Malokal Logo
para:
Volver a Bogotá

Ruta del anhelo: 5 tiendas de repuestos que solo existen en Kennedy

Camila Mendoza
Camila Mendoza|Cronista de Historia Urbana & Barrios
Actualizado el 21 de agosto, 2026
Ruta del anhelo: 5 tiendas de repuestos que solo existen en Kennedy

Si usted es de los que pasa por la Avenida Américas a las 7 de la mañana, ya sabe que entre la Calle 13 y la Boyacá el tráfico de tractomulas es una postal diar

Kennedy: el taller gigante de Bogotá donde las piezas imposibles sí existen

Si usted es de los que pasa por la Avenida Américas a las 7 de la mañana, ya sabe que entre la Calle 13 y la Boyacá el tráfico de tractomulas es una postal diaria. Pero lo que muchos no ven, escondido entre bodegas y talleres de latonería, es un ecosistema de repuestos que no tiene comparación ni siquiera con el centro de la ciudad. En agosto de 2026, mientras las plataformas digitales dominan la venta de autopartes genéricas, en Kennedy todavía se consigue el carburador italiano que nadie importa, la llanta de tractor que ya ni se fabrica o la radio de los 70 que suena como el primer día.

Yo crecí en el barrio y le juro que no exagero: hay piezas que solo existen acá porque los dueños de estas tiendas llevan 40 años guardando cajas que nadie más quiso comprar. No es un centro comercial bonito ni una zona gourmet. Es un territorio de mecánicos con las uñas negras de grasa, de perros guardianes que conocen el ruido de cada motor y de viejos que le cuentan la historia de un pistón como si fuera la de un hijo. Esta es la ruta del anhelo: cinco tiendas que son templos para el que busca lo imposible.

📌 Transparencia

Este artículo contiene enlaces patrocinados/de afiliados. Podríamos recibir una pequeña comisión sin costo para ti.

El corredor industrial que nadie turistea

La localidad de Kennedy es la más poblada de Bogotá, con más de un millón de habitantes, y su espina dorsal industrial es la Avenida Américas, que nace en el centro y se estira hasta el occidente. Pero el corazón de los repuestos está en la transversal que conecta la Calle 13 con la Avenida 68, un triángulo de bodegas, montallantas y depósitos de chatarra que los locales llaman "el corredor del repuesto". Aquí no hay vitrinas de vidrio ni vendedores con corbata. Hay portones metálicos levantados desde las 6 de la mañana y olor a aceite quemado que se pega a la ropa.

Para entender el mapa mental de este lugar, hay que pensar en tres ejes: el primero es la Avenida Américas, donde están las tiendas más grandes y las que manejan volumen de partes para vehículos de carga. El segundo es la Calle 13, una vía histórica de salida hacia el occidente del país, donde se concentran los talleres especializados en motores diésel y en maquinaria amarilla. El tercero es el barrio Marsella, un sector residencial que se fue convirtiendo en bodega sobre bodega, y donde están las joyas escondidas: las tiendas de un solo dueño, con catálogos de papel amarillento y estantes que llegan hasta el techo.

La clave para moverse acá es no tener afán. Los dueños no responden mensajes de WhatsApp rápido, pero si usted llega con una pieza en la mano o con una foto en el celular, se le abre un mundo de posibilidades. Muchos atienden de lunes a sábado, pero el sábado es el día santo del mecánico: desde las 8 de la mañana hasta la 1 de la tarde, las calles se llenan de carros viejos, motos destartaladas y tipos que vienen desde Suba o Usme buscando esa pieza que solo aquí consiguen.

Qué hacer: la ruta de las cinco tiendas que son leyenda

No todas las tiendas de repuestos en Kennedy merecen el viaje. La mayoría vende lo mismo que en cualquier autoparte del norte: filtros, balineras y pastillas de freno genéricas. Pero hay cinco que son distintas. Cinco que tienen algo que no se consigue en otro lado. Cinco que deberían estar en un museo, pero que siguen funcionando porque los mecánicos de Bogotá las necesitan. Esta es la ruta, en orden de cercanía, para que no se pierda.

