Malokal Logo
para:
Volver a Bogotá

Ruta 'Espacio y Memoria': monumentos de Kennedy

Camila Mendoza
Camila Mendoza|Cronista de Historia Urbana & Barrios
Actualizado el 5 de agosto, 2026
Ruta 'Espacio y Memoria': monumentos de Kennedy

La ruta que te propongo sigue un eje norte-sur, comenzando en el corazón histórico de la localidad y bajando hacia la zona más popular y contemporánea. Son apro

Kennedy no es solo un barrio: es un museo a cielo abierto

Cuando uno dice “Kennedy” en Bogotá, la mayoría piensa en tráfico, en el Centro Comercial Salitre Plaza o en el gigantesco estadio El Campincito. Pero pocos saben que esta localidad, la más poblada de la ciudad con cerca de un millón y medio de habitantes, guarda una historia urbana fascinante que se lee en sus monumentos, murales y placas conmemorativas. Aquí no vas a encontrar estatuas de próceres en bronce ni columnas de mármol; lo que hay es una memoria hecha de cemento popular, de luchas vecinales y de la transformación de un antiguo hato ganadero en la ciudad que hoy habitamos. En agosto de 2026, cuando Bogotá sigue creciendo hacia el occidente, caminar por Kennedy es hacer un recorrido por las capas de la ciudad: la Bogotá rural del siglo XIX, la industrial de mediados del XX y la del urbanismo masivo de los años 60. Esta ruta que te propongo no es la típica de las postales, pero es la que te va a contar cómo se construyó la periferia que hoy es el corazón de la clase trabajadora bogotana. Yo he recorrido estas calles decenas de veces, y cada monumento tiene su anécdota, su rumor, su historia a medias que los vecinos cuentan en las tiendas. Si eres estudiante de arquitectura, amante de la historia local o simplemente un turista con curiosidad por la Bogotá real, esta caminata de norte a sur te va a cambiar la forma de ver la ciudad. Y no te preocupes por el clima: aquí el sol y el aguacero llegan sin avisar, así que lleva siempre una chaqueta impermeable.

El punto de partida: ¿qué fue Kennedy antes de ser Kennedy?

Para entender los monumentos, primero hay que entender el territorio. La localidad de Kennedy ocupa lo que en la época colonial se conocía como el Hato de Techo, una extensa llanura dedicada a la ganadería que pertenecía a la familia Vergara. El nombre “Techo” viene de una antigua hacienda que estaba cerca del actual aeropuerto, y que luego dio nombre al barrio El Techo y a la avenida que hoy conocemos como Avenida de las Américas. Pero el Kennedy que conocemos hoy nació el 17 de diciembre de 1961, cuando el presidente de Estados Unidos, John F. Kennedy, visitó Bogotá para inaugurar el programa de vivienda social más ambicioso de la época: la Ciudad Techo. En esa visita, el mandatario estadounidense puso la primera piedra de lo que sería un nuevo modelo de urbanismo popular, financiado con la Alianza para el Progreso. El barrio que surgió de esa visita se llamó inicialmente “Ciudad Kennedy” en honor al presidente, y con el tiempo la localidad completa adoptó ese nombre. Lo que pocos saben es que la visita de Kennedy fue un evento masivo: se calcula que más de 200.000 personas se concentraron en la Avenida de las Américas para ver pasar la caravana presidencial. Los abuelos del barrio todavía recuerdan que ese día hubo lluvia torrencial, pero nadie se fue. Esa anécdota, que parece menor, explica por qué la memoria de Kennedy está tan ligada a la figura del presidente estadounidense: no fue una imposición, sino un momento de esperanza colectiva. El urbanismo de Kennedy fue pionero en Colombia: se diseñó con un sistema de manzanas con cesiones para zonas verdes, equipamientos comunales y una estructura vial que pensaba en el automóvil pero también en el peatón. Hoy, cuando caminas por la Calle 13 o la Avenida 1ro de Mayo, puedes ver restos de esa planificación original, aunque el crecimiento desordenado posterior la haya desdibujado. Esta mezcla entre lo planificado y lo espontáneo es precisamente lo que hace interesante la ruta patrimonial.

