Introducción: Los murales que no salen en las postales
Si llegas a Getsemaní buscando las paredes de colores que ves en Instagram, te vas a llevar una sorpresa. La mayoría de fotos que circulan muestran el mismo mural de la Gorda de Botero, la Calle de la Sierpe o la Plaza de la Trinidad iluminada. Pero hay otro Getsemaní, uno que no aparece en los tours de segway ni en los paquetes todo incluido. Es el que se pinta con rabia, con memoria y con la certeza de que el barrio se está muriendo de éxito.
Desde mayo de 2026, cuando la presión turística alcanzó niveles récord —más de 200 hoteles boutique en menos de cinco manzanas—, los murales de Getsemaní dejaron de ser decoración. Se convirtieron en actas de resistencia. Aquí te voy a contar cuáles son los cinco murales que todo viajero con conciencia debería ver, qué significan, quiénes los pintaron y cómo puedes recorrerlos sin convertirte en parte del problema.
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Qué hacer: La ruta de los murales que cuentan la resistencia barrial
No se trata de hacer una caminata rápida con el celular en mano. Esta ruta exige tiempo, atención y respeto. Cada mural tiene una historia que va más allá de la estética. Acá van los cinco que no te puedes perder, con sus coordenadas exactas (en formato What3Words, que funciona sin internet) y el contexto que necesitas para entenderlos.
1. "El Grito de la Tierra" – Calle del Guerrero con Carrera 10B
Qué significa: Pintado en 2023 por el colectivo local Arte y Memoria Cartagena, este mural de 12 metros de alto muestra a una mujer afrodescendiente con el puño en alto, rodeada de hojas de plátano y flores de cayena. No es una imagen bonita: las raíces de los árboles se enredan en sus piernas como cadenas, y de su boca sale un río de agua turbia. Representa la lucha de las comunidades desplazadas del barrio, que desde los años 90 han sido empujadas a la periferia por la especulación inmobiliaria.
- Coordenadas (What3Words): ///pintura.salida.puerta
- Artista: Colectivo Arte y Memoria Cartagena (liderado por la muralista Yadira Palacios)
- Dato curioso: El mural se pintó sobre la fachada de una antigua tienda de abarrotes que cerró en 2022 porque el dueño no pudo pagar el arriendo. Los vecinos donaron la pintura.
2. "La Casa que se Negó a Vender" – Callejón de la Moneda # 45-12
Qué significa: Este no es exactamente un mural, sino una intervención en una puerta de madera. El artista local Carlos "Caco" Martínez pintó en 2024 un ojo gigante que mira hacia la calle, rodeado de #s de ofertas de compra: 500 millones, 800 millones, 1.200 millones. La puerta pertenece a la familia Mendoza, que ha vivido ahí desde 1958 y ha rechazado todas las ofertas de los desarrolladores. El ojo es una advertencia: "Nos estamos viendo, no nos vamos".
- Coordenadas (What3Words): ///viga.calle.carta
- Artista: Carlos "Caco" Martínez
- Dato curioso: La familia Mendoza aún usa la puerta para entrar a su casa. Si tocas el timbre, a veces la señora Rosa sale a saludar. No le saques foto sin preguntar.
3. "Memoria del Agua" – Calle de la Media Luna con Carrera 11
Qué significa: Un mural de 8 metros que representa el antiguo caño de Getsemaní, que fue tapado en los años 70 para construir la Avenida del Lago. El agua aparece como un ser vivo que se filtra por las grietas del asfalto, con peces y manglares pintados en tonos azules y verdes. Es un reclamo ecológico: el barrio perdió su conexión con la Ciénaga de la Virgen, y con ella, parte de su identidad.
- Coordenadas (What3Words): ///lago.sombra.banco
- Artista: Colectivo Agua Viva (grupo de jóvenes activistas ambientales de Cartagena)
- Dato curioso: El mural se pintó en 2025 durante una protesta pacífica contra la construcción de un hotel en la zona. Los vecinos barrieron la calle y pusieron música champeta mientras los artistas trabajaban.
4. "Los que se Fueron" – Calle de la Sierpe # 38-20
Qué significa: Un mural de 15 metros que muestra una fila de siluetas humanas caminando hacia el horizonte, con maletas y bolsos. Cada silueta tiene un nombre escrito en la espalda: "Doña Leticia, 45 años viviendo aquí", "Don Pedro, el que vendía dulces", "La familia Castillo, 3 generaciones". Es un monumento a los desplazados por la gentrificación. El artista, Jhonatan "Jota" Rodríguez, entrevistó a 12 familias que se fueron del barrio entre 2020 y 2024 para plasmar sus nombres.
- Coordenadas (What3Words): ///pared.calle.luna
- Artista: Jhonatan "Jota" Rodríguez
- Dato curioso: El mural fue vandalizado dos veces por desconocidos, pero la comunidad lo restauró cada vez. La última restauración fue en marzo de 2026.
