Menga a pie: 5 casas de apellido que cuentan la historia oculta
Menga no siempre fue ese barrio de conjuntos cerrados y centros comerciales que ves hoy. Antes de que llegaran los edificios, estas laderas eran potreros, cañaduzales y mangas de descanso para las familias más antiguas de Cali. Mientras el centro histórico se llenaba de casas republicanas y el barrio Obrero se consolidaba como el primer desarrollo popular, Menga se mantuvo como un cinturón de haciendas donde apellidos como Arboleda, Londoño y Sánchez marcaban el paisaje. Aquí no vas a encontrar discotecas ni rumba: esta es una ruta para caminar con calma, mirar hacia arriba y leer las fachadas como si fueran páginas de un libro que nadie abrió en décadas.
Contexto: Menga como zona de haciendas y familias fundadoras
Para entender Menga hay que mirar el río Meléndez. Antes de que la Avenida 3N y la Autopista Suroriental partieran el barrio en dos, el río era la vía principal. Las familias adineradas de Cali —las que controlaban la caña, el café y la política— compraron terrenos a lo largo de su cauce durante el siglo XIX y principios del XX. Construyeron casas de bahareque y teja de barro con patios enormes, capillas privadas y huertos que abastecían a sus dueños y trabajadores. A diferencia de barrios como San Antonio o El Peñón, que se densificaron rápido, Menga conservó su aire rural hasta bien entrados los años 80. Hoy, de esas 30 o 40 propiedades originales, apenas quedan unas cuantas en pie. Algunas están restauradas, otras se caen a pedazos, y varias han sido devoradas por centros comerciales o conjuntos residenciales. Pero si sabes dónde mirar, todavía puedes encontrar los rastros.
📌 Transparencia
Este artículo contiene enlaces patrocinados/de afiliados. Podríamos recibir una pequeña comisión sin costo para ti.
La ruta de las 5 casas de apellido
Esta caminata empieza en la Carrera 52 con Calle 14, sube hacia el norte bordeando el río Meléndez, y termina cerca de la antigua vía al mar. Lleva zapatos cómodos, agua y un celular con batería para tomar fotos. No esperes museos abiertos al público: la mayoría son propiedades privadas. La gracia está en observarlas desde la acera, buscar los detalles y entender su historia.
Casa de los Arboleda (Carrera 52 #14-25)
Empezamos por la más conocida. La Casa de los Arboleda es una de las pocas que aún conserva su estructura original de bahareque encementado y teja de barro. Fue construida a finales del siglo XIX por la familia Arboleda, una de las dinastías políticas más poderosas del Valle del Cauca. Don Julio Arboleda, poeta y expresidente, pasó temporadas aquí huyendo del calor del centro. Lo curioso es que la fachada actual no es la original: en los años 40, un incendio destruyó la parte frontal y la reconstruyeron con ladrillo a la vista, dejando la parte trasera intacta. Si te asomas por la reja, verás un patio empedrado con una pila de agua que aún funciona. El estado de conservación es regular: la fachada está pintada, pero el techo muestra filtraciones. La casa sigue siendo habitada por descendientes de la familia, así que respeta la privacidad. No hay placa conmemorativa, pero los vecinos te contarán que aquí se filmó una escena de una novela de los años 80.
Casa de los Londoño (Calle 15 #51-12)
A dos cuadras, sobre la Calle 15, está la Casa de los Londoño. Esta es más modesta pero igual de interesante. Los Londoño eran comerciantes de café que llegaron de Antioquia a principios del siglo XX. Construyeron esta casa con tapia pisada, una técnica que usaban los indígenas y que los antioqueños adoptaron. La fachada es de color ocre desgastado, con ventanas de madera tallada que aún tienen los postigos originales. Lo que la hace especial es el alero: mide casi dos metros de ancho y está sostenido por vigas de guadua. Es típico de las casas de clima cálido para proteger del sol y la lluvia. Hoy la casa está abandonada. Un letrero de "Se vende" cuelga desde hace años. Adentro se ve maleza creciendo en el patio. Es triste, pero también es un ejemplo perfecto de cómo el abandono puede congelar una época: los azulejos de la cocina, los ganchos de las hamacas, los marcos de las puertas. Todo sigue ahí, esperando a alguien que le dé una segunda vida.
