Introducción: el olor a pintura fresca y la historia que no te contaron en el colegio
Si caminás por la Calle 13 entre la Carrera 3 y la 5, en el barrio Granada, lo primero que te pega no es el sol del mediodía ni el ruido de los carros. Es el olor a pintura acrílica mezclada con el polvo de la calle, ese aroma que solo tienen los murales recién hechos. Pero acá no hay una galería de arte con aire acondicionado: todo está al aire libre, en las fachadas de casas viejas, en los muros de ladrillo visto y hasta en las rejas de algún local de barrio. Esto no es el Centro Histórico ni la Zona Rosa; esto es Granada, un barrio que durante décadas fue solo un punto de paso entre el norte y el sur de Cali, y que hoy se está convirtiendo en el museo a cielo abierto más auténtico de la ciudad.
Lo que hace único a este lugar no es solo la cantidad de murales —que ya pasan de 30 en menos de tres cuadras— sino lo que cuentan. Acá no hay paisajes bucólicos ni mariposas monarca. Hay rostros de líderes sociales asesinados, mapas de la memoria del conflicto armado, denuncias contra el racismo y homenajes a la cultura afropacífica. Es historia oculta, de la que no sale en los libros de texto ni en los folletos de turismo. Y si llegaste hasta acá buscando eso, bienvenido: esto es lo que necesitás saber para recorrer Granada como un local.
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Qué hacer: la ruta de los murales que no te podés perder
La mejor forma de conocer Granada es caminando. No necesitás guía ni mapa descargable: las mismas paredes te van llevando. Pero si querés ir con una ruta clara, acá te dejo el recorrido de 10 minutos que cubre los tres murales clave. Arrancá en la esquina de la Calle 13 con Carrera 4, justo donde termina la plazoleta del barrio.
Mural 1: "El grito de los nadie" (2022, autor: Colectivo La Pinta)
Este mural ocupa toda la fachada de una casa abandonada en la Calle 13 #4-12. Son tres rostros enormes, de perfil, con los ojos cerrados y las bocas abiertas en un grito silencioso. Las caras son de una mujer afro, un hombre indígena y un campesino. Detrás de ellos, un fondo de colores tierra que simula la cordillera. La historia detrás: el Colectivo La Pinta, un grupo de artistas caleños que trabaja con comunidades víctimas del conflicto, lo pintó en 2022 como homenaje a las más de 50 personas desaparecidas en la comuna 18 durante los años 2000. Cada vez que llueve, los colores se vuelven más intensos, como si la pared respirara.
Dato curioso: los vecinos dicen que en las noches de luna llena, si te parás justo frente al mural, escuchás un eco que parece venir de adentro de la casa. Nadie ha podido confirmarlo, pero la leyenda ya es parte del barrio.
Mural 2: "Raíces de la caña" (2024, autor: Kike Londoño)
En la Carrera 4 con Calle 13A, sobre la pared lateral de una tienda de abarrotes, está este mural que parece una fotografía en blanco y negro. Muestra a una mujer mayor, con las manos manchadas de tierra, sosteniendo un machete. A sus pies, un río de caña de azúcar que se convierte en letras de canciones de la tradición oral del Pacífico. Kike Londoño, un muralista de 29 años que creció en el barrio, lo pintó en enero de 2024. La historia: la mujer es su abuela, doña Rosa, que trabajó 40 años en los cañaduzales del Valle. El mural es un homenaje a los trabajadores invisibles de la agroindustria azucarera, una de las industrias más poderosas de la región y también una de las más olvidadas en términos de derechos laborales.
Si te parás al frente, vas a notar que las letras de las canciones están escritas en español y en lengua palenquera, un guiño a la herencia africana que pocos conocen.
Mural 3: "Memoria de barro" (2023, autor: Colectivo Mujeres de la Tierra)
Este es el mural más grande de la cuadra: ocupa 12 metros de ancho por 4 de alto, en la fachada de la Casa Cultural Granada, en la Calle 13 #3-50. Es un collage de rostros de mujeres de distintas edades, todas con el torso desnudo y las manos llenas de barro. Cada rostro tiene una fecha escrita debajo: son los cumpleaños de mujeres asesinadas por feminicidio en Cali entre 2018 y 2023. El colectivo Mujeres de la Tierra, conformado por 5 artistas caleñas, lo pintó durante la conmemoración del 8 de marzo de 2023. La historia detrás: el barro no es solo un material, es un símbolo de la tierra que recibe los cuerpos de las víctimas. Las mujeres aparecen sonriendo, como un acto de resistencia frente al dolor.