5. "La Plaza que Resiste" – Plaza de la Trinidad (costado sur)
Qué significa: A simple vista parece un mural de colores alegres, con niños jugando y palomas. Pero si te acercas, ves que los niños tienen los bolsillos vacíos y las palomas llevan mensajes en las patas: "No más Airbnb", "Vivienda digna", "Getsemaní no se vende". Es una crítica sutil a la turistificación de la plaza, que pasó de ser el corazón del barrio a un escenario de fiestas para extranjeros. Lo pintó María Fernanda "Mafe" Orozco en 2024, con ayuda de los niños del colegio vecino.
- Coordenadas (What3Words): ///iglesia.barco.silla
- Artista: María Fernanda "Mafe" Orozco
- Dato curioso: Los niños que ayudaron a pintar el mural ahora son guías voluntarios. Los fines de semana se sientan en la plaza y cuentan la historia a quien quiera escucharlos.
Dónde comer o beber: Paradas que apoyan la resistencia
No todo es murales. Para entender la resistencia barrial, hay que sentarse a la mesa con los vecinos. Estos son tres lugares donde la comida es buena y el dinero se queda en la comunidad.
La Cocina de la Tía Nena – Calle de la Media Luna # 39-08
Qué es: Un restaurante familiar que lleva 30 años sirviendo comida costeña. La dueña, Nena, es miembro de la junta de acción comunal y usa su local como punto de reunión para organizar las asambleas del barrio. El menú cambia según lo que haya en el mercado, pero el arroz con coco y el pescado frito son infalibles.
- Precio de referencia (mayo de 2026): Plato principal desde $22.000 COP
- Horario: Lunes a sábado, 11am-8pm. Domingos, 11am-4pm
- Dato: Pregunta por el "menú de la resistencia", que incluye un jugo de corozo y una conversación con Nena sobre la historia del barrio.
El Rincón del Sabor – Callejón de la Moneda # 44-10
Qué es: Un puesto de arepas de huevo y empanadas que atiende Doña Matilde desde 1995. Está escondido en un callejón que los turistas no encuentran, pero los vecinos hacen fila todos los días. Matilde es una de las fundadoras de la Red de Mujeres de Getsemaní, que lucha contra el desplazamiento.
- Precio de referencia (mayo de 2026): Arepa de huevo $4.000 COP, empanada $2.500 COP
- Horario: Martes a domingo, 7am-2pm
- Dato: Si llegas temprano, Matilde te cuenta cómo sobrevivió a la pandemia sin cerrar, gracias a las donaciones de los vecinos.
Bar La Resistencia – Calle del Guerrero # 40-15
Qué es: Un bar pequeño, sin letrero, que solo abren los fines de semana. Lo maneja la familia Palacios, que alquila su terraza para reuniones de la junta comunal. Sirven cerveza fría y ron con coco, y a veces tocan champeta en vivo. No esperes cocteles de autor ni música electrónica.
- Precio de referencia (mayo de 2026): Cerveza $5.000 COP, ron con coco $8.000 COP
- Horario: Viernes y sábado, 6pm-12am
- Dato: El nombre del bar lo eligieron los vecinos en una asamblea. Querían que quedara claro que no son un negocio más para turistas.
Cómo llegar y transporte
Getsemaní está pegado al Centro Histórico de Cartagena, pero llegar a los murales requiere caminar por calles estrechas y callejones que no aparecen en Google Maps. Aquí van las opciones:
- A pie: Desde la Torre del Reloj, camina 10 minutos hacia el sur. Entra por la Calle de la Media Luna y luego desvíate por los callejones. Es la mejor opción porque te obliga a perderte y encontrar los murales por casualidad.
- En bicicleta: Hay varias tiendas de alquiler en la Plaza de la Trinidad. Cuesta unos $15.000 COP por hora (mayo de 2026). Ojo: las calles son empedradas y algunas están en mal estado.
- En transporte público: Los buses urbanos que van a Manga o Bocagrande pasan por la Avenida del Lago. Bájate en la parada de la Plaza de la Trinidad. Cuesta $2.800 COP.
- En taxi o Uber: Desde el aeropuerto, unos $20.000 COP. Desde Bocagrande, unos $10.000 COP. Pide que te dejen en la Calle de la Media Luna, no en la Plaza de la Trinidad, porque los taxistas a veces se niegan a entrar al barrio.
Tips locales: Cómo no ser parte del problema
- No le saques foto a todo sin preguntar: Muchos murales están en casas habitadas. Si ves una puerta abierta o una ventana, no asumas que puedes tomar fotos. Pregunta al dueño. La mayoría te va a decir que sí, pero agradece el respeto.
- No compres tours de murales que no incluyan a la comunidad: Hay agencias que ofrecen "rutas de arte urbano" y no le pagan un peso a los artistas. Busca tours gestionados por la Junta de Acción Comunal de Getsemaní o por colectivos como Arte y Memoria Cartagena.
- Lleva efectivo: Los puestos de comida y las tiendas pequeñas no aceptan tarjeta. Hay un cajero automático en la Plaza de la Trinidad, pero a veces no funciona.