Casa de los Sánchez (Carrera 52 #14-08)
Esta es la joya de la ruta. La Casa de los Sánchez está en la Carrera 52 #14-08, justo donde empieza la subida hacia el norte. Los Sánchez llegaron a Menga en 1910, cuando don Pedro Sánchez compró el terreno para cultivar caña y criar ganado. La casa que construyó es una mezcla rara de estilos: tiene un portal republicano con columnas dóricas, pero las ventanas son de arco morisco, probablemente influencia de un viaje que hizo a España. Lo más impresionante son los ladrillos de la fachada. Si te fijas bien, muchos tienen una marca de agua: un sello con las iniciales "PS" y el año "1912". Esa marca la hicieron los mismos ladrilleros que trabajaban en la hacienda, usando moldes de madera. En mayo de 2026, la casa sigue en pie, aunque el techo necesita reparaciones urgentes. Los dueños actuales permiten que la gente se acerque a ver la fachada, pero no dejan entrar. El CTA de esta guía es simple: encuentra la placa de la 'Casa de los Sánchez' en la Carrera 52 #14-08 y busca la marca de agua del ladrillo original. Si la encuentras, tómale una foto y compártela. Es un pedazo de historia que pocos conocen.
Casa de los Caicedo (Calle 14 #50-30)
Bajando hacia el río, en la Calle 14 con Carrera 50, está la Casa de los Caicedo. Los Caicedo eran una familia de abogados y jueces que construyeron esta casa en 1925. A diferencia de las anteriores, esta es de estilo neoclásico: simétrica, con un frontón triangular sobre la puerta y ventanas altas de guillotina. Tiene un jardín frontal con palmeras reales que le dan un aire señorial. Lo interesante es que aquí funcionó durante los años 50 la primera escuela del barrio, antes de que construyeran la escuela pública. Los niños de las familias trabajadoras de Menga aprendían a leer y escribir en la sala de esta casa. Hoy está abandonada desde 2018, cuando murió la última dueña, doña Mercedes Caicedo. Los herederos no se ponen de acuerdo para venderla. La maleza ya cubre parte del jardín y una de las palmeras se cayó con el último vendaval. Es un recordatorio de que el patrimonio no siempre se salva: a veces se pudre por dentro mientras la ciudad crece alrededor.
Casa de los Ospina (Carrera 51 #15-50)
La última parada es la Casa de los Ospina, en la Carrera 51 con Calle 15. Esta es la más grande de las cinco. Los Ospina eran dueños de una de las primeras fábricas de jabón de Cali, "Jabones Ospina", que funcionó hasta los años 70. La casa es un palacete de dos pisos con balcones de hierro forjado y un mirador octagonal en la azotea. Desde ahí se veía todo el valle del río Meléndez, antes de que los edificios taparan la vista. La fachada está pintada de blanco y azul, con molduras de yeso que imitan piedra. Es la mejor conservada de la ruta, porque la familia la mantiene como casa de fin de semana. De hecho, si tienes suerte, puede que veas a algún Ospina mayor sentado en el balcón leyendo el periódico. No intentes entrar, pero sí puedes caminar alrededor para ver el costado que da al río: hay una escalera de piedra que baja directamente al agua, algo que era común en las haciendas pero que casi nadie conserva.
El rol del río Meléndez en el barrio
El río Meléndez no es solo un accidente geográfico. Fue la razón por la que Menga existe. Antes de que hubiera acueducto, las familias se instalaban cerca del río para tener agua para beber, regar y bañarse. Las cinco casas de esta ruta están a menos de 200 metros del cauce. El río también servía como límite natural entre propiedades y como vía de transporte: en invierno, cuando crecía, los dueños de las haciendas usaban balsas para mover caña y mercancías hasta el centro de Cali. Hoy el río está contaminado y canalizado en tramos, pero todavía se pueden ver piedras de molino y restos de acequias antiguas en las orillas. Si caminas por la carrera 52 hacia el norte, justo antes de llegar a la Casa de los Ospina, hay un puente peatonal de concreto desde donde se ve mejor el cauce. Ahí, entre las piedras, a veces aparecen fragmentos de loza o botellas rotas de vidrio verde: basura de hace 100 años que el río no ha logrado llevarse.
