Malokal Logo
Volver a Bogotá

Panaderías de Suba que hornean tradición campesina

Camila Mendoza
Camila Mendoza|Cronista de Historia Urbana & Barrios
Actualizado el 30 de julio, 2026
Panaderías de Suba que hornean tradición campesina

Si usted camina por la carrera 7 entre calles 144 y 150 un sábado en la mañana, todavía puede sentir ese olor a maíz tostado y leña que se cuela entre los buses

Introducción: El olor a pan que aún resiste en Suba

Si usted camina por la carrera 7 entre calles 144 y 150 un sábado en la mañana, todavía puede sentir ese olor a maíz tostado y leña que se cuela entre los buses y el ruido de la avenida. No es un aroma de supermercado ni de esas panaderías de cadena que hornean masas congeladas. Es olor a tradición campesina, a receta de la abuela, a horno que se prende antes de que salga el sol. En Suba, antes de que fuera esa localidad de centros comerciales y conjuntos cerrados, hubo veredas, cultivos de maíz y hornos de barro. Y aunque los edificios crecieron, algunas familias siguen amasando como se hacía en la época de sus bisabuelos. Este artículo es un paseo por tres panaderías que aún hornean con alma de campo, justo en medio del caos urbano. Si usted es de los que extraña el pan de pueblo, o si simplemente quiere probar algo que no venden en ningún centro comercial, quédese leyendo.

Qué hace especial a una panadería artesanal en Suba

No se trata solo del sabor. Se trata de que cada almojábana, cada pandebono y cada pan de maíz tiene una historia. En estas panaderías, la harina de maíz no viene de un costal industrial cualquiera: muchas veces la traen de la misma vereda, molida en piedra. El queso es campesino, salado y firme, no ese queso procesado que se derrite en plástico. Y el horno, casi siempre de leña, le da ese toque ahumado que no se consigue con gas ni electricidad. Además, el horario es sagrado: el pan sale caliente entre las 6 y las 9 de la mañana, y después de las 10 ya se acabó lo bueno. Si usted llega tarde, se queda con las ganas.

📌 Transparencia

Este artículo contiene enlaces patrocinados/de afiliados. Podríamos recibir una pequeña comisión sin costo para ti.

La primera parada: Panadería El Horno de la Abuela (Calle 145 # 92-35)

Doña Lucía Rincón abrió este local hace 34 años, cuando Suba todavía era un pueblo. Ella llegó de Sibaté con una receta de pan de maíz que su mamá aprendió de su abuela. El secreto, dice, está en la mantequilla de vaca y en no apurar la fermentación. Aquí el pan de maíz se hace con maíz peto molido en casa, no con harina precocida. El resultado es una masa densa, húmeda por dentro, con una costra dorada que cruje al morderla. También hacen almojábanas con almidón de yuca comprado a un proveedor de Cáqueza. El precio del pan de maíz grande está en $3.500 COP (julio de 2026), y la almojábana sencilla en $1.800 COP. El local es pequeño: cuatro mesas de fórmica, un mostrador de vidrio y el horno de leña al fondo, que se ve desde la entrada. Doña Lucía atiende personalmente los sábados, y si usted llega antes de las 8 am, puede ver cómo mete las bandejas al horno con una pala de madera.

La segunda parada: Panes y Tradición de la 150 (Carrera 7 # 150-12)

A pocas cuadras, en la carrera 7 con calle 150, está este negocio familiar que lleva 22 años. Lo manejan los hermanos Pérez, oriundos de Ubaté. Su especialidad es el pandebono con queso doble crema, pero no ese pandebono inflado y vacío que venden en bolsa: aquí es compacto, elástico, y cuando lo parte sale un hilo de queso que quema los dedos. También tienen pan de yuca relleno de arequipe, que es una locura. El horno es de leña, pero modernizado con un sistema de tiro que mantiene la temperatura constante. El pandebono cuesta $2.200 COP, y el pan de yuca relleno $3.000 COP (precios de referencia de julio de 2026). Lo mejor: a las 7 am ya están saliendo las primeras horneadas. El local tiene mesas largas compartidas, y los fines de semana se llena de familias que piden chocolate caliente con queso para acompañar.