1. Carburadores del Viejo Continente (Avenida Américas con Carrera 69)

En un local de 6 metros de frente, sin letrero llamativo, don Álvaro Rincón lleva 38 años vendiendo carburadores. Pero no cualquier carburador: solo trabaja con marcas italianas y alemanas de los años 60, 70 y 80. Weber, Dell'Orto, Solex. Si usted tiene un Fiat 600, un Renault 4 o un Volkswagen Escarabajo, este es el único lugar en Bogotá donde va a encontrar el cuerpo del carburador original, no la réplica china que se daña a los tres meses.

Don Álvaro cuenta que empezó en 1988 desarmando carburadores en la mesa de su casa, en el barrio Timiza. "Yo no estudié mecánica, estudié necesidad", dice con una sonrisa que le arruga los ojos. Su especialidad es la reconstrucción: usted le lleva el carburador dañado y él lo deja como nuevo, con piezas que él mismo fabrica en un torno que tiene en el fondo del local. Los precios van desde $180.000 COP por una reconstrucción básica hasta $700.000 COP por un carburador Weber original completo, dependiendo del modelo. Atiende de lunes a viernes de 8am a 6pm y los sábados de 8am a 2pm.

El dato curioso: don Álvaro guarda en una vitrina de vidrio un carburador Dell'Orto que perteneció a un Lancia Fulvia de carreras que corrió en el circuito de Tocancipá en los años 70. No lo vende, ni lo presta. Solo lo muestra a los que llegan con respeto. "Esa pieza tiene historia, no se negocia", dice.

2. Ruedas del Agro (Calle 13 con Carrera 68B)

Si usted trabaja en el campo o tiene un tractor viejo, esta es su parada obligatoria. Ruedas del Agro es una bodega enorme, de unos 800 metros cuadrados, donde se apilan llantas de tractor de todas las medidas imaginables: desde las pequeñas de motocultor hasta las gigantes de cosechadoras John Deere. El dueño, Óscar Peñaloza, es un hombre de 62 años que viene de una familia de agricultores del Valle del Cauca y que entiende que una llanta no es un accesorio: es la diferencia entre cosechar a tiempo o perder la temporada.

Lo que hace única a esta tienda no es solo el inventario, sino el servicio de montaje a domicilio. Óscar tiene dos camiones con grúa que van hasta fincas en Cundinamarca, Tolima y hasta los Llanos Orientales. "El año pasado montamos una llanta en una finca en Puerto Gaitán, a 4 horas de Villavicencio. Eso no lo hace nadie", cuenta orgulloso. Los precios de las llantas de tractor arrancan en $1.200.000 COP para las más pequeñas y pueden superar los $8.000.000 COP para las de cosechadora grande. Pero ojo: los precios son de referencia de agosto de 2026, y el caucho ha subido mucho, así que siempre es mejor llamar antes.

El dato curioso: en el fondo de la bodega hay una llanta de un tractor soviético Belarus que llegó a Colombia en los años 80 como parte de un lote que compró el gobierno. Nadie sabe cómo terminó en Kennedy, pero Óscar la tiene guardada "por si algún día aparece el dueño".

3. Sonido Retro (Carrera 71 con Calle 3)

Este es el paraíso para los coleccionistas de autos clásicos y para los que quieren devolverle la vida a un carro que heredaron del abuelo. Sonido Retro es una tienda pequeña, de unos 40 metros cuadrados, que parece congelada en 1975. En sus estantes hay radios de los años 60 y 70, parlantes de la época del rock progresivo, antenas de techo, bocinas de claxon clásicas y hasta espejos retrovisores con forma de bala que solo se ven en las películas de carreras.