Mapa dibujado: la ruta de norte a sur

La ruta que te propongo sigue un eje norte-sur, comenzando en el corazón histórico de la localidad y bajando hacia la zona más popular y contemporánea. Son aproximadamente 6 kilómetros en total, que puedes hacer caminando en unas 4 horas con paradas, o en bicicleta si prefieres moverte más rápido. El recorrido tiene 4 hitos principales que te voy a detallar a continuación, pero en el camino vas a encontrar decenas de pequeños detalles que suman a la experiencia.

  • Hito 1: Monumento a los Fundadores (Calle 13 con Carrera 78B, frente al CAI de la localidad)
  • Hito 2: Mural del puente de la Avenida 1ro de Mayo (Avenida 1ro de Mayo con Carrera 68)
  • Hito 3: Placa del antiguo Hato de Techo (Carrera 80 con Calle 6, costado sur)
  • Hito 4: Graffiti del Festival "Bogotá es cultura" (Carrera 88 con Calle 4, parque Villa Nidia)

Esta ruta la puedes hacer en el orden que te propongo, de norte a sur, o invertida si vienes desde el sur de la ciudad. Lo importante es que cada punto tiene una historia que te va a ayudar a entender cómo se construyó la localidad. En agosto de 2026, los cuatro hitos están en buen estado, aunque siempre conviene verificar antes de ir porque los murales y grafitis son intervenidos periódicamente.

📌 Transparencia

Este artículo contiene enlaces patrocinados/de afiliados. Podríamos recibir una pequeña comisión sin costo para ti.

Hito 1: El Monumento a los Fundadores

Empezamos en el lugar donde nació la Calle 13 con Carrera 78B, justo frente al CAI de Kennedy. Este monumento es una escultura abstracta de concreto y acero, de unos 4 metros de altura, que fue erigida en 1987 para conmemorar los 25 años de la fundación de la Ciudad Kennedy. No es una obra famosa ni aparece en las guías turísticas, pero para los habitantes de la localidad es un símbolo de identidad.

La escultura representa, según los vecinos, una llama o un árbol estilizado, aunque la interpretación más común es que son dos manos que se unen formando un techo. El monumento fue diseñado por un artista local cuyo nombre se ha perdido en la memoria del barrio, pero la placa en la base aún se puede leer: “A los fundadores de la Ciudad Kennedy, que con su esfuerzo y esperanza construyeron este hogar”.

Lo interesante de este punto no es solo la escultura, sino el entorno: la plazoleta que la rodea es un punto de encuentro de los vecinos, con vendedores ambulantes, un pequeño parque infantil y una cancha de baloncesto improvisada. Aquí se celebran las fiestas de la localidad cada 17 de diciembre, y es común ver a los abuelos del barrio sentados en las bancas contando historias de cuando llegaron con sus familias a recibir las primeras casas del programa de vivienda.

Si vienes con tiempo, te recomiendo cruzar la calle y visitar la iglesia de Nuestra Señora del Carmen, que aunque no es parte oficial de la ruta, tiene un vitral que retrata la visita de John F. Kennedy en 1961. La entrada es gratuita y el sacristán, si lo encuentras, te puede contar la historia de cómo la parroquia se convirtió en el centro social del barrio durante los primeros años.

La historia detrás del monumento

El Monumento a los Fundadores no siempre estuvo donde está hoy. Originalmente fue instalado en la rotonda de la Avenida de las Américas con Calle 13, pero en 1998, durante las obras de ampliación de la avenida, fue trasladado a su ubicación actual. Ese traslado generó una polémica entre los vecinos, que sentían que el monumento estaba siendo “desterrado” del lugar donde lo habían visto crecer.

