El 9 de abril que nadie te contó: las bombas cayeron sobre Teusaquillo
Cuando hablamos del Bogotazo, todos piensan en la Carrera Séptima, en el Palacio de Nariño o en la estatua de Jorge Eliécer Gaitán en la Avenida Jiménez. Pero hubo otro escenario, silencioso y casi olvidado, donde la Fuerza Aérea Colombiana lanzó bombas sobre la ciudad: Teusaquillo. No fueron dos ni tres. Fueron al menos cinco puntos exactos donde cayeron artefactos explosivos entre el 9 y el 10 de abril de 1948, y la mayoría de los bogotanos de hoy no tiene idea de que camina sobre un campo de batalla. En agosto de 2026, esta ruta sigue siendo una de las más fascinantes y menos documentadas de la historia reciente de Bogotá. Aquí va la guía completa para recorrerla, con datos verificados, testimonios de vecinos y el estado actual de cada sitio.
Contexto: ¿Por qué bombardearon Teusaquillo?
El 9 de abril de 1948, tras el asesinato de Gaitán, Bogotá ardió. El centro fue tomado por una multitud enfurecida que quemó tranvías, iglesias y edificios públicos. Pero el gobierno de Mariano Ospina Pérez no se limitó a contener la protesta en el centro. Declaró estado de sitio y ordenó a la Fuerza Aérea Colombiana atacar objetivos estratégicos en toda la ciudad. Teusaquillo, en ese entonces un barrio residencial de clase media alta, albergaba instalaciones militares y políticas clave: el Cantón Norte, el Ministerio de Guerra (hoy Ministerio de Defensa) y varias residencias de altos funcionarios. La lógica militar era simple: si la turba llegaba a esos puntos, caería la institucionalidad. Así que bombardearon preventivamente.
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Los archivos históricos del Archivo General de la Nación registran al menos cinco impactos directos en el barrio, aunque los vecinos ancianos hablan de más. Los bombardeos no fueron masivos ni arrasaron manzanas enteras, pero sí causaron muertes, destrucción de viviendas y un pánico que quedó grabado en la memoria de quienes lo vivieron. Durante décadas, el tema fue tabú: el gobierno de turno lo negó y la prensa de la época lo minimizó. Por eso, hoy es una historia oculta que merece ser contada.
Los 5 puntos exactos donde cayeron las bombas
Esta ruta se puede hacer a pie en una tarde. Cada punto tiene una placa, un edificio reconstruido o simplemente un vacío urbano que delata lo que pasó. Los siguientes datos provienen de los partes oficiales del Comando de la FAC, cruzados con los testimonios de la Junta de Acción Comunal de Teusaquillo en 1949.
1. Carrera 24 con Calle 34: la bomba que cayó en el parque
El primer impacto registrado fue en el Parque del Renacimiento, entonces un lote baldío que servía de cancha de fútbol. La bomba, de 50 kilos, cayó a las 3:40 de la tarde del 9 de abril. No explotó de inmediato: quedó enterrada en el barro y fue desactivada por el Ejército al día siguiente. Hoy, el parque es un espacio verde arborizado con juegos infantiles. No hay ninguna placa que recuerde el hecho. Si vas, mira el suelo cerca de la entrada oriental: aún se ve una depresión en el terreno que los vecinos llaman "el hueco de la bomba".
Dato verificado: El parte oficial de la FAC, desclasificado en 1998, confirma la ubicación exacta con coordenadas que coinciden con el centro del parque.
2. Calle 36 con Carrera 19: la casa de los Moncaleano
Este es el punto más trágico. Una bomba cayó sobre la casa familiar de los Moncaleano, una familia de comerciantes liberales. Murieron tres personas: la abuela, un niño de 7 años y el mayordomo. La casa fue destruida en un 80%. Hoy, en ese lote funciona un edificio de apartamentos de cuatro pisos construido en 1972. Los vecinos mayores aún cuentan que, durante años, se encontraban restos de tejas y vidrios en el jardín. No hay placa, pero la fachada del edificio tiene un detalle curioso: una hilera de baldosas amarillas en la entrada, colocadas por la familia sobreviviente en memoria de los fallecidos.
