Introducción al tema
Bogotá es, sin discusión, tierra de café. Lo tomamos en tinto, en perico, en espresso doble y en la mesa de la abuela. Pero hay otro mundo paralelo que hierve a fuego lento en teteras de porcelana y tazones de barro. Un mundo de salones de té que llevan décadas operando en silencio, de ceremonias japonesas escondidas en centros culturales y de hierbas andinas que nuestros ancestros ya usaban mucho antes de que el café llegara al puerto.
Julio de 2026 encuentra a Bogotá en un momento curioso: mientras las cafeterías de especialidad se multiplican como hongos, el té está viviendo su propio renacimiento silencioso. Ya no es solo la bolsita de Lipton en la panadería. Hay lugares donde el té se sirve con la misma reverencia que un vino de reserva.
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Esta guía compara las mejores opciones para vivir el ritual del té en la ciudad, desde los salones históricos que parecen sacados de un cuento de Dickens hasta los espacios minimalistas que te transportan a Kioto. Y sí, al final te decimos cuál elegir según tu estado de ánimo y tu bolsillo.
Tabla comparativa
Antes de entrar en detalle, aquí un vistazo rápido a las opciones que vamos a analizar:
- Té de la Candelaria – Histórico, tradicional, precios accesibles. Dirección: Calle 12B # 2-38. Platos desde $8.000 COP.
- Casa de Té Usaquén – Tradición inglesa, ambiente elegante, precios medios-altos. Dirección: Carrera 6 # 119-09. Platos desde $15.000 COP.
- Té Verde (Chapinero) – Minimalismo japonés, tés importados, precios medios. Dirección: Carrera 5 # 34-03. Platos desde $12.000 COP.
- Matcha House (Zona T) – Moderno, instagrameable, matcha de calidad premium. Dirección: Calle 85 # 12-24. Platos desde $18.000 COP.
- Centro Cultural de Japón (Ceremonia del té) – Experiencia ritual auténtica, costo por taller. Dirección: Carrera 7 # 40-62. Precios desde $30.000 COP por sesión.
- Té de hierbas andinas (La Candelaria) – Experiencia local, artesanal, precios bajos. Dirección: Varios puestos en la Carrera 3 con Calle 13. Platos desde $5.000 COP.
Análisis por opción: Pros y contras
Té de la Candelaria: El clásico que no falla
Fundado en los años 50, este salón es una institución en el barrio histórico. Sus vitrinas de madera, los manteles de cuadros y el olor a canela que te recibe en la puerta son un viaje en el tiempo. Aquí el té se sirve en teteras de loza, acompañado de almojábanas y pandebonos recién horneados.
Pros:
- Precios imbatibles: un té con pandebono cuesta menos de $10.000 COP.
- Ambiente auténtico, nada artificial. Perfecto para sentarse a leer o conversar sin afán.
- Variedad de tés nacionales e internacionales, incluyendo tés de hierbas colombianas.
Contras:
- La decoración puede sentirse descuidada para quien busca un espacio "instagrameable".
- No hay opciones de matcha o tés japoneses de especialidad.
- El servicio puede ser lento en horas pico (fines de semana).
Casa de Té Usaquén: El rincón británico en los cerros
Ubicada en una casona restaurada de Usaquén, este salón es el favorito de quienes buscan una experiencia de "high tea" con todas las de la ley. Scones con clotted cream, sandwiches de pepino, pastelería fina y una carta de tés que incluye desde Earl Grey hasta blends de la casa con flores colombianas.
Pros:
- Experiencia completa de té inglés, con vajilla de porcelana y servicio impecable.
- Ambiente tranquilo, ideal para celebraciones o tardes de domingo.
- Buena selección de tés negros y verdes, con opciones de maridaje con repostería local como postres de brevas y arequipe.
Contras:
- Precios elevados: un "afternoon tea" para dos personas puede superar los $60.000 COP.
- Ubicación alejada del centro, difícil de llegar sin carro.
- El ambiente puede sentirse demasiado formal para un plan relajado.
Té Verde (Chapinero): Minimalismo japonés en el corazón de Bogotá
Este local en Chapinero es un oasis de calma en medio del caos. Paredes blancas, madera clara, música ambiental suave y una carta que se toma el té en serio. Aquí encuentras matcha ceremonial, gyokuro, sencha de primera cosecha y hasta tés fermentados como el pu-erh. El dueño, un sommelier de té certificado, ofrece catas guiadas los sábados.
Pros:
- Calidad de té excepcional, importado directamente de Japón y China.
- Ambiente zen, perfecto para trabajar o meditar.
- Ofrecen cursos de preparación de té y catas mensuales.
Contras:
- Pocas opciones de comida salada; la repostería es limitada a galletas artesanales.
- El espacio es pequeño, con solo 5 mesas. Llega temprano o haz reserva.
- No es el lugar más barato: una taza de matcha cuesta alrededor de $14.000 COP.
Matcha House (Zona T): Modernidad y estética japonesa
En plena Zona T, este local es el paraíso del matcha y de la estética limpia. Latte de matcha, frappés, postres con matcha (como el cheesecake de matcha) y hasta cerveza de matcha artesanal. Todo está diseñado para el ojo: los vasos son transparentes, las servilletas tienen patrones japoneses y el fondo musical es lo-fi japonés.