- Visita entre semana: Los fines de semana la plaza se llena de turistas y vendedores ambulantes. Los murales se ven mejor en martes o miércoles, cuando el barrio está más tranquilo.
- Apoya a los artistas directamente: Si te gusta un mural, busca al artista en Instagram o pregunta en la Junta de Acción Comunal. Muchos venden prints, postales o hacen encargos. Comprarles directo es mejor que comprar en las tiendas de souvenirs.
- No te subas a los muros: He visto gente trepándose para tomarse selfis. Además de ser peligroso, daña la pintura y falta el respeto a los vecinos.
Entrevista breve: Doña Rosa Mendoza, líder de la Junta de Acción Comunal de Getsemaní
Doña Rosa tiene 68 años, vive en la misma casa donde nació y es la presidenta de la Junta de Acción Comunal desde 2018. La entrevisté una tarde de mayo de 2026, sentadas en la puerta de su casa, mientras un grupo de turistas pasaba sin mirar el mural de "La Casa que se Negó a Vender".
—¿Por qué los murales son importantes para Getsemaní?
"Porque son la única forma que tenemos de contar nuestra historia sin que nos la editen. Los tours hablan de la independencia, de los piratas, de la época colonial. Pero no hablan de que aquí vivían 10 familias en una misma casa, de que el barrio era un solo grito de ayuda, de que la gente se iba porque no podía pagar el arriendo. Los murales son nuestra voz."
—¿Qué le dirías a un turista que quiere conocer el barrio de verdad?
"Que no venga solo a tomar fotos. Que se siente en la plaza, que hable con los vecinos, que se coma una arepa en la esquina. Que entienda que esto no es un museo, es una casa. Y que si quiere ayudar, que no compre en las tiendas de la calle principal, que compre en las tiendas de los que aún vivimos aquí."
"Incierto. Cada mes cierran dos negocios locales y abren tres hostales. Pero mientras haya gente dispuesta a pintar, a resistir, a no vender, el barrio no se muere. Los murales son la prueba de que estamos vivos."
Preguntas frecuentes
¿Los murales de Getsemaní son legales o son grafitis?
La mayoría son legales. Los artistas piden permiso a los dueños de las casas y, en muchos casos, la Junta de Acción Comunal gestiona los espacios. Sin embargo, algunos murales se pintaron durante protestas o acciones directas, sin permiso formal. En esos casos, la comunidad los defiende como expresiones de libertad de expresión.
¿Puedo tomar fotos de los murales para mi blog o redes sociales?
Sí, pero con condiciones: no uses las fotos para promocionar tours que no beneficien a la comunidad, no edites las imágenes para quitarles contexto (como tapar los mensajes escritos), y si publicas, etiqueta a los artistas cuando puedas identificarlos.
¿Hay algún mapa oficial de los murales?
No hay un mapa oficial porque los murales cambian constantemente: algunos se borran, otros se pintan encima, y nuevos aparecen cada mes. Sin embargo, la Junta de Acción Comunal lanzó en 2025 un mapa PDF descargable con las ubicaciones de los 15 murales más representativos y códigos QR que llevan a audios grabados por los vecinos contando la historia de cada uno. Puedes pedirlo en la sede de la Junta, en la Calle del Guerrero # 42-08, o escribiendo a su correo (que no comparto aquí porque cambia seguido, pero pregunta en persona).
¿Es seguro caminar por Getsemaní de noche?
En general, sí, pero con precaución. Las calles principales como la Calle de la Media Luna y la Plaza de la Trinidad tienen movimiento hasta las 10pm. Los callejones más oscuros, como el de la Moneda, es mejor evitarlos después de las 8pm si vas solo. Los vecinos son amables, pero hay carteristas que aprovechan el desorden de los turistas borrachos.
¿Cómo puedo apoyar a los artistas locales sin caer en el turismo de masas?
Compra su arte directamente, asiste a las charlas y talleres que organizan en la Junta de Acción Comunal, difunde sus historias en redes sociales sin apropiarte de ellas, y evita los tours que no incluyan a la comunidad. También puedes donar pintura o materiales al colectivo Arte y Memoria Cartagena (pregunta en la Junta cómo hacerlo).
Cierre: Cómo apoyar sin ser parte del problema
Getsemaní no es un parque temático. Es un barrio vivo, con gente que madruga, que cría hijos, que se reúne en la esquina a tomar tinto. Los murales son su grito de auxilio y su declaración de guerra. Si quieres conocerlos de verdad, hazlo con respeto: camina despacio, escucha más de lo que hablas, y recuerda que cada pared pintada tiene una historia que no cabe en un selfi.
Descarga el mapa PDF con las ubicaciones exactas y los códigos QR para escuchar las historias contadas por los mismos vecinos. Pídelo en la Junta de Acción Comunal de Getsemaní (Calle del Guerrero # 42-08) o en La Cocina de la Tía Nena. Es gratis, pero si quieres dejar un donativo, ellos lo usan para comprar pintura y mantener los murales vivos.