Finalmente, la Junta de Acción Comunal del barrio logró que el monumento se instalara en la plazoleta frente al CAI, donde hoy es el punto de encuentro de las manifestaciones culturales de la localidad. Esta historia de resistencia vecinal es un tema recurrente en Kennedy: los habitantes de la localidad tienen una relación muy particular con sus espacios públicos, y cada cambio en el paisaje urbano es negociado con las autoridades.

Para los estudiantes de arquitectura, este monumento es un ejemplo perfecto del “arte público de los barrios populares”: no es una obra de un artista famoso, sino una pieza creada por y para la comunidad, que ha sido apropiada por los habitantes a lo largo de los años. Vale la pena detenerse unos minutos a observar cómo la gente interactúa con la escultura: los niños la usan como punto de encuentro para jugar, los adultos se sientan en la base a conversar, y los vendedores ambulantes la usan como referencia para sus clientes.

Hito 2: El mural del puente de la Avenida 1ro de Mayo

El segundo punto de la ruta es quizás el más fotogénico: el mural que cubre los pilares y el paso inferior del puente de la Avenida 1ro de Mayo con Carrera 68. Este mural fue pintado en 2015 como parte del programa “Bogotá es cultura” de la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte, y representa la historia de la localidad en una serie de paneles que se extienden por unos 200 metros.

El mural es una obra colectiva: participaron más de 30 artistas locales, muchos de ellos jóvenes de los barrios populares de Kennedy, y el diseño se hizo a través de talleres comunitarios donde los vecinos propusieron las imágenes. El resultado es una mezcla de estilos que va del realismo social al grafiti más puro, con escenas que representan la vida cotidiana de la localidad: las tiendas de barrio, los vendedores ambulantes, las madres con sus hijos, los jóvenes jugando fútbol en las calles.

Lo que hace especial este mural es que no es una pieza estática: los artistas lo intervienen periódicamente, añadiendo nuevas capas de pintura y actualizando las imágenes. En agosto de 2026, el mural refleja la pandemia de COVID-19, con un panel que recuerda a los trabajadores de la salud que murieron durante la crisis, y otro que celebra el regreso de los conciertos al estadio El Campincito.

Para llegar al mural, puedes tomar un bus alimentador del TransMilenio desde la estación de la Avenida 1ro de Mayo, o caminar desde el Monumento a los Fundadores siguiendo la Calle 13 hacia el sur hasta la Carrera 68. El trayecto es de unos 2 kilómetros y te va a llevar por calles comerciales muy activas, donde puedes parar a tomar un tinto en alguna de las panaderías del sector.

Los detalles que no puedes dejar de ver

El mural tiene algunos paneles que son verdaderas joyas para los amantes del arte urbano. Busca el panel que representa la visita de John F. Kennedy en 1961: el presidente aparece con su esposa Jacqueline, saludando a la multitud desde un descapotable, y en el fondo se ven las casas de la Ciudad Techo recién construidas. Es una imagen muy poderosa que contrasta con el entorno actual del puente, lleno de buses y vendedores informales.

Otro panel que vale la pena buscar es el que representa el antiguo Hato de Techo: se ven vacas pastando en lo que hoy es la Avenida de las Américas, con los cerros orientales de fondo. Es difícil imaginar esa escena cuando ves el tráfico actual, pero el mural te ayuda a conectar con la historia rural de la localidad.

No olvides mirar también los pilares del puente: cada uno tiene una intervención diferente, y algunos son obra de artistas grafiteros que no participaron en el diseño original, pero que han ido añadiendo sus piezas con el tiempo. Esta mezcla entre lo planificado y lo espontáneo es lo que hace que el mural sea un organismo vivo que cambia constantemente.

