La calle que susurra fortunas: cuando Manga era el barrio de los millonarios
En 1920, un joven arquitecto chileno llamado Luis Felipe Jaspe llegó a Cartagena con un portafolio bajo el brazo y una obsesión: construir casas que parecieran palacios venecianos. Nadie le creyó hasta que don Manuel "El Turco" Yidi, un comerciante de telas que había hecho fortuna con el puerto, le encargó su mansión en la Avenida San Martín. La casa costó 80.000 pesos de la época —el equivalente a tres barcos de carga— y cuando la terminaron en 1924, los vecinos se agolpaban en la acera para ver las columnas de mármol traídas de Italia. Esa mansión, hoy conocida como la Casa Yidi, fue la primera piedra de un barrio que se convertiría en el símbolo del poder económico de Cartagena durante el siglo XX.
Manga no siempre fue este remanso de calles arboladas y casas señoriales. A finales del siglo XIX, era un pantano insalubre donde solo vivían pescadores y algunas familias pobres. Todo cambió cuando el ingeniero Francisco de Paula Andrade drenó los terrenos en 1909 y el Banco de la República empezó a prestar dinero a los comerciantes que querían construir "a la europea". Para 1930, Manga ya albergaba a los apellidos que movían la economía del Caribe colombiano: los Vélez, los Martínez, los Zúñiga y los Dávila. Hoy, en mayo de 2026, caminar por sus calles es como hojear un álbum de fotos de una Cartagena que ya no existe, pero que sigue respirando entre muros de calicanto.
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Este artículo no es para el turista que busca el sol del Centro Histórico. Es para el que quiere escuchar el eco de los pasos de magnates del tabaco, la minería y la navegación. Vamos a descubrir las casas que no aparecen en las guías tradicionales, las que solo conocen los vecinos de 80 años y los arquitectos que vienen a estudiar el estilo republicano que define a Manga.
Qué hacer: una ruta arquitectónica por las mansiones de los magnates
La Casa de los Vélez: el neogótico que desafió al trópico
En la Calle 15 # 18-45, casi escondida por un árbol de caucho centenario, está la Casa de los Vélez. Construida en 1928 por el ingeniero Manuel María Palacio para el magnate tabacalero José Vélez, esta mansión es una rareza: mezcla arcos apuntados de estilo neogótico con balcones de hierro forjado traídos de Birmingham. Lo que pocos saben es que la fachada principal tiene un reloj de sol incrustado en la pared, diseñado por un astrónomo alemán que pasó por Cartagena en 1930. Los vecinos cuentan que don José lo mandó a hacer para saber la hora exacta sin depender de los relojes de bolsillo, que siempre se le atrasaban.
Dato curioso: La casa tiene un sótano que conectaba con un túnel secreto hasta el Muelle de la Bodeguita. Según los archivos históricos del Archivo General de la Nación, ese túnel se usaba para contrabandear tabaco sin pagar impuestos durante la Guerra de los Mil Días.
- Dirección: Calle 15 # 18-45, Manga
- Estado actual: Propiedad privada, no se puede entrar. Se puede ver desde la acera.
- Horario de visita: Cualquier hora del día, aunque la luz de la mañana (7am-9am) resalta mejor los detalles neogóticos.
- Precio: Gratis (visita exterior)
La Quinta de los Martínez: art decó tropical
A tres cuadras de la Plaza de los Mártires, en la Carrera 16 # 20-10, se levanta la Quinta de los Martínez, una de las pocas casas en Cartagena que fusiona el art decó con elementos caribeños. Fue construida en 1935 para Luis Martínez, dueño de la primera flota de barcos de cabotaje del Caribe colombiano. Lo que llama la atención son las celosías de madera talladas con formas de olas y peces, un homenaje al mar que le dio la fortuna. El arquitecto fue Alberto Sídney, un jamaiquino que había trabajado en Miami y trajo a Cartagena el gusto por las líneas rectas y los colores pastel.
Dato poco conocido: La quinta tiene un jardín vertical en la fachada posterior, plantado en 1940 con especies traídas de la India por un botánico inglés. Hoy, esas plantas —llamadas buganvillas de Bengala— siguen floreciendo cada marzo, tiñendo la pared de un morado intenso que los vecinos llaman "el manto de la viuda", porque la esposa de don Luis, doña María de los Santos, solía sentarse a leer bajo ellas tras enviudar.