La tercera parada: La Esquina del Maíz (Calle 139 # 89-45)

Esta es la más joven de las tres, con solo 8 años de operación, pero su historia es pura tradición campesina. La fundó don José Antonio Montaña, un señor de 67 años que nació en la vereda de Chorrillos, en Suba, cuando eso era puro potrero. Él aprendió a hacer pan de maíz de su madre, que cocinaba en un horno de barro en el patio de la casa. Cuando urbanizaron el terreno, don José montó la panadería en el primer piso del edificio que construyeron. Aquí el pan de maíz se hace con maíz amarillo cultivado en la misma vereda de Chorrillos, que todavía produce algunas hectáreas. La textura es más granulada, casi como una arepa gruesa, pero más suave. También hacen envueltos de mazorca, que son una rareza en Bogotá. El pan de maíz vale $4.000 COP, y los envueltos $2.500 COP cada uno. Don José recomienda comerlos con café con leche de la finca, que venden en la misma panadería.

Dónde comer o beber: el ritual del pan recién horneado

En estas tres panaderías, la experiencia no es solo comprar y llevar. Es sentarse, pedir un chocolate caliente (en El Horno de la Abuela lo hacen con leche de vaca entera y panela rallada), y partir un pan de maíz en la mesa. El chocolate cuesta $3.000 COP. En Panes y Tradición de la 150, el café de filtro es suave y lo sirven en taza de loza, a $2.500 COP. En La Esquina del Maíz, además del café, venden masato (una bebida fermentada de maíz) a $4.000 COP, que es perfecto para acompañar los envueltos. Si usted va con hambre, pida una almojábana con queso y mantequilla: en los tres lugares la preparan al momento, caliente, y la mantequilla se derrite sobre la masa. El combo pan de maíz + chocolate + almojábana sale entre $8.000 y $10.000 COP, dependiendo del sitio.

¿Y para llevar?

Si prefiere comprar para la semana, todas ofrecen pan empacado en bolsas de papel. El pan de maíz dura hasta 3 días en la despensa, y hasta 15 días en el congelador. Las almojábanas y pandebonos se congelan muy bien: solo hay que calentarlos 10 minutos en horno convencional o 30 segundos en microondas. Eso sí, no compre después de las 11 am porque el pan ya no está fresco. Los domingos cierran temprano (alrededor de la 1 pm), así que planifique.

Cómo llegar y transporte

Llegar a estas panaderías en Suba es relativamente fácil si usa TransMilenio o SITP. La estación más cercana a las tres es Suba - Avenida Boyacá (línea Avenida Suba). De ahí, camine 10 minutos hacia el oriente por la calle 145, o tome un alimentador como el 7-3 o el 7-4 que lo deja en la carrera 7 con calle 150. Si viene en carro, tenga en cuenta que el parqueo en la calle es complicado los fines de semana. Hay un parqueadero público en la carrera 7 con calle 148, que cobra $4.000 COP la hora. También puede llegar en bicicleta: la ciclorruta de la avenida Suba conecta con la carrera 7, aunque el tramo final es en subida. Los taxis desde el centro de Bogotá cuestan alrededor de $25.000 COP (julio de 2026).

Tips locales para disfrutar la experiencia

  • Llegue temprano: El pan de maíz se acaba antes de las 10 am. Si quiere ver el horno en acción, llegue entre 6:30 y 7:30 am.
  • Lleve efectivo: Las tres panaderías aceptan efectivo y Nequi, pero no reciben tarjeta de crédito. No se fíe del datáfono.
  • Pida sin prisa: Los dueños son amables y les gusta conversar. Pregunte por la receta, por el maíz, por el horno. Le contarán historias que no encontrará en internet.
  • No compre todo de una vez: Pruebe un pan de cada lugar y decida cuál le gusta más. Son diferentes: el de El Horno de la Abuela es más húmedo; el de La Esquina del Maíz, más granuloso; el de Panes y Tradición, más dulce.
  • Aproveche los sábados: Los sábados es cuando hornean las recetas especiales: envueltos, pandeyucas rellenos y pan de maíz con anís. Entre semana solo hay lo básico.

