Malokal Logo
para:
Volver a Cartagena

Arquitectura oculta de Castillogrande: 5 joyas modernistas

Equipo Editorial Malokal
Equipo Editorial Malokal|Equipo Editorial
Actualizado el 10 de mayo, 2026
Arquitectura oculta de Castillogrande: 5 joyas modernistas

Si caminas por Castillogrande hoy, ves torres de vidrio y concreto que se alzan como dedos hacia el cielo caribeño. Pero si te fijás bien, entre esas moles mode

Introducción al legado modernista de Castillogrande

Si caminas por Castillogrande hoy, ves torres de vidrio y concreto que se alzan como dedos hacia el cielo caribeño. Pero si te fijás bien, entre esas moles modernas hay fantasmas de una época donde la arquitectura no solo protegía del sol, sino que contaba historias. Estoy hablando del modernismo tropical, ese estilo que entre los años 50 y 70 convirtió a Cartagena en un laboratorio de diseño. Y Castillogrande, con su brisa constante y su suelo ganado al mar, fue el lienzo perfecto. Acá te voy a llevar por cinco joyas que muchos pasan por alto, edificios que no están en las guías turísticas pero que son pura memoria de ladrillo y cemento.

Lo primero que tenés que saber: el modernismo caribe no es el mismo que el de Brasilia o el de Miami. Acá los arquitectos jugaron con la luz, el viento y la humedad. Usaron celosías, voladizos y colores que se funden con el paisaje. Y en Castillogrande, ese legado está más vivo de lo que parece, aunque a veces lo tapen los avisos de "Se vende" o las fachadas descuidadas. En mayo de 2026, cuando el sol pega duro y el barrio se llena de turistas que buscan playa y rumba, vale la pena frenar, levantar la cabeza y mirar con otros ojos.

📌 Transparencia

Este artículo contiene enlaces patrocinados/de afiliados. Podríamos recibir una pequeña comisión sin costo para ti.

Acá no te voy a dar una lista de datos fríos. Te voy a contar cómo encontrar cada edificio, qué buscar en sus detalles y por qué son importantes. Y si sos arquitecto, estudiante o simplemente un curioso, esto te va a servir para armar tu propia ruta a pie, sin prisas y con el celular listo para fotos que no son las típicas del malecón.

Qué hacer: la ruta a pie por las 5 joyas modernistas

Olvidate del carro o la moto. Castillogrande se camina, y más si vas detrás de arquitectura. La idea es empezar temprano, antes de las 10 de la mañana, cuando el sol todavía no derrite. Llevá agua, gorra y un cuaderno si sos de los que anotan. Acá te dejo el orden que recomiendo, de norte a sur, para que no te devuelvas.

1. Edificio Bahía (Carrera 1 con Calle 7)

Este es el abuelo del modernismo en Castillogrande. Construido en 1958 por el arquitecto cartagenero Manuel José Martínez, el Edificio Bahía es un bloque de apartamentos que parece flotar sobre pilotes. La fachada está llena de celosías de concreto que filtran el sol pero dejan pasar la brisa. Si te parás en la esquina de la Carrera 1 con Calle 7, vas a ver cómo la sombra cambia según la hora. Un dato curioso: Martínez se inspiró en las casas palafíticas de la Ciénaga de la Virgen, pero le dio un toque moderno. Hoy el edificio está un poco descuidado, pero su estructura sigue siendo una lección de cómo construir para el trópico.

Dónde mirar: La entrada principal tiene un mural de cerámica que muchos ignoran. Son piezas hechas a mano, con tonos azules y verdes que imitan el mar. No toques, solo mirá.

2. Residencias El Parque (Calle 8 #1-23)

A media cuadra del Parque de Castillogrande, este conjunto de torres gemelas fue diseñado en 1965 por el arquitecto Germán Samper, uno de los grandes del modernismo colombiano. Samper trabajó con Le Corbusier en Bogotá, pero acá se adaptó al clima costero. Las Residencias El Parque tienen balcones volados que parecen cajas colgadas, y las fachadas de ladrillo visto contrastan con el blanco de las columnas. Lo más impresionante es el juego de luces que se forma entre los bloques: al mediodía, las sombras dibujan patrones geométricos en el piso del lobby.

