Introducción: el Cerro de las Tres Cruces como pulmón verde y lienzo clandestino
Si alguna vez has mirado hacia las laderas de Cali y te has preguntado qué hay más allá de las tres cruces blancas que coronan el cerro, la respuesta te va a sorprender. No es solo un mirador turístico ni un sitio para hacer ejercicio los domingos. El Cerro de las Tres Cruces es, desde hace más de dos décadas, un museo al aire libre que pocos conocen. Mientras los caminantes tradicionales suben por la ruta principal pavimentada, un grupo de muralistas urbanos, grafiteros y activistas ha ido marcando los senderos ocultos con obras de arte que cuentan historias de resistencia, identidad caleña y naturaleza. En junio de 2026, esta ruta sigue siendo un tesoro para quienes buscan outdoor con sabor a ciudad, lejos del ruido de las zonas turísticas.
Lo que hace único a este lugar es que no hay mapas oficiales ni señalización. Los murales aparecen de repente: una cara gigante que emerge entre los árboles, un mensaje político escrito con aerosol en una roca, un homenaje a la cultura afrocolombiana en medio del barro. Aquí no vienes a hacer la caminata de siempre; vienes a descifrar un código visual que los locales han construido ladera arriba. Y lo mejor: todo esto a menos de 20 minutos del centro de Cali.
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Los murales olvidados: historias de grafiteros y activistas que marcaron el camino
Para entender esta ruta, hay que saber que el Cerro de las Tres Cruces no siempre fue un lienzo. A principios de los 2000, varios colectivos de arte urbano de Cali empezaron a usar las paredes de las casas abandonadas y los muros de contención del cerro como espacios de expresión. Entre ellos, el colectivo La Ciudad Mestiza y el grupo Grafiteros de la 14 fueron pioneros. Sus obras, muchas ya desgastadas por el sol y la lluvia, siguen ahí, contando historias de la época en que el cerro era un territorio disputado entre el ecoturismo y la expansión urbana.
Uno de los murales más emblemáticos está en la parte media del sendero este: una pieza de 10 metros de alto que retrata a Petronio Álvarez, el músico caleño, con una marimba de bambú en las manos. Fue pintada en 2015 por el artista conocido como Kronos, y aunque el sol la ha desteñido, sigue siendo un punto de encuentro para los caminantes que saben dónde buscarla. Al lado, hay un mensaje en aerosol que dice: "El cerro no se vende, se defiende", una huella de las protestas contra proyectos inmobiliarios que amenazaron la zona hace unos años.
Otro mural importante está en el sendero que baja hacia el barrio San Antonio. Es un retrato de Mujer Cimarrón, una figura femenina con turbante y machete, que representa la resistencia afrodescendiente. Lo pintó el colectivo Muros Negros en 2018, y es uno de los mejor conservados porque está protegido por un alero de zinc. Si te fijas bien, verás que la firma está acompañada de una frase: "La libertad no se pide, se toma". No es casualidad: el Cerro de las Tres Cruces fue usado como ruta de escape por esclavizados durante la colonia, un dato que pocos guías turísticos mencionan.
Pero no todo es arte político. También hay murales más lúdicos, como un enorme jaguar de colores que salta entre las ramas, pintado por el artista Felipe Londoño en 2020. Está en una curva cerrada del sendero norte, casi escondido detrás de un arbusto de mora. Los locales lo llaman "El tigre de la loma", y dicen que quien lo encuentra tiene buena suerte para el resto del año.
Ruta paso a paso: dónde encontrar las obras y cómo llegar sin perderse
Esta ruta no es para cualquiera. Olvídate del camino pavimentado que sube desde la Calle 5 con Carrera 1. Ese es para los que quieren llegar rápido a las cruces y tomarse la foto de rigor. La ruta de los muralistas urbanos es otra: empieza en el barrio San Antonio, específicamente en la Plazoleta de San Antonio, donde hay una pequeña escalera de piedra que baja hacia la quebrada El Chocho. Desde ahí, el sendero se vuelve de tierra, con subidas empinadas y piedras sueltas.
