El Petronio más allá del festival
Si alguien te dice que Cali es solo salsa, esa persona no ha sentido el retumbar de un cununo en el pecho ni ha visto cómo una marimba de chonta puede hipnotizar a una plaza entera. El Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez es, sin duda, la vitrina más grande de esta tradición, pero la música del Pacífico no se encierra en cuatro días de agosto. En Cali, esa herencia late todo el año, en esquinas, bares, casas de cultura y en la memoria de miles de desplazados que trajeron el Pacífico a la ciudad.
La capital del Valle no solo adoptó la marimba: la transformó. Aquí, los sonidos ancestrales del litoral se mezclaron con la ciudad, creando un diálogo que pocos turistas logran descifrar. Este artículo es para que no te quedes solo con la foto del festival. Es para que entiendas de dónde viene ese golpe, quiénes lo mantienen vivo y, sobre todo, dónde encontrarlo cuando no hay carpa ni escenario principal.
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Los sonidos ancestrales: marimba, cununo y guasá
Para entender la música del Pacífico hay que empezar por los instrumentos. No son decoración: son la columna vertebral de una cultura que resistió la esclavitud, el despojo y el olvido. Cada golpe cuenta una historia.
La marimba de chonta
Es el alma. Hecha con madera de chonta (una palma nativa) y tubos de guadua que funcionan como resonadores. Su sonido es profundo, casi hipnótico. En manos de un maestro, la marimba no solo lleva la melodía: marca el ritmo de la vida. En Cali, los mejores constructores de marimbas siguen siendo del Pacífico, y muchos viven en los barrios de la ladera, como Siloe o Terrón Colorado.
El cununo
Un tambor cónico, de madera tallada y cuero de venado o de vaca. Existen dos tipos: el macho (más grave) y la hembra (más agudo). Cuando tocan juntos, recrean el diálogo de la selva. En las fiestas de la costa, el cununo es el que llama a bailar. En Cali, lo escucharás en las agrupaciones de currulao que ensayan en las casas comunales de barrios como El Vallado o Marroquín.
El guasá
Un cilindro de guadua relleno de semillas de achira o de chontaduro. Es el que marca el ritmo constante, el que no para. En el Pacífico, el guasá lo tocan las mujeres, mientras cantan las décimas o los arrullos. Es el instrumento que une la tierra con el cielo.
Juntos, estos tres instrumentos crean el currulao, el ritmo base de la región. Pero hay más: el bambuco viejo, la juga, el abrazao y el torbellino caleño. Cada uno tiene su propio golpe, su propio baile y su propio momento del año.
Dónde escuchar música del Pacífico en Cali todo el año
Si vienes en mayo de 2026, no esperes a agosto. La música del Pacífico se respira en la ciudad todos los días. Aquí te van los lugares donde puedes encontrarla sin depender del calendario del festival.
La Casa de la Cultura de Cali
Ubicada en la Calle 7 con Carrera 5, en pleno centro histórico. Aquí funcionan talleres permanentes de marimba, cununo y guasá. Los jueves por la noche, suelen haber presentaciones gratuitas de grupos locales. No esperes un show pulido: es música viva, a veces con ensayos abiertos. Entrada libre, aunque se agradece un aporte voluntario. Abierto de lunes a viernes, 8am a 6pm, pero los eventos nocturnos varían. Se recomienda verificar horarios antes de visitar.
El Barrio Obrero y la Calle del Sabor
En la Calle 5 entre Carreras 12 y 15, hay varios bares que han adoptado la música del Pacífico como parte de su repertorio. El Salón de la Fama de la Salsa a veces alterna con grupos de marimba. Pero el verdadero secreto está en la Calle 5 con Carrera 14, donde un local llamado La Marimba de Chonta (no confundir con restaurantes de nombre similar) organiza toques los fines de semana. El ambiente es familiar, la cerveza está a precio de barrio ($4.000 COP una botella) y la música empieza tarde, tipo 9pm. Precios de referencia de mayo de 2026.
Siloe y la tradición de ladera
Subir a Siloe no es solo para hacer turismo de mirador. Allí vive una comunidad afrodescendiente que mantiene viva la tradición del Pacífico. La Fundación Cultural Suroeste, en la parte alta del barrio, ofrece talleres de música los sábados en la mañana. Si logras contactarlos (pregunta en la Junta de Acción Comunal), puedes asistir a un ensayo. No hay precio fijo, pero llevar un mercado o dejar una donación es bien recibido. Eso sí: ve de día y con alguien que conozca la zona.