Dato práctico: El edificio es privado, así que no podés entrar. Pero desde la acera de la Calle 8 tenés una vista perfecta. Llevá un lente gran angular si querés capturar la simetría.

3. Edificio Mediterráneo (Avenida Miramar #2-15)

Este es mi favorito. Construido en 1962 por el arquitecto Rafael Obregón, el Mediterráneo es un ejemplo de cómo el modernismo puede ser elegante sin ser ostentoso. La fachada tiene franjas horizontales de concreto que recuerdan a las olas, y los ventanales son enormes, pensados para que el viento corra de un lado a otro. Obregón era conocido por usar materiales locales, como la piedra de cantera que ves en la base del edificio. Hoy funciona como apartamentos y oficinas, pero si te asomás al pasillo de la entrada (es público hasta la recepción), vas a ver un vitral abstracto que representa el sol caribeño.

Curiosidad: Dicen los vecinos antiguos que Obregón se sentaba en la acera a dibujar mientras los obreros levantaban las paredes. El edificio tardó tres años en terminarse porque el arquitecto cambiaba detalles sobre la marcha.

4. Conjunto Residencial La Playa (Carrera 2 #5-10)

Este conjunto de tres torres, terminado en 1971, es el más joven de la lista. Lo diseñó la firma Cuéllar Serrano Gómez, que también hizo el Centro Internacional de Bogotá. Acá la novedad es el uso del "brise-soleil" o quiebrasoles: unas pantallas de concreto que giran según la posición del sol. Si te parás frente a la torre central a las 4 de la tarde, vas a ver cómo las sombras se mueven como si el edificio respirara. Además, los jardines internos tienen palmas y plantas nativas que el arquitecto paisajista Fernando Martínez diseñó para que crecieran sin riego artificial.

Advertencia: El conjunto es residencial y hay vigilancia. No intentes pasar de la entrada. Pero desde la Carrera 2, a la altura del semáforo, tenés una vista completa de las tres torres.

5. Casa del Arquitecto (Calle 6 #3-45, esquina con Carrera 3)

Esta no es un edificio gigante, sino una casa particular que construyó el arquitecto Luis Guillermo “Willy” De la Vega en 1968 para vivir con su familia. Es una joya escondida porque no tiene placa ni letrero, y solo los vecinos saben que está ahí. La fachada es un juego de planos inclinados y ventanas en ángulo, con un techo que parece una ola congelada. Willy De la Vega era conocido por sus diseños orgánicos, que combinaban el modernismo con formas inspiradas en el mar. La casa está en una esquina, así que podés verla desde dos calles. Eso sí, es privada, así que nada de fotos con flash ni de asomarse al jardín.

Dato clave: La casa tiene un patio interno con una piscina en forma de riñón, típica de los años 60. No se ve desde la calle, pero si preguntás a algún vecino mayor, quizás te cuenten historias de las fiestas que hacía Willy.

Dónde comer o beber: pausas en la ruta

Después de caminar un par de horas, el hambre y la sed llegan. Castillogrande no es un barrio lleno de restaurantes turísticos, pero tiene opciones locales que valen la pena. Acá van tres paradas recomendadas, todas cerca de la ruta.

El Café de la Esquina (Calle 7 #2-50)

Un local pequeño con mesas en la acera. Sirven tinto con pan de bono y empanadas de carne. El dueño, don Carlos, lleva 20 años ahí y sabe todo del barrio. Preguntale por los edificios viejos y te va a contar historias que no encontrás en internet. Abierto de lunes a sábado, 7am a 7pm. Un tinto cuesta unos $2.500 COP (precios de referencia de mayo de 2026).

La Perla del Caribe (Avenida Miramar #3-12)

Un restaurante de comida costeña, con platos como arroz con coco y pescado frito. El local tiene una terraza con vista al mar, ideal para descansar después de ver el Edificio Mediterráneo. Los precios van de $25.000 a $45.000 COP por plato. Abierto de martes a domingo, 12pm a 9pm. Se recomienda verificar horarios antes de visitar.

Heladería La 8 (Calle 8 #1-50)

Un puesto de helados artesanales con sabores como corozo, tamarindo y coco. Perfecto para refrescarse entre edificio y edificio. Un cono doble cuesta $4.000 COP. Está abierto todos los días de 10am a 8pm.