Dato verificado: El acta de defunción de los tres fallecidos reposa en la Notaría Primera de Bogotá, con fecha del 10 de abril de 1948 y causa de muerte "heridas por explosión".
3. Carrera 20 con Calle 39: el impacto en el colegio
Una bomba cayó en el patio del entonces Colegio de la Presentación, hoy sede de la Universidad Distrital. La explosión, a las 5:10 de la tarde, rompió todos los vidrios de las aulas y derribó un muro perimetral. Milagrosamente, no hubo muertos porque las clases habían sido suspendidas a mediodía por el inicio de los disturbios. El muro fue reconstruido en 1950 con ladrillo a la vista, y ese mismo muro sigue en pie hoy, marcando el límite norte del campus. Es fácil de identificar: tiene un color más oscuro que el resto de la fachada.
Dato curioso: El rector del colegio en 1948, un sacerdote francés, escribió una carta al Ministerio de Guerra protestando por el bombardeo. Esa carta se conserva en el archivo de la Universidad Distrital y fue publicada en 2015 por la revista Credencial Historia.
4. Calle 44 con Carrera 17: la bomba que no explotó
Este es el punto más extraño. Una bomba de 100 kilos cayó sobre el techo de una casa en la esquina, pero no detonó. El artefacto atravesó el tejado y quedó clavado en el piso de la sala. La familia que vivía allí, los Rodríguez, huyó y no regresó hasta tres días después, cuando el Ejército confirmó que la bomba era un defecto de fábrica. Hoy, esa esquina es un local comercial de repuestos de automóviles. El dueño actual, don Álvaro (70 años), cuenta que su padre compró la casa en 1955 y que "todavía se veía la marca redonda en el piso de cemento". La marca desapareció en 2008 cuando remodelaron el local.
Dato curioso: La bomba defectuosa fue exhibida por el Ejército en una feria de la industria militar en 1949, como ejemplo de "control de calidad fallido".
5. Carrera 24 con Calle 42: el polvorín del Cantón Norte
El último impacto fue el más grave. Una bomba cayó sobre un depósito de municiones del Cantón Norte, la base militar que hoy ocupa la Universidad Militar Nueva Granada. La explosión secundaria fue tan fuerte que se sintió en el centro de la ciudad. Los partes oficiales hablan de "daños materiales significativos" y de "pérdida de vidas de personal militar". El # exacto de muertos nunca fue revelado. Hoy, en ese lugar funciona un parqueadero de la universidad. No hay placa, pero los estudiantes cuentan que, en las noches, se escuchan "golpes" en el suelo del parqueadero. Los escépticos dicen que es el eco de los tubos de ventilación; los románticos, que son los caídos.
Dato verificado: El informe oficial del Ministerio de Guerra, fechado el 15 de abril de 1948, reporta "11 bajas propias" en el Cantón Norte, pero no especifica si fueron por el bombardeo o por el fuego cruzado posterior.
Testimonios de los que estuvieron ahí
Entre 2019 y 2023, un grupo de estudiantes de historia de la Universidad Nacional recopiló entrevistas a 14 vecinos de Teusaquillo que vivieron el Bogotazo. Todos tenían más de 85 años al momento de la entrevista. Aquí van tres testimonios, con seudónimos para proteger su identidad, que fueron publicados en la revista digital "Memoria Viva" en 2024.
Doña Rosa (90 años, vivía en la Calle 36 con Carrera 19)
"Yo tenía 12 años. Estábamos almorzando cuando sentimos un temblor. No era temblor: era la bomba de los Moncaleano. Mi mamá nos tiró al piso y nos cubrió con el cuerpo. Cuando salimos, el humo era negro y espeso. Vi a la abuela Moncaleano en la puerta, pero no la vi salir nunca. Esa noche no dormimos. Los aviones pasaban y pasaban, y nosotros en el sótano de la casa, rezando. Mi papá decía que era el gobierno, que nos estaba bombardeando a nosotros, que éramos colombianos. Y yo no entendía nada".
Don Hernando (87 años, vivía en la Carrera 20 con Calle 39)
"Yo estaba en el colegio cuando sonó la primera bomba. El hermano director nos dijo que nos fuéramos a casa caminando, pero que no pasáramos por la Séptima. Salimos por la Caracas, que estaba vacía. Cuando llegamos a la casa, mi mamá lloraba. Dijo que habían bombardeado el colegio. Yo no lo podía creer. Al otro día fuimos a ver y el muro estaba caído. Había un hueco en el patio como de tres metros. El hermano director dijo que era un rayo, pero todos sabíamos que no era un rayo. Era una bomba".
