traseros, donde puedo controlar la sombra y el riego".
Don Jorge tiene tres patios alquilados en el barrio, a unos 500 metros de su tienda. Ahí mantiene unos 2.000 esquejes en diferentes etapas de crecimiento. "La mayoría de las floristerías compran plantas ya crecidas a los viveros del norte, y por eso cobran el doble. Yo prefiero propagar aquí, con el clima de Bogotá, para que las plantas lleguen a tu casa ya aclimatadas. No se te van a morir a los tres días".
Su método es simple pero efectivo: usa sustrato de fibra de coco mezclado con perlita, riega con agua de lluvia que recolecta en canecas y abona con humus de lombriz cada dos semanas. "La clave es la paciencia. Un esqueje de monstera tarda unos tres meses en desarrollar raíces fuertes. Si alguien te vende una planta grande y barata, sospecha: probablemente la sacaron de un invernadero con hormonas, y no va a sobrevivir en tu apartamento".
Le pregunto cuál es su planta favorita y no duda: "La philodendron gloriosum. Tiene hojas aterciopeladas con venas blancas que parecen pintadas. Cuesta conseguirla, pero cuando la ves, entiendes por qué la gente paga $150.000 por una hoja".
Don Jorge también tiene un consejo para los que empiezan: "No compres diez plantas a la vez. Compra una, aprende a cuidarla bien por tres meses, y luego compra otra. La jardinería no es una carrera, es un hábito".
Comparativa de precios: La Soledad vs. viveros del norte de Bogotá
Uno de los mitos más comunes es que las floristerías de barrio son más caras que los grandes viveros del norte (como Vivero Las Palmas o Jardines de la Sabana). La realidad, al menos en agosto de 2026, es que La Soledad gana en precio y calidad en casi todas las categorías.
Monstera deliciosa (tamaño mediano, maceta 20 cm)
- La Soledad: $35.000 COP
- Viveros del norte: $55.000 COP
Helecho cuerno de alce (platycerium, maceta 15 cm)
- La Soledad: $45.000 COP
- Viveros del norte: $70.000 COP
Suculenta echeveria (maceta 8 cm)
- La Soledad: $8.000 COP
- Viveros del norte: $15.000 COP
Philodendron pink princess (maceta 15 cm)
- La Soledad: $90.000 COP
- Viveros del norte: $130.000 COP
Bonsái ficus (5 años)
- La Soledad: $120.000 COP
- Viveros del norte: $180.000 COP
La diferencia se explica por dos razones: los viveros del norte tienen costos de arriendo más altos y, en muchos casos, importan plantas de invernaderos en la Sabana de Bogotá que no están aclimatadas a la ciudad. En La Soledad, la mayoría de los productores son locales, así que el transporte es mínimo y la supervivencia de la planta en tu hogar es mayor.
Eso sí, hay una categoría donde el norte gana: las plantas de exterior de gran tamaño (árboles frutales, palmas de más de 2 metros). Si buscas eso, los viveros grandes tienen más variedad y mejores precios. Para plantas de interior, La Soledad es imbatible.
Tips de cuidado específico para el clima de La Soledad
Bogotá tiene un clima templado de montaña, pero La Soledad tiene particularidades que afectan la jardinería interior. Aquí van mis recomendaciones basadas en años de experiencia (y de errores).
La humedad: tu peor enemigo
La Soledad está en una zona donde la humedad relativa puede caer al 40% en días secos (enero y julio) y subir al 80% en temporada de lluvias (abril y octubre). La mayoría de las plantas tropicales necesitan al menos 60% de humedad. Solución práctica: agrupa tus plantas en bandejas con guijarros y agua (sin que las macetas toquen el agua), o compra un humidificador pequeño para la habitación principal. Si tienes calathea o alocasia, esto es obligatorio.
La luz: el sol de la tarde es traicionero
Las ventanas orientadas al sur (que dan hacia el centro de la ciudad) reciben sol directo desde las 11 am hasta las 3 pm. Ese sol puede quemar las hojas de plantas como el helecho o la calathea en cuestión de horas. Lo ideal es ponerlas cerca de una ventana orientada al norte (que da hacia los cerros orientales), donde la luz es brillante pero indirecta. Si no tienes otra opción, usa una cortina transparente para filtrar los rayos.
El riego: menos es más
El error más común de los principiantes en Bogotá es regar de más. El agua de la ciudad tiene cloro, así que déjala reposar en un recipiente abierto durante 24 horas antes de usar. La frecuencia ideal depende de la planta, pero una regla general: mete el dedo índice en la tierra hasta la segunda falange. Si sale seca, riega; si sale húmeda, espera. En invierno bogotano (junio-agosto), la mayoría de las plantas de interior necesitan riego cada 7-10 días. En verano (diciembre-febrero), cada 4-5 días.
El sustrato: no uses tierra de jardín
La tierra de los jardines de La Soledad es pesada y arcillosa, perfecta para árboles pero terrible para macetas. Compra un sustrato para plantas de interior (en La Hoja venden una mezcla propia con fibra de coco, perlita y humus de lombriz a $12.000 COP por bolsa de 5 litros). Si quieres hacer la tuya: 60% fibra de coco, 30% perlita, 10% humus.
Las plagas: cuidado con la cochinilla
El clima seco de Bogotá favorece la aparición de cochinilla algodonosa, especialmente en suculentas y cactus. Revisa el envés de las hojas una vez por semana. Si ves bultitos blancos, limpia con un algodón empapado en alcohol isopropílico y aísla la planta por dos semanas. La prevención es más fácil que la cura: rocía tus plantas con una solución de jabón potásico cada 15 días.