La dueña, doña Lucía Morales, de 71 años, empezó el negocio con su esposo, que era técnico en electrónica y reparaba radios en la sala de su casa. Cuando él falleció en 2005, ella decidió seguir con el local. "Mi esposo decía que un carro sin radio no es un carro, es una lata con ruedas", recuerda entre risas. Doña Lucía no solo vende: también repara. Si usted le lleva un radio Philips de 1972 que no prende, ella lo abre, le cambia los capacitores y lo deja sonando como nuevo. El servicio de reparación cuesta entre $80.000 y $250.000 COP, dependiendo de la complejidad.

El dato curioso: doña Lucía tiene una colección personal de radios de los años 50 que no vende, pero que exhibe en una vitrina. El más valioso es un radio Motorola de 1954 que perteneció a un taxi de la empresa Tequendama, uno de los primeros en Bogotá. "Ese radio tiene más historia que muchos museos", dice.

4. Motores del Sur (Avenida Américas con Carrera 65)

Para los amantes de las motos clásicas, Motores del Sur es una parada obligatoria. Esta tienda, que ocupa un local de dos pisos, se especializa en repuestos para motos japonesas de los años 70, 80 y 90: Yamaha, Suzuki, Honda y Kawasaki. Si usted tiene una Yamaha RX 100, una Suzuki AX 100 o una Honda CB 125, aquí va a encontrar pistones, cilindros, cadenas, piñones y hasta el cable del velocímetro original.

El dueño, Jairo Cárdenas, de 55 años, es un exmecánico de motos de carrera que conoce cada modelo como si fuera su propia mano. "Yo no necesito catálogo, yo sé qué pieza le sirve a cada moto con solo mirar el chasis", dice. Su inventario es impresionante: más de 5.000 referencias en bodega, organizadas por marca y por año. Los precios son variables, pero un pistón original para una RX 100 puede costar alrededor de $120.000 COP, mientras que un cilindro completo de una CB 125 está en unos $350.000 COP. Se recomienda verificar precios directamente, porque el mercado de repuestos de moto es muy volátil.

El dato curioso: Jairo tiene en su taller una Suzuki GSX-R 750 de 1989 que está restaurando pieza por pieza. "Es un proyecto personal, la quiero dejar como salió de fábrica", dice. Cuando la termine, la va a exhibir en la vitrina del local, junto a la moto de arranque de una carrera que ganó en 1992 en el autódromo de Tocancipá.

5. El Almacén del Viejo (Carrera 72 con Calle 3)

Esta es la tienda más difícil de encontrar, y también la más especial. El Almacén del Viejo no tiene letrero, no tiene página web y no aparece en Google Maps. Se llega por recomendación de otro mecánico o porque un amigo de un amigo le pasó la dirección. Es un local de dos plantas en una casa antigua del barrio Marsella, donde don Pedro Guerrero, de 78 años, guarda lo que él llama "cosas que algún día alguien va a necesitar".

Y tiene razón. Aquí se consiguen piezas que no están en ningún catálogo: soportes de motor de un Dodge Dart de 1970, empaques de culata de un Ford Mustang de 1965, bombas de agua de un Chevrolet Nova, y hasta un tablero completo de un Renault 12. Don Pedro no tiene sistema de inventario: todo está en su cabeza. Usted le describe la pieza y él camina entre los estantes, murmura, revisa una caja, la deja, busca en otra y finalmente aparece con la pieza exacta, cubierta de polvo, como si la hubiera estado esperando.

Los precios son negociables, pero don Pedro no regala nada. "Yo sé lo que tengo y sé lo que vale. Si usted no quiere pagar, hay otro que sí va a pagar", dice con una franqueza que desarma. Atiende de lunes a sábado, pero solo hasta las 4 de la tarde, porque "después de esa hora, la vista ya no da para más". El dato curioso: don Pedro tiene un cuaderno de tapas negras donde anota desde 1985 cada pieza que vende y a quién. "Ese cuaderno es mi memoria y mi historia", dice. Y tiene razón: ahí están los nombres de mecánicos que ya murieron, de carros que ya no existen y de piezas que salvaron vidas en la carretera.