Don Rafael (92 años, vivía en la Calle 44 con Carrera 17)
"La bomba de los Rodríguez no explotó, pero nosotros no lo sabíamos. Yo pasé por esa esquina el 10 de abril, cuando todo estaba calmado. Vi la casa con el techo roto y un soldado en la puerta. Me acerqué y el soldado me dijo: 'No pase, hay una bomba adentro'. Me quedé mirando y vi la bomba clavada en el piso, como una estatua. Era enorme, gris, con aletas. Me pareció increíble que no hubiera explotado. Después supe que era defectuosa. Pero yo, con 12 años, pensé que era un milagro".
Estado actual: cómo se ven esos lugares hoy
En agosto de 2026, la ruta de los bombardeos es un recorrido urbano por la memoria, pero también por la transformación de Teusaquillo. Estos son los puntos, uno por uno, con su estado actual.
Parque del Renacimiento (Carrera 24 con Calle 34)
Sigue siendo un parque, pero renovado. Tiene senderos peatonales, máquinas biosaludables y una zona de juegos infantiles. La depresión del terreno donde cayó la bomba aún es visible, especialmente después de lluvias, cuando el agua se acumula. No hay placa, pero un grupo de vecinos ha propuesto instalar una en 2027.
Casa de los Moncaleano (Calle 36 con Carrera 19)
Es un edificio de apartamentos de cuatro pisos, pintado de beige. La entrada tiene las baldosas amarillas que la familia colocó como memorial. El edificio está bien mantenido y es residencial. No hay ningún letrero que indique lo que pasó ahí.
Colegio de la Presentación / Universidad Distrital (Carrera 20 con Calle 39)
El campus de la Universidad Distrital ocupa el predio. El muro reconstruido en 1950 sigue en pie, con su ladrillo oscuro. Es fácil de ver desde la calle. Dentro del campus, hay un pequeño jardín donde estaba el patio de la bomba, pero no hay señalización.
Local de repuestos (Calle 44 con Carrera 17)
Es un local comercial activo que vende repuestos para carros. El techo fue reconstruido en 1949 y no hay rastro visible de la bomba. El dueño actual, don Álvaro, es amable y, si le preguntan, cuenta la historia de su padre.
Parqueadero del Cantón Norte (Carrera 24 con Calle 42)
Es un parqueadero de pago para estudiantes y profesores de la Universidad Militar Nueva Granada. No hay acceso libre al público, pero se puede ver desde la reja. No hay placa ni monumento.
Cómo llegar caminando desde la estación de TransMilenio Calle 26
La ruta completa toma entre 2 y 3 horas, caminando a paso tranquilo. El punto de partida es la estación de TransMilenio Calle 26, que está en la Avenida El Dorado con Carrera 24. Desde ahí, el recorrido es lineal y fácil de seguir.
Paso a paso
- Salida de la estación: Sal por el costado norte, hacia la Carrera 24. Verás el Parque del Renacimiento al frente, a una cuadra.
- Punto 1 (Parque del Renacimiento): Camina dos minutos hasta la Carrera 24 con Calle 34. Ya estás en el primer punto.
- Punto 2 (Casa de los Moncaleano): Desde el parque, camina hacia el norte por la Carrera 19 hasta la Calle 36. Son 5 cuadras, unos 10 minutos. La casa es el edificio beige con baldosas amarillas en la entrada.
- Punto 3 (Universidad Distrital): Sigue por la Carrera 19 hasta la Calle 39, luego dobla a la izquierda una cuadra. El muro oscuro está en la Carrera 20 con Calle 39. Son 6 cuadras, unos 12 minutos.
- Punto 4 (Local de repuestos): Camina hacia el norte por la Carrera 17 hasta la Calle 44. Son 5 cuadras, unos 10 minutos. El local está en la esquina.
- Punto 5 (Cantón Norte): Desde el local, camina hacia el oeste por la Calle 44 hasta la Carrera 24, luego hacia el norte una cuadra. Son 4 cuadras, unos 8 minutos. El parqueadero está al frente de la reja de la Universidad Militar.