Cómo llegar y transporte
La Soledad es uno de los barrios mejor conectados de Bogotá, y llegar desde cualquier punto de la ciudad es sencillo.
En TransMilenio
La estación más cercana es Avenida Jiménez (línea B, que va por la Calle 34) o Calle 45 (línea B). Desde cualquiera de las dos, camina hacia el interior del barrio entre 10 y 15 minutos. La estación Calle 45 te deja más cerca de Bonsái Bogotá; la Jiménez, más cerca de La Hoja y Verde Urbano. El pasaje cuesta $2.800 COP en 2026.
En SITP (bus urbano)
Varias rutas pasan por la Carrera 15 y la Avenida Caracas. Las rutas que terminan en "A" (alimentadoras) te dejan en la Calle 34 con Caracas. Desde ahí, camina hacia el oeste dos cuadras y ya estás en el corazón del barrio. El pasaje cuesta lo mismo que TransMilenio.
En bicicleta
La Ciclovía (domingos y festivos de 7 am a 2 pm) pasa por la Carrera 7 y la Avenida Caracas. Si vienes en bici entre semana, usa la ciclorruta de la Carrera 13, que atraviesa el barrio de norte a sur. En la Calle 38 con Carrera 15 hay bicicleteros públicos gratuitos (solo necesitas registrar tu cédula o pasaporte en el sistema).
En carro o taxi
El parqueo en La Soledad es complicado: las calles son angostas y muchas son de parqueo restringido (zona azul). Si vienes en carro, busca parqueadero privado en la Calle 36 con Carrera 16 (cuesta $5.000 COP la hora). En taxi o app (Uber, Didi, Cabify), pide que te deje en la Carrera 19 con Calle 38, el punto más céntrico del recorrido. Desde ahí, todo queda a pie.
Tips locales
La gente del barrio tiene sus códigos, y conocerlos te ahorra plata y malos ratos.
- Llega temprano los jueves: La Hoja recibe el lote de monstera
Introducción histórica o contextual
La Soledad no solo es conocida por su vibrante ambiente artístico y sus coloridas fachadas; también tiene una rica historia en jardinería y botánica que se remonta a varias décadas. Este barrio, que ha experimentado un renacimiento en años recientes, fue tradicionalmente un lugar donde los bogotanos cultivaban plantas ornamentales y medicinas naturales. La cercanía a la zona central de la ciudad facilitó el intercambio de especies y conocimientos entre los horticultores locales.
Durante el siglo XX, La Soledad fue el hogar de #sos viveros y floristerías que comenzaron a especializarse en plantas exóticas y raras. A medida que la ciudad creció, muchos de estos establecimientos se mantuvieron, convirtiéndose en puntos de referencia para los amantes de la jardinería. Este legado se refleja en la diversidad de plantas que se pueden encontrar hoy en día, desde suculentas hasta orquídeas, que atraen tanto a residentes como a visitantes.
Hoy en día, recorrer La Soledad en búsqueda de plantas raras no solo es una actividad de compra, sino también una experiencia cultural que conecta con la identidad del barrio. Conocer la historia de cada local y su oferta botánica puede enriquecer aún más la visita, así que aquí van algunos consejos prácticos para aprovechar al máximo tu recorrido.
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Dónde comer o beber
La Soledad Café
Un lugar perfecto para disfrutar de un café local mientras admiras las plantas y flores que decoran el ambiente. La Soledad Café se ha convertido en un punto de encuentro para los amantes de la jardinería y el arte. Con su ambiente acogedor, puedes relajarte y planificar tu recorrido por las floristerías cercanas.
Insider Tip: No te pierdas su pastel de zanahoria, es el favorito de los locales y va de maravilla con su café filtrado.
Restaurante El Jardín Secreto
Este pequeño restaurante es conocido por su menú basado en ingredientes frescos y de temporada. Su especialidad son las ensaladas y platos vegetarianos, ideales para quienes buscan una opción saludable después de un día explorando las floristerías. El ambiente está lleno de plantas, lo que crea una experiencia única.
Insider Tip: Pregunta por el plato del día, que suele incluir productos de mercados locales y es una excelente forma de probar sabores auténticos.
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Preguntas frecuentes
¿Cuáles son las mejores floristerías para encontrar plantas raras en La Soledad?
La Soledad es conocida por su diversidad de floristerías que ofrecen desde plantas comunes hasta especies raras. Algunas de las más recomendadas son:
Florería La Soledad
Esta floristería es un clásico del barrio, famosa por su vasta colección de plantas exóticas. Insider Tip: Pregunta por sus talleres de jardinería; a menudo ofrecen charlas y clases sobre el cuidado de plantas raras.
Jardín de Orquídeas
Especializada en orquídeas, aquí encontrarás variedades que no verás en otras partes de la ciudad. Insider Tip: Visita durante el fin de semana, ya que suelen tener descuentos especiales y una selección más amplia.
¿Es fácil encontrar asesoría sobre el cuidado de plantas?
Definitivamente. Muchas floristerías en La Soledad cuentan con personal capacitado que puede ofrecerte consejos sobre el cuidado de las plantas que compres. No dudes en preguntar; están acostumbrados a ayudar a los entusiastas de la jardinería.
¿Cuándo es la mejor época para comprar plantas?
La mejor época para adquirir plantas en Bogotá es durante la temporada de lluvias, que va de abril a noviembre. Durante estos meses, las plantas suelen estar más saludables y hay mayor variedad disponible en las floristerías.
¿Puedo encontrar plantas nativas de Colombia aquí?
Sí, muchas floristerías en La Soledad ofrecen plantas nativas. Pregunta específicamente por especies como la Palma de Cera o el Arrayán, que son representativas de la biodiversidad colombiana.
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