El Petronio en versión callejera
Durante el festival (tercera semana de agosto), la Unidad Deportiva Alberto Galindo se llena de carpas, pero los verdaderos melómanos saben que la fiesta paralela está en las calles. En el barrio San Antonio, cerca al Parque de San Antonio, se arman toques espontáneos de marimba hasta altas horas de la madrugada. Lleva tu propia cerveza y busca el grupo de tambores que siempre aparece. Es gratis, ruidoso y auténtico.
Los guardianes de la tradición: entrevista a músicos locales
Para este artículo, hablamos con Don Hugo Cifuentes, marimbero de 68 años, nacido en Tumaco y residente en Cali desde 1985. Lo encontramos en su taller, en el barrio El Pueblo, donde repara marimbas para grupos de toda la ciudad.
"La marimba no se aprende en libro, se aprende en el monte", dice mientras afina una tecla de chonta. Don Hugo cuenta que cuando llegó a Cali, la música del Pacífico era cosa de pocos. "Los caleños solo querían salsa. Pero nosotros llegamos con el currulao, y poco a poco fuimos metiendo el golpe en las fiestas de barrio. Ahora, hasta los roqueros quieren tocar marimba".
Su taller es un desorden organizado de maderas, cueros y herramientas. Allí han pasado grupos como Heredia, Bahía y hasta ChocQuibTown cuando grabaron en Cali. Don Hugo cobra entre $150.000 y $300.000 COP por una reparación completa de marimba, dependiendo del daño. Precios de referencia de mayo de 2026.
También hablamos con Yaneth Mosquera, cantadora y directora del grupo Arrullos del Litoral. Ella ensaya todos los martes en la Casa de la Cultura de la Comuna 13, en el oriente de la ciudad. "La gente cree que el Petronio es solo para bailar, pero es un acto de resistencia. Cada canción que cantamos habla de la violencia, del río, de la mujer que espera. Eso no se pierde aunque estemos en Cali".
Yaneth invita a los turistas a sus ensayos: "Lleguen sin miedo. Aquí no hay boletería, no hay show. Solo música y sancocho de pescado si alcanza". El grupo se presenta en la Calle 70 con Carrera 1, en el barrio Los Lagos, los martes de 6pm a 9pm. Entrada libre.
Cómo vivir el Petronio como un local
Si vienes en agosto para el festival, olvídate de la tarima principal por un rato. Los locales saben que la experiencia real está en los bordes. Aquí van los pasos:
- Llega temprano a la Unidad Deportiva Alberto Galindo. La entrada es gratuita, pero las filas son largas después de las 3pm. Lleva sombrero, agua y bloqueador. El sol en Cali en agosto no perdona.
- No te quedes solo en la tarima de los grupos grandes. Las carpas laterales, donde compiten las agrupaciones de la categoría "tradicional", tienen la mejor música. Allí verás a viejos marimberos que llevan 40 años tocando el mismo golpe y aún así te ponen la piel de gallina.
- Prueba la comida del Pacífico en las fondas. Busca el arroz atollado, el tapao de pescado y el chontaduro con miel. Las señoras que cocinan son de Buenaventura, Tumaco o Guapi. Pregúntales por la receta y te contarán la historia de su pueblo. Un plato de tapao cuesta alrededor de $15.000 COP. Precios de referencia de mayo de 2026.
- Camina por la zona de artesanías. Detrás de las carpas de comida, hay un mercado de instrumentos. Allí puedes comprar una marimba de juguete (hecha con chonta real) por $30.000 COP o un guasá por $10.000 COP. Negocia, pero no regatees de manera agresiva: muchos artesanos viven de eso.
- Termina la noche en San Antonio. Cuando el festival cierre a las 11pm, sube al barrio San Antonio. En la Calle 5 con Carrera 9, hay una plazoleta donde los músicos se reúnen a tocar después de las presentaciones oficiales. Lleva tu propia botella de aguardiente o viche y siéntate en el andén. La fiesta puede durar hasta el amanecer.