Estado de conservación actual vs abandono
De las cinco casas, solo una (la de los Ospina) está en buen estado. Las demás muestran signos de deterioro: techos hundidos, paredes agrietadas, grafitis en las fachadas. La Casa de los Londoño y la Casa de los Caicedo están francamente abandonadas. La Casa de los Arboleda se mantiene gracias al esfuerzo de los descendientes, pero sin recursos para una restauración completa. La Casa de los Sánchez es un caso aparte: está habitada pero el dueño no tiene plata para arreglar el techo. En general, el patrimonio arquitectónico de Menga está en riesgo. No hay una política municipal clara para proteger estas casas. Muchas han sido demolidas en los últimos 20 años para dar paso a conjuntos residenciales. Lo que ves hoy es lo que queda. Si no se actúa pronto, en 10 años solo quedarán fotos.
Recomendaciones de seguridad (horarios y zonas)
Menga es un barrio residencial tranquilo, pero como en toda Cali, hay que tener precaución. La ruta que te propongo es segura durante el día, de 8:00 am a 5:00 pm. Evita caminar solo después de las 6:00 pm, especialmente cerca del río, donde la iluminación es mala y hay menos movimiento. Las zonas más seguras son la Carrera 52 y la Calle 14, porque tienen comercio y vigilancia privada en algunos conjuntos. La Calle 15, donde están las casas de los Londoño y los Ospina, es más solitaria. Lleva tu celular guardado, no uses joyas llamativas y, si vas a tomar fotos, hazlo rápido y sin llamar la atención. No te metas a propiedades abandonadas: además de ser ilegal, puedes encontrarte con escombros, vidrios rotos o incluso personas que las usan como refugio. Si quieres hacer la ruta en grupo, mejor. Hay tours históricos organizados por la Fundación Cali Cultural que a veces incluyen Menga, pero no son frecuentes.
Tips locales
- Lleva un cuaderno: las placas con los nombres de las casas no siempre están a la vista. A veces solo un vecino te puede decir el apellido original. Anota lo que te cuenten.
- No vayas en domingo: muchas calles están vacías y las casas cerradas. El mejor día es sábado por la mañana, cuando la gente barre las aceras y es más fácil conversar.
- Busca los detalles pequeños: en la Casa de los Sánchez, además de la marca de agua en los ladrillos, hay una reja de hierro forjado con un diseño de hojas de café. En la Casa de los Arboleda, el marco de la puerta tiene una inscripción apenas legible: "A.D. 1898".
- Hidrátate: Menga es más fresco que el centro de Cali, pero el sol pega fuerte entre las 11 am y las 2 pm. Lleva agua y bloqueador.
- Respeta la privacidad: todas estas casas son propiedades privadas. No toques las rejas ni intentes saltarlas. Si alguien te pregunta, explica que eres un interesado en la historia del barrio. La mayoría de los vecinos son amables y hasta te contarán anécdotas.
Preguntas frecuentes
¿Se puede entrar a las casas?
No, a menos que tengas una cita con los dueños o participes en un tour autorizado. La mayoría son residencias privadas o están abandonadas. Lo mejor es observarlas desde la acera y respetar los límites.
¿Cuánto tiempo toma la ruta?
Si caminas sin prisas, deteniéndote a tomar fotos y a leer los detalles, la ruta completa te tomará entre 1 hora y 1 hora y media. Son unas 10 cuadras en total, con subidas suaves.
¿Hay algún costo?
Ninguno. La ruta es completamente gratuita. Lo único que gastarás es tiempo y tal vez una botella de agua. Si quieres apoyar la conservación, busca en redes sociales a la Fundación Cali Cultural y dona voluntariamente.
¿Qué pasa si no encuentro la marca de agua en los ladrillos de la Casa de los Sánchez?
No te preocupes. La marca es pequeña y puede estar cubierta por pintura o suciedad. Si no la ves, intenta mirar en las esquinas de la fachada, cerca de la base, donde el ladrillo está más expuesto. También puedes preguntar a los vecinos: algunos la han visto y te pueden señalar el lugar exacto.
¿Vale la pena ir si no soy un experto en arquitectura?