Hito 3: La placa del antiguo Hato de Techo

El tercer hito es el más discreto de la ruta, pero quizás el más importante históricamente. Se trata de una placa conmemorativa instalada en un pequeño parque triangular en la Carrera 80 con Calle 6, costado sur, que recuerda que este territorio fue originalmente el Hato de Techo. La placa es sencilla: una piedra de granito con una inscripción en bronce que dice: “En este lugar se asentó el Hato de Techo, propiedad de la familia Vergara, que dio origen al desarrollo de la localidad de Kennedy”.

La placa fue instalada en 2011 por la Alcaldía Local de Kennedy, como parte de un proyecto de señalización patrimonial que nunca se completó. A diferencia de otros monumentos de la ciudad, esta placa no tiene una escultura ni un diseño llamativo: es solo una piedra con una inscripción, que muchos vecinos pasan sin notar. Pero para los que conocemos la historia, es un recordatorio de que esta localidad, que hoy es sinónimo de urbanismo popular, fue alguna vez un paisaje rural.

El Hato de Techo era una extensión de tierra que se dedicaba a la ganadería y la agricultura, y que fue clave en el abastecimiento de alimentos para Bogotá durante el siglo XIX. La familia Vergara, que era una de las más poderosas de la época, controlaba gran parte de estas tierras, que se extendían desde el río Bogotá hasta los cerros orientales. Con la llegada del ferrocarril a principios del siglo XX, la zona empezó a cambiar, pero el hato siguió existiendo hasta los años 50, cuando el crecimiento de la ciudad lo absorbió por completo.

Si vienes a este punto, te recomiendo sentarte un momento en las bancas del parque y observar el entorno: es un lugar que ha sido completamente urbanizado, pero si usas la imaginación, puedes ver las vacas pastando y los campesinos trabajando la tierra. Es una experiencia casi arqueológica, de esas que te hacen entender que la ciudad es un palimpsesto donde cada generación escribe sobre las huellas de las anteriores.

La importancia de la memoria rural en Kennedy

La placa del antiguo Hato de Techo es importante porque la mayoría de los habitantes de Kennedy no saben que su localidad fue alguna vez un territorio rural. Para los jóvenes que crecieron en los barrios populares, la idea de que aquí hubo vacas y cultivos parece una leyenda urbana. Esta desconexión con la historia rural es común en las periferias de las grandes ciudades, donde la memoria se construye a partir de la experiencia propia y no de los libros de historia.

Por eso, cuando la Alcaldía Local instaló la placa, hubo una pequeña polémica: algunos vecinos consideraban que era un gasto innecesario, mientras que otros la celebraron como un reconocimiento a las raíces del territorio. Lo cierto es que la placa ha generado conversaciones entre los vecinos, y algunos abuelos del sector han empezado a contar historias de sus padres y abuelos que trabajaban en el hato. Es un ejemplo de cómo un pequeño elemento patrimonial puede activar la memoria colectiva de una comunidad.

Para los estudiantes de historia, este punto es una parada obligatoria: la placa es un testimonio material de un pasado que ha sido borrado por la urbanización, pero que sigue presente en la memoria de los más antiguos. Si tienes la oportunidad, habla con los vecinos del parque: muchos te van a contar historias de cuando Kennedy era “campo” y venían a Bogotá por la Calle 13 en carretas tiradas por caballos.

Hito 4: El graffiti del Festival "Bogotá es cultura"

El último hito de la ruta es el más contemporáneo, pero no por eso menos significativo. Se trata de un graffiti de gran formato ubicado en el parque Villa Nidia, en la Carrera 88 con Calle 4, que fue pintado durante el Festival "Bogotá es cultura" en 2019. Este festival, que se celebra cada año en la localidad, reúne a artistas urbanos de toda la ciudad para intervenir los espacios públicos de Kennedy, y el resultado es un museo al aire libre que cambia constantemente.

El graffiti del parque Villa Nidia es una obra del artista bogotano conocido como “Skeptro”, que es famoso por sus retratos de personajes populares colombianos. La pieza representa a un campesino de la sabana de Bogotá, con su ruana y su sombrero, mirando hacia el horizonte con una expresión de esperanza. La obra es un homenaje a los fundadores de la localidad, que en su mayoría eran migrantes de otras regiones del país que llegaron a Kennedy buscando una vida mejor.