Pros:
- Ideal para tomar fotos y compartir en redes. El diseño es impecable.
- Innovación constante: siempre están sacando ediciones limitadas de sabores (matcha con maracuyá, con coco, etc.).
- Buena ubicación, cerca de centros comerciales y vida nocturna.
Contras:
- Los precios son altos: un latte de matcha grande cuesta $19.000 COP.
- El ambiente puede sentirse más comercial que auténtico. Es más un "café de moda" que un salón de té tradicional.
- No ofrecen tés en hoja suelta ni ceremonias; todo es bebida preparada.
Centro Cultural de Japón: La ceremonia del té como experiencia
Este no es un salón de té al que llegas a pedir una taza. Es un espacio donde se realiza la ceremonia tradicional japonesa del té (chanoyu) de forma periódica. Guiados por un maestro certificado, los participantes aprenden sobre la historia, los movimientos y la filosofía detrás de cada gesto. Incluye degustación de matcha de grado ceremonial y dulces tradicionales japoneses (wagashi).
Pros:
- Experiencia cultural profunda y auténtica, imposible de replicar en un café.
- Ambiente tranquilo y respetuoso, ideal para desconectar del ruido de la ciudad.
- Incluye explicación detallada sobre la historia del té en Japón.
Contras:
- No es un lugar para ir a "tomar té" de forma casual. Requiere reserva previa y horario fijo.
- Precio elevado para lo que ofrece en términos de cantidad: $30.000 COP por una sesión de 1 hora.
- Poca disponibilidad: solo hay una ceremonia al mes, y los cupos se agotan rápido.
Té de hierbas andinas en La Candelaria: La tradición local viva
En las calles empedradas de La Candelaria, especialmente alrededor de la Plaza del Chorro de Quevedo, hay puestos y pequeños locales que venden tés hechos con hierbas andinas. Manzanilla, hierbabuena, cedrón, caléndula, ortiga, y hasta combinaciones con coca y guayusa. Son preparaciones sencillas, servidas en vasos de plástico o en totumas, pero cargadas de historia y sabor.
Pros:
- Precios populares: un té grande cuesta entre $3.000 y $5.000 COP.
- Ingredientes frescos, muchos cultivados en huertas locales de la misma Candelaria.
- Experiencia auténtica y conectada con las tradiciones indígenas colombianas.
Contras:
- Ambiente rústico y nada sofisticado. No es para una cita romántica o un plan elegante.
- La calidad puede variar según el puesto y el día.
- No hay variedad de tés internacionales; todo es local y artesanal.
Veredicto final
No hay un ganador único porque el ritual del té en Bogotá es tan diverso como la ciudad misma. La elección depende de lo que busques en este momento:
- Si buscas tradición y precios bajos: Té de la Candelaria es imbatible. Lleva un libro, pide un té con almojábana y deja que el tiempo pase.
- Si quieres una experiencia formal y elegante: Casa de Té Usaquén es tu lugar. Ideal para una tarde de domingo con amigos o para celebrar algo especial.
- Si eres un purista del té japonés: Té Verde en Chapinero es la mejor opción. La calidad del matcha y el conocimiento del sommelier no tienen competencia en la ciudad.
- Si buscas algo moderno y fotogénico: Matcha House en la Zona T es perfecto para un plan rápido y estético, pero no esperes una experiencia profunda.
- Si quieres una experiencia cultural transformadora: La ceremonia del té en el Centro Cultural de Japón es única. Vale la pena la inversión y la planeación.
- Si quieres conectar con lo local y lo andino: El té de hierbas en La Candelaria es la opción más auténtica y económica. Perfecto para un paseo turístico.
Y para los lectores de Malokal, tenemos un dato exclusivo: varios de estos salones ofrecen descuentos especiales si mencionas que vienes de nuestra guía. Pregunta siempre al llegar. El té en Bogotá no es solo una bebida: es un ritual que merece ser vivido con calma, con buena compañía y, sobre todo, con la taza bien llena.
Análisis por opción (pros y contras)
La Candelaria
Este barrio histórico no solo es conocido por su arquitectura colonial, sino también por sus encantadores salones de té que ofrecen una experiencia única. Aquí, el té se sirve con un toque cultural, a menudo acompañado de una charla sobre la historia del lugar.
Insider Tip: Visita La Tienda de Té por su selección única de tés locales. Pregunta por sus mezclas especiales que no encontrarás en otros lugares.
Teatro Colón
Situado en el centro de Bogotá, este emblemático teatro ofrece experiencias de té antes de las funciones. Es un espacio ideal para disfrutar de un buen té mientras te sumerges en el ambiente artístico de la ciudad.
Insider Tip: Chequea la programación de eventos, ya que a menudo tienen catas de té y charlas sobre su historia y preparación.
Casa del Té
Un lugar moderno que ha ganado popularidad por su enfoque en la cultura del té. Ofrecen una amplia variedad de opciones, desde tés tradicionales hasta infusiones innovadoras.
Insider Tip: No te pierdas su taller mensual de preparación de té, donde aprenderás a hacer blends personalizados.
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