Dato curioso que pocos saben

En la vereda de Chorrillos, donde don José Montaña aprendió a hacer pan, todavía se cultiva maíz criollo subano, una variedad que casi desapareció en los años 90 por la urbanización. Don José compra ese maíz a un vecino que tiene media hectárea sembrada. Es uno de los pocos productores que quedan en Suba. El maíz se muele en un molino de piedra que data de 1930, y que don José heredó de su abuelo. Ese maíz no es transgénico ni híbrido: es el mismo que se cultivaba en la región antes de la conquista española.

Reflexión: la pérdida de las panaderías artesanales frente a las cadenas

En los últimos 15 años, Suba perdió al menos 12 panaderías artesanales, según cálculos de la Junta de Acción Comunal de la localidad. Fueron reemplazadas por cadenas como Pan Pa' Ya, La 14 o D1, que venden pan industrializado a menor precio. El problema no es solo el sabor: es la desaparición de un oficio, de una forma de vida. En estas panaderías familiares, el panadero conoce el clima, la humedad, el punto exacto de la masa. En las cadenas, todo está estandarizado. Además, las panaderías artesanales generan empleo local y mantienen vivas recetas que son patrimonio inmaterial de la ciudad. Cuando usted compra un pan de maíz en El Horno de la Abuela, no solo está comiendo: está apoyando que una señora de 70 años pueda seguir pagando el arriendo del local y que su nieta aprenda el oficio. Es un acto político, aunque no lo parezca.

La recomendación es clara: visite estas panaderías este sábado antes de las 10 am. Empiece por El Horno de la Abuela, camine hasta Panes y Tradición de la 150 y termine en La Esquina del Maíz. Lleve una bolsa de tela, efectivo y hambre. Pruebe el pan de maíz caliente, la almojábana con queso y el chocolate con leche de vaca. Después, si quiere, vaya al centro comercial. Pero no antes de haber apoyado a quienes aún hornean con leña, con maíz de la vereda y con 30 años de oficio.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es el mejor día para ir a estas panaderías?

El sábado es el día ideal. Los sábados hornean recetas especiales como envueltos de mazorca y pan de maíz con anís. Además, los dueños suelen estar presentes y el ambiente es más tranquilo que los domingos, cuando cierran temprano.

¿Aceptan pagos con tarjeta o solo efectivo?

Las tres panaderías aceptan efectivo y Nequi (transferencia por celular). No reciben tarjeta de crédito ni débito. Es mejor llevar billetes pequeños, ya que a veces no tienen cambio de $50.000 COP.

¿El pan se puede congelar y durar más tiempo?

Sí, el pan de maíz, las almojábanas y los pandebonos se congelan muy bien. Envuélvalos en papel aluminio o en una bolsa hermética. Duran hasta 15 días en el congelador. Para recalentar, métalos al horno convencional a 180°C por 10 minutos o al microondas por 30 segundos.

Qué hacer

Panadería La 144

Conocida por su pan de maíz y arepas, esta panadería es un clásico en Suba. No solo ofrecen productos frescos, sino que también tienen un ambiente acogedor donde los vecinos se reúnen. Insider Tip: Visita la panadería temprano en la mañana para disfrutar de las arepas recién salidas del fogón, acompañadas de un buen chocolate caliente.

Panadería El Molino

Famosa por su pan campesino, El Molino utiliza recetas tradicionales que se han transmitido de generación en generación. Además, puedes encontrar otros productos como galletas y tortas. Insider Tip: No te pierdas su torta de maíz; es un favorito local y se vende rápido, así que asegúrate de llegar antes del mediodía.

...

Camila Mendoza

Camila Mendoza

Cronista de Historia Urbana & Barrios

Historiadora urbana y apasionada de la arquitectura colonial y republicana. Rescata la memoria barrial y los secretos de cada rincón.

Intensive Immersion

Spanish Bootcamp Online

The intensity of traveling abroad, from your home.
⚡
Super Intensive 15 hours/week (3h per day)
👥
Micro Groups Max 6 students
🎓
Expert Teachers 10+ years experience
😊
Happiness Method No boring textbooks
🌍 +2,000 students from 80+ countries have joined the future of education.

Explora más en Bogotá

Otras guías que podrían interesarte