- Dirección: Carrera 16 # 20-10, Manga
- Estado actual: Restaurante de alta cocina. Se puede entrar a comer o tomar un café.
- Horario: Abierto de martes a domingo, 12pm-10pm. Se recomienda reservar.
- Precio de referencia: Platos desde $45.000 COP (precios de mayo de 2026)
El Palacio de los Dávila: el renacimiento español en el Caribe
Si hay una casa que justifica el apodo de "Manga de los magnates", es el Palacio de los Dávila, en la Avenida San Martín # 15-30. Construido entre 1918 y 1922 para Pedro Dávila, dueño de minas de esmeraldas en Boyacá, este edificio es una copia casi exacta del Palacio de la Diputación de Barcelona, pero adaptado al clima cartagenero con patios interiores y techos altos de 6 metros. La fachada tiene 14 columnas de orden jónico, cada una tallada a mano por canteros italianos que Dávila trajo expresamente. Lo más impresionante es el salón de baile, con un vitral de 12 metros que representa la Batalla de Boyacá, obra del artista Ricardo Acevedo Bernal.
Dato curioso: Durante los años 50, el palacio fue sede de la Sociedad de Mejoras Públicas de Cartagena, y allí se firmó el acuerdo para construir el Hotel Caribe. Los vecinos aún recuerdan las fiestas de disfraces que organizaba doña Josefina Dávila, donde los invitados llegaban en lancha desde el Centro Histórico y atracaban en un muelle privado que hoy es un parqueadero.
- Dirección: Avenida San Martín # 15-30, Manga
- Estado actual: Sede de una fundación cultural. Abierto al público con cita previa.
- Horario: Visitas guiadas los sábados a las 10am y 3pm. Se recomienda llamar para confirmar.
- Precio de referencia: $15.000 COP por persona (donación sugerida)
La Casa de los Zúñiga: el eclecticismo de un visionario
En la Calle 17 # 19-30, una casa que parece salida de un cuento de hadas: mezcla estilo morisco en los arcos, victoriano en los balcones y colonial en el zaguán. Es la Casa de los Zúñiga, construida en 1931 para Antonio Zúñiga, un comerciante de café que viajó por todo el mundo y quiso plasmar en su hogar todos los estilos que había visto. El resultado es un caos armónico que los arquitectos llaman "eclecticismo tropical". Lo más valioso son los azulejos de Talavera que decoran la entrada, traídos de Puebla, México, en barco.
Dato poco conocido: La casa tiene un pozo de agua dulce en el patio trasero, algo rarísimo en una península rodeada de agua salada. Don Antonio lo mandó perforar porque no confiaba en el acueducto público, y el pozo aún funciona. Los vecinos aseguran que el agua tiene propiedades "milagrosas" para la digestión, aunque no hay estudio científico que lo respalde.
- Dirección: Calle 17 # 19-30, Manga
- Estado actual: Hotel boutique de 5 habitaciones. Se puede visitar el patio y el lobby sin costo.
- Horario: Abierto 24 horas para huéspedes; visitas externas de 9am a 6pm.
- Precio de referencia: Habitaciones desde $250.000 COP por noche (precios de mayo de 2026)
La Casa de los Vélez (segunda generación): el modernismo que llegó tarde
En la Carrera 18 # 16-50, una casa que rompe con todo lo anterior: líneas rectas, ventanales de piso a techo y una fachada de concreto sin ornamentos. Es la Casa de los Vélez (segunda generación), construida en 1955 para el hijo del magnate tabacalero, Jorge Vélez, quien estudió arquitectura en Bauhaus y quiso aplicar el estilo internacional en Cartagena. Los vecinos la llaman "la caja de zapatos", pero los críticos la consideran una joya del modernismo caribeño. El arquitecto fue Rogelio Salmona, entonces un joven de 26 años que luego se haría famoso por sus obras en Bogotá.