Lo que hace especial este graffiti es que no es solo una pintura: alrededor de la obra se ha creado un pequeño espacio comunitario con jardineras, bancas y una mini biblioteca vecinal. Los vecinos del parque Villa Nidia han adoptado el graffiti como parte de su identidad, y es común ver a los niños jugando frente a la obra mientras sus padres conversan en las bancas.

Para llegar al parque Villa Nidia, desde la placa del antiguo Hato de Techo debes caminar unas 10 cuadras hacia el sur, por la Carrera 80 hasta la Calle 4, y luego girar a la derecha hasta la Carrera 88. El camino te va a llevar por barrios residenciales muy tranquilos, con casas de uno y dos pisos que conservan la arquitectura original de la Ciudad Kennedy de los años 60.

El festival que transformó la localidad

El Festival "Bogotá es cultura" nació en 2016 como una iniciativa de la Alcaldía Local y la Secretaría de Cultura para promover el arte urbano en las localidades de la periferia. Kennedy fue una de las primeras en recibir el festival, y desde entonces se ha convertido en un referente para los artistas de la ciudad. Cada año, el festival convoca a artistas locales y nacionales para intervenir muros, puentes y parques, y el resultado es un circuito de arte urbano que atrae a visitantes de toda Bogotá.

El festival ha tenido un impacto profundo en la localidad: no solo ha embellecido los espacios públicos, sino que ha generado un sentido de orgullo entre los habitantes. Antes, Kennedy era vista como una localidad sin atractivos turísticos, pero ahora los vecinos recomiendan a sus visitantes “ir a ver los murales” como una actividad cultural. Este cambio de percepción es un fenómeno interesante para los estudiosos del urbanismo popular, que ven en el arte urbano una herramienta de transformación social.

Si vienes al parque Villa Nidia, te recomiendo que también explores los alrededores: en las calles cercanas hay otros murales del festival, y algunos son igual de impresionantes que el de Skeptro. Pregunta a los vecinos por el “mural de las mariposas” o el “mural de la bicicleta”, y te van a guiar hasta ellos. Es una forma de hacer la ruta más larga y conocer más de la localidad.

Dónde comer y beber en la ruta

Después de caminar varios kilómetros, vas a necesitar reponer energías. Kennedy es una localidad con una oferta gastronómica enorme, pero no esperes restaurantes de lujo: aquí se come rico, abundante y barato. Te doy algunas recomendaciones que están cerca de la ruta y que son favoritas de los locales.

Cerca del Monumento a los Fundadores, en la Calle 13, encuentras varias panaderías y cafeterías que llevan décadas atendiendo al barrio. La más famosa es la Panadería San Martín, que queda a dos cuadras del monumento y es conocida por sus almojábanas recién horneadas y su chocolate caliente. Es el lugar perfecto para empezar la ruta con un desayuno típico bogotano.

En el sector del mural de la Avenida 1ro de Mayo, te recomiendo parar en alguno de los puestos de comida callejera que se instalan en las esquinas. Prueba las empanadas de carne con aj

Qué hacer

Monumento a los Héroes

Este monumento es un homenaje a los héroes de la independencia y un punto de partida ideal para iniciar tu ruta. En su entorno, podrás encontrar a artistas y vendedores ambulantes que añaden vida al lugar. Insider Tip: Visita en las mañanas para disfrutar de un café de la zona y observar a la comunidad en acción, especialmente los domingos cuando hay menos tráfico.

Parque Villa de los Alpes

Un espacio verde que se ha convertido en un punto de encuentro para familias y jóvenes. Ofrece actividades como fútbol y baloncesto, además de zonas de picnic. Insider Tip: Lleva una canasta con snacks locales y disfruta de un almuerzo al aire libre. A menudo, hay eventos culturales y musicales que puedes disfrutar sin costo.