Los secretos que pocos conocen
Aquí va el dato curioso que prometí: el viche, ese licor artesanal del Pacífico, no es solo una bebida. En las comunidades afro, el viche se usa en rituales de sanación y en las fiestas de adultos mayores. Durante el Petronio, hay una carpa exclusiva para degustación de viche, pero no la anuncian en los mapas oficiales. Pregunta por la "Carpita del Viche" cerca de la tarima de la categoría "libre". Allí, un señor llamado Don Eulogio sirve muestras de viche de diferentes sabores: de coco, de borojó, de hierbas. Es gratis, pero se recomienda dar una propina.
Otro secreto: los arrullos no son solo canciones. Son rezos cantados que se hacen a los santos en las procesiones del Pacífico. En Cali, la Iglesia de San Francisco, en el centro, ha tenido misas con arrullos desde 2019. Pregunta en la parroquia si hay alguna programada durante tu visita.
El legado que no para
La música del Pacífico en Cali no es un souvenir. Es una declaración de identidad de una comunidad que se negó a desaparecer. Cada golpe de cununo, cada nota de marimba, cada canto de las cantadoras, es un recordatorio de que el Pacífico no es solo una región geográfica: es una forma de entender la vida.
Así que cuando estés en Cali, no te limites a la salsa. Busca el currulao, el bambuco viejo, la juga. Busca a Don Hugo en su taller, a Yaneth en su ensayo, a Don Eulogio en su carpita. Y cuando sientas ese golpe en el pecho, vas a entender por qué los caleños decimos que el Pacífico no se va de la ciudad: la ciudad es el Pacífico.
Orígenes
El Festival Petronio Álvarez, que rinde homenaje a la música del Pacífico colombiano, tiene sus raíces en la rica tradición cultural de las comunidades afrodescendientes que habitan la región del Pacífico. Este evento se instauró en 1997 y ha crecido hasta convertirse en uno de los festivales más importantes de música folclórica en Colombia. La influencia de la música afrocolombiana es palpable en cada rincón de Cali, donde ritmos como el currulao, el bunde y la marimba resuenan con fuerza.
El nombre del festival proviene del reconocido músico Petronio Álvarez, un ícono de la música del Pacífico, cuyas composiciones reflejan la vida, las tradiciones y las luchas de su gente. El evento no solo celebra la música, sino también la gastronomía, la danza y la artesanía de la región, convirtiéndose en un punto de encuentro para la diversidad cultural.
Con el tiempo, el Petronio ha evolucionado, incorporando nuevas generaciones de artistas que reinterpretan estos sonidos ancestrales, manteniendo viva la esencia del Pacífico mientras experimentan con nuevas fusiones. Este festival no es solo un evento, sino un acto de resistencia cultural y una plataforma para que las voces de las comunidades afrocolombianas sean escuchadas en todo el mundo.
Además, el Petronio es una oportunidad para que los asistentes se sumerjan en la cultura local. Aquí algunos tips de "insider" para disfrutarlo al máximo:
Conoce la marimba
La marimba de chonta es el instrumento insignia de la música del Pacífico. No te pierdas la oportunidad de asistir a talleres o presentaciones donde puedas ver de cerca cómo se toca. Pregunta a los músicos sobre sus historias y tradiciones, te sorprenderá la conexión que tienen con su música.
Gastronomía del Pacífico
Prueba platos típicos como el sancocho de pescado o el arroz con coco en los puestos de comida del festival. La comida es una parte integral de la experiencia cultural. No dudes en preguntar a los vendedores sobre los ingredientes y su preparación, muchos de ellos estarán encantados de compartir sus secretos familiares.
Línea de tiempo o hitos históricos
La tradición musical del Pacífico colombiano tiene raíces profundas que se entrelazan con la historia social y cultural de la región. A continuación, se presentan algunos hitos clave que marcan la evolución de esta música en Cali y su importancia dentro del contexto del Petronio Álvarez.
1960s: Nacimiento de la música del Pacífico en la ciudad
Durante esta década, la música del Pacífico comenzó a ganar reconocimiento en Cali, impulsada por la migración de comunidades afrocolombianas que trajeron consigo sus ritmos y danzas. Este periodo marcó el inicio de un intercambio cultural que transformaría la escena musical de la ciudad.