Un dato que pocos saben: el mural tiene un código QR pintado en la esquina inferior derecha que lleva a un sitio web con los nombres completos de las víctimas. Pero el QR ya está medio borrado por el sol. Si querés acceder, tenés que escanearlo antes de las 11 de la mañana, cuando la luz no lo opaca.
Entrevista rápida: lo que dice un vecino muralista
Me senté con Carlos "Caco" Rentería, de 34 años, que vive en Granada desde que nació y pinta murales desde los 15. Lo encontré en la terraza de su casa, con una lata de spray en la mano y el perro echado a sus pies.
—Caco, ¿por qué Granada se volvió el punto de los murales?
—Pues parce, esto siempre fue un barrio de paso. La gente venía pa'l norte o pa'l sur, pero nadie se paraba. Hace como cinco años, un grupo de artistas empezó a pedir permiso a los dueños de las casas para pintar. Al principio decían que no, que les iban a rayá la fachada. Pero cuando vieron que los murales no los dañaban, sino que les subían el precio de la propiedad, se fueron abriendo. Ahora hay lista de espera para pintar.
—El de la abuela de Kike, sin duda. Porque esa señora es real, yo la conocí. Y porque muestra lo que nadie quiere ver: que el azúcar que tomamos en el café viene de manos que se parten. Eso es historia oculta, hermano.
—¿Qué le dirías a alguien que viene por primera vez?
—Que venga con tiempo. Que no saque solo una foto y se vaya. Que se siente en el andén, que hable con los vecinos, que pregunte. Cada mural tiene una historia que no está escrita en la pared. Y que venga pronto, porque la gentrificación ya está tocando la puerta. En dos años, esto puede ser otro San Antonio, lleno de cafés caros y sin memoria.
Mapa mental de la ruta de 10 minutos
No necesitás GPS. Hacé esto:
- Punto de partida: Esquina de la Calle 13 con Carrera 4. Ahí está la plazoleta con una banca de concreto. Parate ahí, mirá al norte y vas a ver el primer mural grande a tu izquierda.
- Primera parada: Caminá 30 metros hacia el oriente por la Calle 13. Vas a encontrar "El grito de los nadie" en la fachada de la casa abandonada. Tomate 3 minutos para leer los nombres escritos abajo.
- Segunda parada: Volvé sobre tus pasos hasta la Carrera 4, doblá a la derecha y caminá 20 metros. Ahí está "Raíces de la caña", al lado de la tienda. Fijate en las letras en palenquero.
- Tercera parada: Seguí por la Carrera 4 hasta la Calle 13A, doblá a la izquierda y caminá 50 metros. Vas a ver la Casa Cultural Granada. Ahí está "Memoria de barro". Buscá el código QR en la esquina inferior derecha.
- Final: Desde la Casa Cultural, caminá 2 minutos hasta la Carrera 3 con Calle 13. Ahí hay un mural pequeño pero poderoso: el de "La niña del río", pintado por un artista anónimo en 2021. Es el menos conocido, pero el más fotografiado por los locales.
Tiempo total: 10-15 minutos si solo caminás. Si te parás a leer cada mural, calculá 30 minutos.
Dónde comer o beber
Después de la ruta, el hambre llega. Granada no es un barrio gastronómico como el Peñón o la Granada de Bogotá, pero tiene opciones auténticas y baratas.
La Tienda de Doña Chava
En la Calle 13 #4-08. Es una tienda de barrio que vende empanadas de pipián (2.000 COP cada una) y jugo de lulo natural (3.000 COP). Doña Chava atiende desde las 7 de la mañana hasta las 8 de la noche. No hay mesas, te sentás en el andén. Precios de referencia de mayo de 2026.
El Fogón de la 13
En la Carrera 4 con Calle 13A. Es un restaurante de menú del día: lunes a viernes, de 12 del mediodía a 3 de la tarde, ofrecen bandeja paisa, sancocho de gallina o arroz atollado por 12.000 COP. Los sábados solo abren hasta la 1 de la tarde. El dueño, don Jairo, es vecino del barrio desde hace 40 años y siempre tiene una historia que contar.