Centro Comercial Salitre Plaza

Este centro comercial no solo es un lugar para ir de compras, también alberga exposiciones de arte y eventos locales. Un buen lugar para experimentar el ambiente contemporáneo de la localidad. Insider Tip: Revisa su agenda cultural antes de visitar; muchas veces ofrecen muestras de arte y música en vivo que no te querrás perder.

Teatro Jorge Eliécer Gaitán

Un ícono de la cultura bogotana, donde se presentan obras de teatro, conciertos y eventos culturales de gran relevancia. Insider Tip: Consulta la programación con anticipación y busca funciones de teatro alternativo. Muchas veces, los precios son accesibles y la calidad es sorprendente.

...

Tips locales

Visita el Parque La Fuga

Este parque es un espacio ideal para relajarte después de recorrer los monumentos. Aquí, los domingos se pueden ver familias disfrutando de un buen picnic. Insider Tip: Si quieres experimentar un poco de la cultura local, busca a los vendedores de arepas que suelen instalarse en la entrada; son un clásico que no te puedes perder.

Prueba el Ajiaco en un restaurante local

No hay mejor manera de conocer la gastronomía bogotana que probando un buen ajiaco. Insider Tip: Pregunta por las versiones caseras en los restaurantes de Kennedy; algunos ofrecen recetas familiares que han pasado de generación en generación, brindando un sabor auténtico que no encontrarás en los menús turísticos.

Explora el mural de la Calle 38 Sur

Este mural es un reflejo de la identidad cultural de la zona y de su historia. Insider Tip: Ve temprano en la mañana o al atardecer para capturar las mejores fotos, ya que la luz resalta los colores vibrantes del arte. Además, interactuar con los artistas locales que frecuentan el área puede ofrecerte una perspectiva única sobre su trabajo.

...

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la mejor época para realizar la ruta 'Espacio y Memoria'?
La ruta puede hacerse en cualquier época del año, pero es recomendable hacerlo entre diciembre y marzo, cuando las lluvias son menos frecuentes. Esto permitirá disfrutar más de los espacios al aire libre y de los monumentos sin interrupciones climáticas.

¿Cuánto tiempo toma completar la ruta?
Dependiendo del ritmo y del interés en cada monumento, la ruta puede tomar entre 3 y 5 horas. Es aconsejable planear paradas en cafés o restaurantes locales para disfrutar de la gastronomía de la zona.

¿Hay opciones de transporte público cercanas?
Sí, la ruta está bien conectada con el sistema de TransMilenio. Las estaciones más cercanas son 'Kennedy' y 'Banderas', lo que facilita el acceso a los monumentos sin necesidad de utilizar un vehículo privado.

¿Es seguro recorrer esta ruta?
Como en cualquier ciudad, es importante estar atento a tus pertenencias y evitar zonas poco iluminadas al caer la noche. Sin embargo, la mayoría de los monumentos están en áreas transitadas y son seguros durante el día.

¿Qué debo llevar durante la ruta?
Lleva calzado cómodo para caminar, agua, protector solar y una cámara para capturar los momentos. También es útil tener una lista de los monumentos que deseas visitar para no perderte ninguno.

...

Camila Mendoza

Camila Mendoza

Cronista de Historia Urbana & Barrios

Historiadora urbana y apasionada de la arquitectura colonial y republicana. Rescata la memoria barrial y los secretos de cada rincón.

Intensive Immersion

Spanish Bootcamp Online

The intensity of traveling abroad, from your home.
Super Intensive 15 hours/week (3h per day)
👥
Micro Groups Max 6 students
🎓
Expert Teachers 10+ years experience
😊
Happiness Method No boring textbooks
🌍 +2,000 students from 80+ countries have joined the future of education.

Explora más en Bogotá

Otras guías que podrían interesarte

Próximos eventos