Dónde comer o beber: la parada del mecánico

Buscar repuestos en Kennedy da hambre. El calor de las bodegas, el esfuerzo de cargar piezas y las horas de negociación agotan. Pero la zona tiene opciones contundentes, pensadas para el que no quiere perder tiempo pero tampoco quiere comer mal. Estas son las paradas clásicas del corredor.

El Hueco del Sánduche (Avenida Américas con Carrera 68)

Un puesto de comida que lleva más de 25 años en la misma esquina. Es un local pequeño, con tres mesas de plástico, pero el sánduche de pernil con queso derretido y la limonada de coco son legendarios entre los mecánicos de la zona. Un sánduche completo cuesta $12.000 COP y rinde para seguir trabajando toda la tarde. Abren de lunes a sábado, de 7am a 4pm.

La Olla de Frijoles (Calle 13 con Carrera 70)

Si usted es de los que almuerza como un camionero, este es su lugar. Es un restaurante de menú del día, con bandeja de carne asada, arroz, frijoles, ensalada y jugo natural por $15.000 COP. La atención es rápida y el ambiente es de bodega: mesas largas, servilletas de papel y televisor con noticias. Abren de lunes a sábado, de 11am a 3pm. Se recomienda llegar antes de la 1pm, porque a esa hora ya no queda casi nada.

La Esquina del Tinto (Carrera 71 con Calle 3)

Un carrito de café que se instala en la esquina de Sonido Retro desde hace 15 años. Doña Carmen, la dueña, sirve un tinto ($1.500 COP) que es famoso por ser fuerte y cargado, y también vende empanadas de pipián ($3.000 COP) que se acaban antes de las 10am. Es el punto de encuentro de los mecánicos de la zona para comentar los trabajos del día y pasar información sobre piezas difíciles.

Cómo llegar y transporte

Llegar a Kennedy desde cualquier punto de Bogotá es relativamente fácil, pero hay que saber moverse. El corredor de repuestos no es una zona turística, así que no espere señalización especial ni mapas en las esquinas. Esto es lo que necesita saber.

En TransMilenio

La estación más cercana al corredor es Américas - Carrera 53, en la troncal de la Avenida Américas. Desde ahí, puede tomar un bus alimentador o caminar unas 15 cuadras hacia el occidente para llegar a las tiendas de la Carrera 65 a 72. Otra opción es la estación Marsella, que lo deja a dos cuadras de El Almacén del Viejo y de Sonido Retro. El pasaje de TransMilenio en agosto de 2026 está en $3.100 COP, y el sistema funciona de 4:30am a 11pm.

En SITP

Varias rutas del SITP pasan por la Avenida Américas y la Calle 13. Las rutas que vienen del centro (como la 127 o la 359) lo dejan en la zona. Si viene del norte, la ruta 466 lo acerca bastante. Eso sí: el tráfico en horas pico es pesado, así que calcule al menos 30 minutos extra si viaja entre 7am y 9am o entre 5pm y 7pm.

En carro particular

Si va en carro, la recomendación es ir temprano, antes de las 9am, para conseguir parqueadero. La mayoría de las tiendas no tiene parqueadero privado, pero hay varios parqueaderos públicos en la zona que cobran alrededor de $5.000 COP por hora. Ojo: no deje herramientas ni objetos de valor a la vista. La zona es segura durante el día, pero los robos a carros parqueados en la calle ocurren. Es mejor pagar un parqueadero cerrado.

En moto

La moto es el vehículo ideal para moverse en este corredor. Hay parqueaderos de motos en casi todas las esquinas, con tarifas de $2.000 a $3.000 COP. Además, los mecánicos de la zona son amables con los motociclistas y le pueden dar indicaciones rápidas para no perderse.

Tips locales para negociar y no morir en el intento

Comprar repuestos en Kennedy no es como comprar en un centro comercial. Hay códigos, hay jerarquías y hay una forma correcta de hacer las cosas. Si usted sigue estos consejos, va a conseguir mejores precios y mejor trato. Si no, lo van a atender con desconfianza y le van a cobrar de más.