Punto 1: El muro de los nombres
A unos 200 metros de la plazoleta, en una pared de concreto que da a la quebrada, hay un mural colectivo donde más de 30 artistas dejaron sus firmas y tags. Es fácil de reconocer porque está lleno de colores neón. Aquí puedes ver desde el clásico “Cali es salsa” hasta referencias a la cultura hip hop de la ciudad. No te demores mucho: el sol pega fuerte aquí y el sendero se pone más angosto.
Punto 3: El mirador del jaguar
Después de la casa, el sendero se bifurca. Toma el camino de la izquierda, que sube unos 10 minutos hasta una pequeña explanada. Ahí está el mural del jaguar de colores que mencioné antes. Desde este punto, la vista de Cali es espectacular: ves toda la ciudad desde el río Cali hasta el Parque Nacional Natural Farallones. Es un buen lugar para descansar, tomar agua y sacar fotos. Eso sí, no hay sombra, así que lleva gorra o sombrero.
Punto 4: El sendero de las frases
Desde el mirador, continúa por el sendero que bordea la ladera. Durante los siguientes 500 metros, verás una serie de rocas pintadas con frases cortas en español e inglés. Algunas son poéticas (“El viento sabe mi nombre”), otras son políticas (“No más minería en los cerros”). Fueron pintadas por un colectivo de mujeres llamado Mujeres de la Tierra en 2022. Si te gusta la fotografía, este es el tramo más fotogénico de toda la ruta.
Punto 5: Las cruces (final alternativo)
Si quieres llegar hasta las tres cruces, desde el sendero de las frases hay un atajo que sube en zigzag unos 20 minutos. Las cruces en sí no tienen murales (están pintadas de blanco y son más un símbolo religioso), pero desde allá arriba puedes ver toda la ruta que hiciste. Es un buen cierre para la caminata, especialmente si vas al atardecer. Eso sí, no te confíes: la bajada es más resbalosa que la subida, sobre todo si ha llovido.
Mejores horarios y tips de seguridad para una experiencia outdoor auténtica
El Cerro de las Tres Cruces es un lugar seguro durante el día, pero como cualquier espacio outdoor en Cali, hay que tomar precauciones. La ruta de los muralistas urbanos no está iluminada y tiene tramos solitarios, así que el mejor horario es entre las 6:30 am y las 11:00 am. En la tarde, el sol pega fuerte y no hay árboles que den sombra en varios tramos. Si vas en fin de semana, llegarás a encontrarte con otros caminantes, pero entre semana es probable que estés solo la mayor parte del tiempo.
Tips de seguridad
- Lleva agua suficiente: En la ruta no hay tiendas ni puestos de venta. Calcula al menos 1.5 litros por persona para una caminata de 3 horas (ida y vuelta).
- Usa calzado cerrado y antideslizante: Los senderos tienen piedras sueltas y barro, especialmente después de lluvias. Unas zapatillas de trail running o botas ligeras son ideales.
- No vayas solo si no conoces la zona: Aunque es seguro, es fácil perderse en los senderos secundarios. Si es tu primera vez, busca un grupo en redes sociales o contrata un guía local. El colectivo Cali Outdoor organiza caminatas guiadas los sábados.
- Protector solar y repelente: El sol es intenso incluso en junio, y los mosquitos aparecen en las horas de la mañana. Lleva bloqueador SPF 50 y repelente con DEET.
- Celular con batería: La señal de celular es irregular en algunos tramos. Descarga el mapa de la ruta en Google Maps antes de salir (busca “Cerro de las Tres Cruces sendero este”).
- Respeta las obras: No toques los murales ni pintes encima. Parte de la magia de esta ruta es que las obras envejecen naturalmente. Si quieres dejar tu marca, hay espacios designados cerca de la entrada del sendero.
¿Qué llevar?