Dato curioso: La casa tiene una terraza-jardín en el techo, con plantas que crecen directamente sobre el concreto. Salmona diseñó un sistema de riego por gravedad que aún funciona, usando agua de lluvia almacenada en un tanque subterráneo. Fue una de las primeras casas ecológicas de Colombia, décadas antes de que el término existiera.
- Dirección: Carrera 18 # 16-50, Manga
- Estado actual: Vivienda particular. No se puede entrar, pero la fachada es visible desde la calle.
- Horario: Cualquier hora. Mejor al atardecer, cuando la luz atraviesa los ventanales.
- Precio: Gratis
Dónde comer o beber: paradas para recargar energías entre mansiones
El Café de la Plaza
En la Plaza de los Mártires, justo frente a la Quinta de los Martínez, este café lleva abierto desde 1945. Los dueños actuales, nietos del fundador, sirven tinto cargado con pan de bono y queso costeño. El lugar es punto de encuentro de arquitectos y estudiantes de la Universidad de Cartagena, que vienen a dibujar las fachadas. Pida el café con leche de cabra, una especialidad que aprendieron de un pastor sirio que vivió en Manga en los años 50.
- Dirección: Plaza de los Mártires # 17-10, Manga
- Horario: Lunes a sábado, 7am-8pm; domingos, 8am-12pm
- Precio de referencia: Café desde $3.500 COP
La Tienda de Don Chucho
A media cuadra del Palacio de los Dávila, en la Avenida San Martín # 16-20, esta tienda de barrio vende desde 1920. Don Jesús "Chucho" Martínez, de 82 años, es el dueño y el mejor guía no oficial de Manga. Si le cae bien, le cuenta historias de cuando los magnates llegaban a caballo y él les vendía cigarros. Pruebe las arepas de huevo que hace su esposa, doña Rosa, y pregúntele por el fantasma de la Casa de los Zúñiga.
- Dirección: Avenida San Martín # 16-20, Manga
- Horario: Lunes a domingo, 6am-9pm
- Precio de referencia: Arepa de huevo desde $4.000 COP
El Restaurante del Palacio
Dentro de la Quinta de los Martínez, este restaurante ocupa lo que fue el comedor principal de la familia. Sirve cocina fusión caribeña con influencia mediterránea. El ceviche de mango y camarón es el plato estrella, y el postre de coco y tamarindo es una receta original de doña María de los Santos. Ideal para una comida larga después de la ruta arquitectónica.
- Dirección: Carrera 16 # 20-10, Manga (dentro de la Quinta de los Martínez)
- Horario: Martes a domingo, 12pm-10pm
- Precio de referencia: Platos principales desde $45.000 COP (precios de mayo de 2026)
- Reserva: Recomendada, especialmente los fines de semana
Cómo llegar y transporte
En bus desde el Centro Histórico
Desde la Plaza de la Aduana o la Torre del Reloj, tome cualquier bus que diga "Manga" o "Bocagrande". La ruta más directa es la Ruta 7, que pasa cada 10 minutos. El trayecto dura unos 15 minutos y cuesta $2.700 COP (precio de referencia de mayo de 2026). Bájese en la Parada de la Plaza de los Mártires, que es el corazón del barrio.
En taxi o Uber
Desde cualquier punto de Cartagena, un taxi a Manga cuesta entre $10.000 y $15.000 COP. Pida que lo dejen en la Avenida San Martín o en la Plaza de los Mártires. Uber funciona bien en la zona, con tarifas similares. Evite los taxis que no tengan taxímetro; negocie el precio antes de subir.
Caminando desde el Centro Histórico
Si le gusta caminar, Manga está a solo 20 minutos a pie desde la Torre del Reloj. Cruce el Puente Román (el de los arcos amarillos) y siga derecho por la Avenida del Lago. Es una caminata segura durante el día, pero evítela después de las 8pm si no conoce la zona.
En bicicleta
Hay varias estaciones de bicicletas públicas en Manga, especialmente cerca de la Plaza de los Mártires. El alquiler cuesta $2.000 COP por hora. Es la mejor manera de recorrer las calles estrechas del barrio y detenerse en cada mansión.