Cómo llegar y transporte

Llegar a Castillogrande es fácil desde cualquier punto de Cartagena. Si estás en el Centro Histórico o en Bocagrande, podés caminar (son unos 20 minutos desde la Torre del Reloj por la Avenida San Martín). Pero si el sol está fuerte, mejor tomar un taxi o un Uber: el viaje desde el Centro cuesta entre $8.000 y $12.000 COP (precios de referencia de mayo de 2026). También hay buses urbanos que pasan por la Avenida Miramar, como la ruta T1 que va a Castillogrande. El pasaje cuesta $2.600 COP.

Para la ruta a pie que te propongo, lo mejor es empezar en el Edificio Bahía (Carrera 1 con Calle 7) y terminar en la Casa del Arquitecto (Calle 6 #3-45). La caminata completa, con paradas para fotos y descansos, te toma unas 2 horas y media. Llevé calzado cómodo porque las aceras tienen desniveles y huecos.

Tips locales

  • Horario ideal: Arrancá a las 8am. Así evitás el sol fuerte y las calles están tranquilas. Los edificios se ven mejor con la luz de la mañana.
  • Fotos sin invadir: No uses flash ni te acerques a las ventanas. Los vecinos son amables pero no les gusta que les tomen fotos a sus casas. Usá un lente de 50mm o zoom desde la acera.
  • Habla con los vigilantes: Los porteros de los edificios suelen saber datos históricos. Si les caés bien, quizás te dejen ver el lobby. Un "buenos días" y una sonrisa abren puertas.
  • Llevá un mapa impreso: El internet a veces falla en Cartagena, sobre todo cerca del mar. Descargá un mapa offline de Google Maps o imprimí la ruta que te doy acá.
  • No te limites a los 5: Mientras caminás, vas a ver otras casas y edificios modernistas que no están en la lista. Si algo te llama la atención, anotá la dirección y buscá después. Parte de la gracia es descubrir por tu cuenta.
  • Compartí en redes: Si encontrás una joya oculta, subila con el hashtag #CastillograndeOculto. Así entre todos armamos un mapa colaborativo.

Preguntas frecuentes

¿Puedo entrar a los edificios para tomar fotos?

La mayoría son residenciales privados. Solo podés acceder a las zonas comunes (como el lobby del Edificio Bahía o la entrada del Mediterráneo) si el vigilante te da permiso. No insistas si te dicen que no. Las mejores fotos se logran desde la calle, respetando la privacidad de los residentes.

¿Hay visitas guiadas de arquitectura en Castillogrande?

No hay tours oficiales permanentes, pero de vez en cuando la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Cartagena organiza recorridos gratuitos abiertos al público. Se recomienda seguir sus redes sociales o preguntar en la oficina de turismo del Centro Histórico. También podés contratar un guía privado, pero es caro (desde $150.000 COP).

¿Qué otros barrios de Cartagena tienen arquitectura modernista similar?

Bocagrande tiene varios edificios de los años 50 y 60, como el Edificio Chambacú o el Hotel Caribe. También el barrio El Laguito conserva casas modernistas, aunque muchas fueron demolidas para construir torres nuevas. Si te interesa el tema, te recomiendo caminar por la Avenida San Martín en Bocagrande y buscar edificios con celosías y voladizos.

Y eso es todo. La próxima vez que pasés por Castillogrande, no te quedés solo con el malecón y las tiendas. Levantá la cabeza, mirá las fachadas y dejá que esos edificios te cuenten su historia. Si encontrás alguna joya que no mencioné, no te la guardés: compartila con el hashtag #CastillograndeOculto. Entre todos podemos construir la ruta definitiva del modernismo caribe.

Equipo Editorial Malokal

Equipo Editorial Malokal

Equipo Editorial

El equipo editorial de Malokal se encarga de curar, investigar y redactar las mejores guías locales y eventos sobre Colombia, asegurando contenido de la máxima calidad y precisión.

Intensive Immersion

Spanish Bootcamp Online

The intensity of traveling abroad, from your home.
Super Intensive 15 hours/week (3h per day)
👥
Micro Groups Max 6 students
🎓
Expert Teachers 10+ years experience
😊
Happiness Method No boring textbooks
🌍 +2,000 students from 80+ countries have joined the future of education.

Qué hacer