- Mochila ligera (10-15 litros)
- Agua y snacks (frutas secas, barras energéticas)
- Gorra o sombrero
- Chaqueta impermeable ligera (por si llueve)
- Cámara o celular con buena cámara
- Efectivo (no hay datáfono en la zona)
Dónde comer o beber cerca de la ruta
Después de la caminata, el hambre aprieta. Por suerte, la zona de San Antonio está llena de opciones para reponer energías. Aquí te dejo algunas recomendaciones, con precios de referencia de junio de 2026.
Opción 1: Café San Antonio
En la Calle 4 con Carrera 3, este café es el favorito de los caminantes. Tienen jugos naturales desde $6.000 COP, empanadas de pipián a $3.500 COP y un café caleño de especialidad a $5.000 COP. El ambiente es relajado, con mesas en la terraza y música en vivo los fines de semana. Abren de lunes a sábado, 7:00 am a 9:00 pm.
Opción 2: La Tertulia
Si quieres algo más sustancioso, el restaurante La Tertulia, en la Carrera 1 con Calle 5, ofrece platos típicos como bandeja paisa ($25.000 COP) y sancocho de gallina ($18.000 COP). Es un lugar familiar, con porciones generosas. Abren de martes a domingo, 11:00 am a 8:00 pm.
Opción 3: Punto de la 14
En la Calle 14 con Carrera 2, hay un puesto callejero que vende cholados (raspados con fruta y leche condensada) a $5.000 COP y jugo de lulo en bolsa a $2.000 COP. Es perfecto para bajar la temperatura después de la caminata. Está abierto todos los días, de 9:00 am a 6:00 pm.
Cómo llegar y transporte
Llegar al inicio de la ruta es sencillo desde cualquier punto de Cali. El punto de partida es la Plazoleta de San Antonio, en el barrio San Antonio. Aquí te dejo las opciones:
En transporte público
- MIO: Toma la ruta T1 o T2 hasta la estación San Antonio. Desde ahí, camina 5 minutos por la Calle 5 hacia el oriente hasta llegar a la plazoleta. El pasaje cuesta $2.800 COP (tarifa 2026).
- Buseta: Las busetas que van por la Carrera 1 (rutas P24 o P47) te dejan en la Calle 5 con Carrera 1. Desde ahí, subes unas escaleras y llegas a la plazoleta.
En taxi o app
- Desde el centro de Cali, un taxi cuesta entre $8.000 y $12.000 COP. Desde el sur (barrio El Ingenio), unos $18.000 COP. Usa aplicaciones como InDrive o Cabify para precios más justos.
En carro particular
- Hay parqueadero en la Calle 5 con Carrera 1, justo al lado de la plazoleta. Cuesta $5.000 COP la hora. No recomiendo dejar el carro en calles más oscuras; mejor paga el parqueadero vigilado.
Tips locales para una experiencia auténtica
- Madruga: Los murales se ven mejor con la luz de la mañana (entre 7:00 am y 9:00 am). El sol de mediodía crea sombras duras que arruinan las fotos.
- Habla con los vecinos: En el barrio San Antonio, muchos adultos mayores conocen historias de los murales. Pregunta en la tienda de la esquina (Tienda Don Eulogio, en la Calle 4 con Carrera 2) y te contarán quién pintó qué y cuándo.
- No uses el GPS todo el tiempo: Parte de la gracia de esta ruta es perderse un poco. Si ves un sendero que no está en el mapa, tómalo. Muchos murales pequeños están en desvíos que no aparecen en ninguna guía.
- Lleva un cuaderno: Algunos murales tienen códigos QR o frases que invitan a escribir. En el sendero de las frases, hay un letrero que dice: "Deja tu propio mensaje en la roca vacía". Puedes escribir con un marcador (lleva uno) y ser parte de la obra.
- Respeta el silencio: El cerro es hogar de aves como el colibrí y el carpintero. Si vas en grupo, habla en voz baja. Los locales se quejan de que los turistas ruidosos espantan a los animales.