Sí, porque no necesitas saber de estilos para disfrutar la historia. Cada casa tiene una historia humana detrás: familias que llegaron, trabajaron, construyeron y se fueron. Es como caminar por un álbum de fotos gigante. Además, es una forma de ver Cali más allá de la rumba y los centros comerciales.
Qué hacer
Parque de Menga
Este parque es un espacio ideal para disfrutar de un día al aire libre. Con áreas verdes y zonas de juegos, es un lugar donde las familias locales suelen reunirse. Insider Tip: Visita el parque durante el fin de semana para disfrutar de actividades culturales y ferias de emprendedores que suelen organizarse aquí.
La Casa de la Cultura
Un lugar clave para entender la historia y el arte de Menga. Aquí se realizan exposiciones, talleres y eventos que promueven la cultura local. Insider Tip: No te pierdas las charlas sobre la historia del barrio, que suelen ser organizadas por historiadores locales, ¡son fascinantes!
Restaurante El Sabor de Menga
Este restaurante es famoso por su comida típica, especialmente el ajiaco y la bandeja paisa. Es un lugar que refleja la tradición culinaria de la región. Insider Tip: Pregunta por el plato del día, que a menudo incluye recetas familiares que no están en el menú.
Mirador de Menga
Un excelente punto para apreciar la vista panorámica del barrio y sus alrededores. Ideal para capturar fotos y disfrutar de un atardecer. Insider Tip: Lleva contigo un termo de café y disfruta de la vista, especialmente durante los días soleados.
La Feria de las Flores
Aunque no es exclusiva de Menga, esta feria se celebra anualmente en Cali y es una gran oportunidad para disfrutar de la cultura local. Presenta desfiles, música y una exhibición de flores. Insider Tip: Visita los puestos de los floricultores locales para encontrar arreglos únicos y apoyar a los productores de la región.
Dónde comer o beber
La Pizzería de Menga
Conocida por sus auténticas pizzas al horno de leña, este lugar es un clásico para los que buscan un ambiente relajado y comida deliciosa. Las familias suelen reunirse aquí, y el personal es amable y atento.
Insider Tip: No te vayas sin probar la pizza de pollo al pesto, es la favorita de los locales. Además, si puedes, ven en la tarde para disfrutar de la promoción de 2x1 en cervezas artesanales.
Restaurante El Poblado
Este lugar ofrece una variedad de platos típicos y contemporáneos. Es perfecto para una cena con amigos o una celebración especial. La atención es excepcional y el ambiente acogedor.
Insider Tip: Pregunta por el plato del día, que suele ser una sorpresa deliciosa. Además, si eres fan de los postres, no dejes de probar el tres leches, es uno de los mejores de la ciudad.
Cómo llegar y transporte
Para llegar a Menga, hay varias opciones de transporte que permiten disfrutar del recorrido y conocer más sobre la historia del barrio.
Transporte Público
Las rutas de buses que pasan por la zona son una buena opción. El sistema MIO tiene varias rutas que te acercan a Menga. Puedes tomar la ruta A30, que va directamente a la entrada del barrio. Asegúrate de llevar tu tarjeta MIO cargada para evitar contratiempos.
Insider Tip: Viajar en horas pico puede ser complicado, así que es preferible planear tu visita en la mañana o después de las 7 PM para evitar el tráfico.
Taxi o Servicios de Ridesharing
Los taxis y aplicaciones como Uber o Didi son convenientes si prefieres un viaje más directo. Puedes solicitar un carro desde cualquier parte de Cali, y el costo es razonable, especialmente si viajas en grupo.
Insider Tip: Siempre verifica que el conductor tenga buenas calificaciones y no dudes en pedir al conductor que ajuste el aire acondicionado si sientes calor. La mayoría de los taxistas son amables y están dispuestos a ayudarte.
En Bicicleta
Cali tiene una cultura de ciclismo en crecimiento, y Menga es un lugar ideal para recorrer en bicicleta. Hay rutas que conectan con el centro, y el clima suele ser favorable para pedalear.
Insider Tip: Lleva siempre agua y un casco. Muchos ciclistas de la zona son amables y pueden ofrecerte consejos sobre rutas y lugares para visitar en Menga.