  • Lleve la pieza o una foto clara. Los dueños de las tiendas no tienen tiempo de adivinar qué necesita usted. Si lleva la pieza dañada o una foto del carro o la moto, la atención es mucho más rápida y precisa.
  • No pregunte "¿cuánto vale esto?" sin contexto. Primero diga qué carro o moto tiene, de qué año es y qué necesita. Eso le da credibilidad y evita que le den el precio de "turista".
  • El regateo es normal, pero no exagere. En esta zona, regatear un 10% o 15% es aceptable. Pedir la mitad del precio es una falta de respeto y lo van a mandar a volar.
  • Pague en efectivo. Muchas tiendas manejan precios diferentes para efectivo y para tarjeta. El efectivo le puede ahorrar entre un 5% y un 10%.
  • Sea paciente con los horarios. Los dueños de estas tiendas son personas mayores que no responden mensajes de texto rápido. Si necesita algo urgente, llame por teléfono o vaya directamente. No se ofenda si no le contestan el WhatsApp el mismo día.
  • No lleve niños pequeños. Las bodegas están llenas de piezas pesadas, bordes metálicos y aceite en el piso. No es un lugar seguro para los niños.
  • Use ropa cómoda y zapatos cerrados. La grasa y el polvo están por todas partes. No use sandalias ni ropa blanca.

Y un tip extra que solo los locales conocen: los sábados después de las 11am, muchos dueños están de mejor humor porque ya vendieron suficiente en la mañana. Es el mejor momento para negociar un descuento o para preguntar por esa pieza que "no está en el catálogo pero podría estar en la bodega de atrás".

La historia del mecánico que encontró la pieza imposible

Para cerrar esta guía, quiero contarles la historia de Carlos "El Flaco" Ramírez, un mecánico de 48 años que trabaja en un taller de la carrera 80 con calle 6. Carlos lleva 25 años reparando carros y motos, y en 2023 recibió un encargo que parecía imposible:

Preguntas frecuentes

¿Cuáles son las tiendas más recomendadas en Kennedy para repuestos?

Algunas de las tiendas que destacan por su variedad y precios competitivos son Repuestos El Esfuerzo y Repuestos Kennedy. Ambas ofrecen un amplio surtido de piezas para diferentes tipos de vehículos, además de un servicio al cliente que es valorado por los locales.

¿Es fácil encontrar parqueadero en la zona?

El tráfico en la Avenida Américas puede complicar la búsqueda de parqueadero, especialmente en horas pico. Es recomendable visitar las tiendas temprano en la mañana o después de las 5 PM. Algunos locales ofrecen parqueadero privado, así que pregunta antes de ir.

¿Qué opciones tengo si no encuentro la pieza que necesito?

Si no encuentras la pieza específica que buscas, Repuestos La 13 es conocida por su red de contactos y puede ayudarte a conseguirla en menos tiempo. No dudes en preguntarles, tienen un servicio personalizado que vale la pena aprovechar.

¿Hay alguna tienda que ofrezca garantías en sus productos?

La mayoría de las tiendas en Kennedy ofrecen algún tipo de garantía en sus repuestos. Repuestos El Esfuerzo, por ejemplo, es conocida por su política de devolución en caso de defectos, lo que brinda una mayor tranquilidad a los compradores.

...

Camila Mendoza

Camila Mendoza

Cronista de Historia Urbana & Barrios

Historiadora urbana y apasionada de la arquitectura colonial y republicana. Rescata la memoria barrial y los secretos de cada rincón.

Intensive Immersion

Spanish Bootcamp Online

The intensity of traveling abroad, from your home.
Super Intensive 15 hours/week (3h per day)
👥
Micro Groups Max 6 students
🎓
Expert Teachers 10+ years experience
😊
Happiness Method No boring textbooks
🌍 +2,000 students from 80+ countries have joined the future of education.

Explora más en Bogotá

Otras guías que podrían interesarte

Próximos eventos