La Terraza de los Artistas
En la Calle 13 #3-45, arriba de la Casa Cultural. Los viernes y sábados, de 6 de la tarde a 11 de la noche, abren una terraza con cerveza artesanal (desde 8.000 COP la botella) y música en vivo. No hay carta fija: a veces tocan salsa, a veces rap. Preguntá por la "chicha de la casa", una bebida fermentada que prepara una de las artistas del colectivo Mujeres de la Tierra.
Cómo llegar y transporte
Granada está en el centro-norte de Cali, a 15 minutos en carro desde el Centro Histórico y a 20 desde el sur (zona de Unicentro). Estas son las opciones:
- En MÍO (bus): Tomá la ruta T31 o la T47 desde la estación de la Calle 15. Bajate en la parada "Granada", que está sobre la Avenida 3N. Desde ahí caminá 5 minutos hacia el oriente por la Calle 13.
- En taxi o Uber: Pedí que te dejen en la "Calle 13 con Carrera 4, barrio Granada". El viaje desde el centro cuesta entre 8.000 y 12.000 COP (mayo de 2026).
- En bicicleta: Hay ciclorrutas en la Avenida 3N y en la Calle 13. Podés dejar la bici amarrada en la plazoleta, pero no te confíes: lleva candado.
- Caminando: Si estás en San Antonio (a 20 minutos) o en el Centro (a 25), podés llegar caminando. Es seguro de día, pero de noche evitá las calles sin luz, especialmente la Carrera 5.
Tips locales
- Horario ideal: Llegá entre las 9 y las 11 de la mañana. La luz del sol pega de frente a los murales y no hay tanta gente. Los fines de semana hay más movimiento, pero también más vendedores ambulantes.
- No toques los murales: Parece obvio, pero mucha gente se apoya en las paredes para las fotos y la pintura aún está fresca en algunos. Si ves un mural con una cinta amarilla, no te acerques: están en proceso de restauración.
- Habla con los vecinos: La señora de la tienda, el señor que barre la calle, el perro que duerme en la esquina. Todos tienen una historia sobre los murales. Preguntá sin miedo, la gente es amable.
- Llevá agua: No hay muchos puntos de hidratación en la ruta. La tienda de Doña Chava vende botellas, pero es mejor llevar la tuya.
- No uses flash en las fotos: Algunos murales tienen pintura reflectante y el flash las opaca. Mejor usá luz natural.
- Compartí en redes: Si te gustó algún mural, subí la foto con el hashtag #MuralesGranadaCali y etiquetá a @Malokal. Así ayudás a que más gente conozca este lugar antes de que la gentrificación lo borre.
Preguntas frecuentes
¿Es seguro caminar por Granada de noche?
Granada es relativamente seguro hasta las 8 de la noche, especialmente si te movés por la Calle 13 y la Carrera 4, que son las más transitadas. Después de esa hora, las calles se vacían y hay menos alumbrado público. Si vas a la terraza de los artistas, andá en grupo y pedí un taxi o Uber para devolverte. Evitá la Carrera 5 y las calles laterales sin casas habitadas.
¿Los murales cambian con el tiempo?
Sí, y esa es parte de su magia. Algunos murales se pintan sobre otros cuando un artista nuevo pide permiso al dueño de la fachada. Otros se desgastan por el sol y la lluvia, y los colectivos los retocan cada año. Si volvés en seis meses, puede que encuentres un mural nuevo en el mismo lugar donde antes había otro. No hay un calendario fijo, pero los cambios suelen pasar entre enero y marzo, cuando hay más festivales de arte urbano.
¿Puedo pintar un mural si soy turista?
Técnicamente sí, pero necesitás permiso del dueño de la fachada y del colectivo que coordina los murales. El contacto es la Casa Cultural Granada (Calle 13 #3-50). Normalmente piden que el mural tenga un mensaje social o comunitario, y que uses materiales que no dañen la pared. Si solo querés pintar un tag o un grafiti pequeño, mejor buscá un muro designado para eso, como el que está en la parte trasera de la Casa Cultural. No pintes sin permiso: los vecinos cuidan los murales como si fueran propios.