1996: Primer Festival Petronio Álvarez
Este festival se estableció para celebrar y preservar la música del Pacífico, convirtiéndose en un evento emblemático que atrae a artistas y visitantes de todo el país y el mundo. Es un punto de encuentro para la diversidad cultural, donde la música, la danza y la gastronomía se fusionan.
2000s: Reconocimiento internacional
A medida que el festival creció, también lo hizo el interés internacional por la música del Pacífico. Artistas locales comenzaron a ser reconocidos en el extranjero, lo que llevó a la creación de colaboraciones con músicos de otros géneros y regiones.
2020: Celebración virtual del Festival
Debido a la pandemia, el festival se adaptó y realizó su primera edición virtual, logrando llegar a un público global sin precedentes. Esto no solo mantuvo viva la tradición, sino que también abrió nuevas oportunidades para la difusión de la música del Pacífico.
Conocer estos hitos no solo enriquece tu experiencia en el festival, sino que también te permite apreciar la música y su contexto social. Cada nota de un cununo o cada vibración de una marimba cuenta una historia que merece ser escuchada.
Personajes o hechos clave
Lucía Pulido
Reconocida cantante y embajadora de la música del Pacífico, Lucía Pulido ha llevado el legado de las tradiciones musicales afrocolombianas a escenarios internacionales. Su estilo fusiona el canto tradicional con arreglos contemporáneos, haciendo que incluso los más jóvenes se reconecten con sus raíces.
Insider Tip: Si quieres escucharla en vivo, estate atento a sus presentaciones en la Feria de las Flores, donde suele hacer apariciones especiales.
Grupo Bahía
Este conjunto musical es una de las agrupaciones más representativas del Pacífico colombiano. Con su mezcla de marimba, cununo y voces poderosas, han sido clave en la difusión de la música del Pacífico dentro y fuera del país. Su energía en el escenario es contagiosa.
Insider Tip: No te pierdas sus presentaciones en el Petronio Álvarez, donde suelen tocar temas que no están en sus álbumes, brindando una experiencia única.
Petronio Álvarez
El festival que lleva su nombre es un homenaje a la música del Pacífico y un punto de encuentro para los amantes de esta cultura. Durante el evento, se presentan artistas emergentes y consolidados, y se realizan competiciones de grupos de baile y marimba, convirtiéndose en una plataforma vital para la música afrocolombiana.
Insider Tip: Llega temprano para disfrutar de las actividades paralelas, como talleres de danza y música, donde puedes aprender a tocar la marimba y conocer más sobre su historia.
Estado actual
El Petronio Álvarez, el festival que celebra la riqueza musical del Pacífico colombiano, ha evolucionado en los últimos años, convirtiéndose en un evento que no solo resalta la música, sino también la gastronomía, la danza y la cultura afrocolombiana. En su edición más reciente, el festival atrajo a miles de visitantes, consolidándose como uno de los eventos culturales más importantes de Cali y del país.
Durante el festival, se llevan a cabo competencias de agrupaciones que interpretan música tradicional del Pacífico, como la marimba, el bombo y el cununo. Sin embargo, lo que muchos no saben es que el festival también se convierte en un espacio para el encuentro y la conexión entre artistas emergentes y consagrados, creando un ambiente vibrante y auténtico.
Además, la Feria de la Gastronomía del Pacífico se ha vuelto un punto destacado del evento, donde los asistentes pueden disfrutar de platos típicos como el arroz con coco y el seco de chivo, ofreciendo una experiencia completa de la cultura pacífica.
Por otro lado, la participación de comunidades afrocolombianas durante el festival no solo celebra su herencia, sino que también brinda un espacio para el diálogo sobre la diversidad cultural y los retos que enfrentan. Es recomendable asistir a las charlas y conferencias que se organizan en paralelo al evento para comprender mejor la riqueza cultural que se despliega.
En resumen, el Petronio Álvarez no es solo un festival de música; es un viaje a través de la historia, la identidad y la resistencia de las comunidades del Pacífico colombiano. Para aquellos que deseen vivir esta experiencia, es esencial planear su visita durante las fechas del festival, que generalmente se lleva a cabo en agosto, y no perderse la oportunidad de interactuar con los artistas y los exponentes de la cultura local.