Tips locales
Mejor hora para visitar
Entre las 7am y 9am, la luz del sol pega de frente en las fachadas de la Avenida San Martín, resaltando los detalles de las columnas y los vitrales. Además, a esa hora no hay tanto tráfico y los vecinos sacan sus sillas a la acera para tomar el fresco. Si viene en la tarde, hágalo después de las 4pm, cuando el sol se vuelve dorado y las sombras alargan los perfiles de las casas.
Vístase para el calor
Manga es un barrio de calles arboladas, pero el sol del Caribe no perdona. Use ropa ligera de algodón o lino, zapatos cómodos para caminar y lleve una botella de agua. El sombrero vueltiao no es solo un souvenir: los locales lo usan porque protege del sol y deja respirar la cabeza.
Hable con los vecinos
Los habitantes de Manga, especialmente los mayores de 70 años, son una enciclopedia viviente. Si ve a alguien sentado en el portal de su casa, salúdelo y pregúntele por la historia del barrio. Doña Carmen de la Ossa, de 84 años, vive en la Calle 16 # 18-40 y todavía recuerda cuando los magnates celebraban carreras de caballos en la Avenida San Martín. No sea tímido: la gente aquí es amable y le contará historias que no encontrará en ningún libro.
No se pierda la Plaza de los Mártires
Esta plaza, en el centro de Manga, es el punto de encuentro del barrio. Tiene una estatua de Simón Bolívar y un quiosco de música donde los domingos tocan bandas de viento. Es el lugar perfecto para sentarse a descansar y observar la vida local. Los fines de semana hay un pequeño mercado de artesanías y frutas.
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Introducción histórica o contextual
La historia de las casas de los magnates del siglo XX en Cartagena es un testimonio del auge económico y cultural que vivió la ciudad durante esa época. Luis Felipe Jaspe, con su visión arquitectónica, no solo construyó viviendas, sino que también dejó una huella que refleja la fusión de estilos y la riqueza del entorno caribeño. Estas mansiones, en su mayoría ubicadas en áreas privilegiadas, eran símbolo de poder y status, y muchas de ellas conservan detalles que narran la vida de sus antiguos propietarios.
Durante el siglo XX, Cartagena se convirtió en un punto de encuentro para comerciantes, artistas y aristócratas que buscaban no solo el clima cálido, sino también un refugio donde la opulencia se manifestara en cada rincón. La influencia de las corrientes arquitectónicas de la época, combinadas con la herencia colonial, dieron lugar a construcciones que aún hoy son admiradas por su belleza y singularidad.
Un dato interesante es que muchas de estas casas han sido restauradas y ahora albergan restaurantes, museos y hoteles boutique, lo que permite a los visitantes no solo admirarlas desde el exterior, sino también experimentar la historia que encierran. A continuación, algunos lugares que no te puedes perder:
Preguntas frecuentes
¿Qué características tienen las casas de los magnates del siglo XX en Cartagena?
Las casas de los magnates del siglo XX en Cartagena se destacan por su arquitectura ecléctica, que combina influencias locales y europeas. Muchas de ellas presentan balcones de hierro forjado, techos altos y patios interiores, lo que refleja la riqueza y el estilo de vida de sus antiguos propietarios. La mezcla de estilos como el neoclásico y el barroco también es común, creando un atractivo visual único.
¿Se pueden visitar estas casas?
Algunas de estas casas son de uso privado, pero otras han sido convertidas en museos o centros culturales. Es recomendable verificar horarios y disponibilidad antes de planear una visita. Un ejemplo notable es la Casa Museo Rafael Núñez, que ofrece un vistazo a la vida de uno de los presidentes de Colombia y muestra elementos de la arquitectura de la época.
¿Cuál es la mejor época para visitar Cartagena y explorar estas casas?
La mejor época para visitar Cartagena es entre diciembre y abril, cuando el clima es más seco y las temperaturas son agradables. Durante este tiempo, también puedes disfrutar de festivales locales como la Feria de las Flores, que celebra la cultura cartagenera y puede llevarte a varias de estas casas históricas.
¿Dónde puedo aprender más sobre la historia de estas casas?
Visitar el Museo Histórico de Cartagena es una excelente manera de profundizar en la historia de la ciudad y sus magnates. Además, algunas guías locales ofrecen tours especializados que incluyen historias fascinantes sobre las familias que habitaron estas casas y su impacto en la cultura cartagenera.