- Fecha curiosa: Cada 3 de mayo, el colectivo Muros Vivos organiza una jornada de restauración de murales en el cerro. Si estás en Cali en esa fecha, únete. Es gratis y te enseñan técnicas de pintura mural.
Preguntas frecuentes
¿Es seguro hacer esta ruta solo?
En general, sí, si vas en horario de mañana y te mantienes en los senderos principales. Sin embargo, algunos tramos de la ruta de los muralistas son solitarios, especialmente entre semana. Si no conoces la zona, es mejor ir acompañado o unirte a un grupo organizado. Lleva tu celular con batería y evita mostrar objetos de valor a la vista.
¿Los murales están firmados o tienen algún registro oficial?
La mayoría están firmados por los artistas, pero no hay un catálogo oficial. Algunos colectivos han intentado crear un mapa digital, pero no se ha concretado. La mejor manera de conocer las obras es preguntando a los vecinos o buscando en redes sociales con el hashtag #MurosDeTresCruces. Allí encontrarás fotos y relatos de otros caminantes.
¿Puedo llevar a mi perro?
Sí, pero con correa y bolsas para recoger sus desechos. El cerro es un área protegida y hay que mantenerlo limpio. Además, algunos tramos tienen pendientes pronunciadas y piedras sueltas, así que asegúrate de que tu perro esté en buena condición física. Lleva agua para él también.
¿Hay baños en la ruta?
No hay baños públicos en el cerro. La única opción es usar los baños de los cafés en San Antonio antes de empezar la caminata. El Café San Antonio y La Tertulia permiten usar sus baños si consumes algo.
¿Cuánto tiempo toma la ruta completa?
Depende del ritmo. La ruta de los muralistas (sin incluir la subida a las cruces) toma entre 2 y 3 horas ida y vuelta, con paradas para fotos y descansos. Si decides llegar hasta las tres cruces, suma 1 hora más. En total, calcula medio día si quieres disfrutar con calma.
Al final, lo que hace especial a esta ruta no son solo los murales, sino la sensación de estar descubriendo algo que la mayoría de la gente pasa por alto. Mientras los turistas se aglomeran en el mirador de las cruces, tú estarás encontrando un jaguar de colores entre los árboles, leyendo frases escritas por mujeres que defienden la tierra, y sintiendo que Cali tiene mucho más que salsa y rumba. El outdoor aquí es otra cosa: es político, es artístico, es humano. Así que la próxima vez que alguien te diga que el Cerro de las Tres Cruces es solo una caminata más, sonríe y cuéntale lo que encontraste en los senderos ocultos. Y si te animas, comparte tu propio mural favorito usando #MurosDeTresCruces y etiquétanos para que aparezca en nuestro próximo especial. Nos vemos en la loma.
Qué hacer
Explorar el sendero del Cerro de las Tres Cruces
Este sendero, además de ofrecer una vista panorámica de Cali, es una verdadera galería de arte urbano. A medida que subes, encontrarás murales que cuentan historias de la cultura caleña y de la comunidad. Lo ideal es ir temprano en la mañana para evitar las multitudes y disfrutar de la frescura del aire.
Insider Tip: Lleva tu cámara, porque los murales cambian con frecuencia. También, considera unirte a un grupo local de artistas que ofrecen recorridos guiados por el cerro, donde no solo verás las obras, sino que aprenderás sobre el contexto social que las inspira.
Visitar la Plaza de los Perros
Después de la caminata, este es un lugar perfecto para relajarte. La plaza es un punto de encuentro para los amantes de los perros y un sitio donde puedes disfrutar de una buena taza de café local. Aquí, la comunidad se reúne para socializar y compartir historias.
Insider Tip: No te pierdas el famoso café de la casa “Café San Alberto”, que es reconocido por su calidad. Además, hay artistas locales que suelen vender sus obras alrededor de la plaza, así que puedes llevarte un recuerdo auténtico de tu visita.
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