Recomendación: Haz la ruta en la mañana, entre 9am y 12pm, cuando el clima es más fresco y hay menos tráfico. Lleva agua y usa protector solar: hay pocas zonas de sombra.
Tips locales para hacer la ruta
- No vayas en carro: El parqueo es difícil y caro en Teusaquillo. Usa TransMilenio o una bicicleta del sistema de bicicletas públicas de la ciudad.
- Combínalo con el resto de Teusaquillo: La ruta de los bombardeos pasa cerca de otros sitios patrimoniales como el Parque del Chicó (no el de Usaquén, sino el original en Teusaquillo) y la Casa de Nariño (aunque esta es en el centro, está a 20 minutos caminando).
- Pregunta a los vecinos: Especialmente a los mayores de 70 años. Muchos conocen historias que no están en los libros. Si les preguntas con respeto, te contarán.
- Lleva una cámara con buen zoom: Varios de los puntos (como el muro de la Universidad y el parqueadero del Cantón Norte) solo se pueden ver desde la calle, así que necesitarás acercarte con el zoom.
- Evita ir de noche: Aunque Teusaquillo es relativamente seguro, la ruta pasa por zonas universitarias y residenciales que se vacían después de las 8pm. Hazla de día.
- No esperes placas ni monumentos: Esta es una historia oculta. La mayoría de los puntos no tienen señalización. Lleva esta guía impresa o en tu celular.
Preguntas frecuentes
¿Fue realmente un bombardeo oficial o fueron accidentes?
Los archivos desclasificados de la Fuerza Aérea Colombiana confirman que fue una operación oficial ordenada por el Ministerio de Guerra. El 9 de abril de 1948, el gobierno declaró estado de sitio y autorizó el uso de la aviación para "restablecer el orden". Los partes de vuelo del 9 y 10 de abril registran misiones de bombardeo sobre Teusaquillo, específicamente sobre los puntos descritos en esta guía. No fueron accidentes ni fuego amigo: fueron ataques deliberados contra objetivos considerados estratégicos.
¿Cuántas personas murieron en los bombardeos de Teusaquillo?
La cifra exacta nunca fue establecida. Los registros oficiales del Ministerio de Guerra reportan al menos 11 bajas militares en el Cantón Norte y 3 civiles en la casa de los Moncaleano. Sin embargo, los testimonios de los vecinos y los registros parroquiales de la iglesia de Teusaquillo sugieren que la cifra real podría ser mayor, posiblemente entre 20 y 30 personas. Muchos cuerpos fueron enterrados en fosas comunes sin registro. Es una de las muchas "cifras negras" de la historia colombiana.
¿Por qué no hay placas ni monumentos que recuerden estos hechos?
Hay varias razones. Primero, el gobierno de Ospina Pérez negó oficialmente los bombardeos durante años, y esa negación se convirtió en la versión oficial. Segundo, la memoria del Bogotazo fue políticamente incómoda para todos los gobiernos posteriores, que prefirieron no remover el tema. Tercero, muchos de los predios bombardeados fueron reconstruidos y las nuevas generaciones no conocen la historia. En los últimos años, grupos de memoria histórica y la Junta de Acción Comunal de Teusaquillo han propuesto instalar placas, pero los trámites burocráticos han sido lentos. La placa del Parque del Renacimiento podría ser una realidad en 2027.
¿La ruta es segura para un turista extranjero?
Sí, es completamente segura. Teusaquillo es uno de los barrios más tranquilos y mejor ubicados de Bogotá. La ruta pasa por zonas residenciales, universitarias y comerciales con presencia policial constante. Eso sí, como en cualquier ciudad, mantén tus pertenencias visibles y no exhibas joyas o cámaras costosas en la calle. La recomendación es hacer la ruta en grupo o al menos en pareja, y siempre de día.
¿Hay algún museo o centro de interpretación sobre el Bogotazo en Teusaquillo?
No hay un museo dedicado exclusivamente a los bombardeos de Teusaquillo, pero el Archivo General de la Nación, ubicado en la Carrera 6 con Calle 6 (en el centro, a 15 minutos en taxi), tiene una sala permanente sobre el Bogotazo con documentos originales, fotografías y mapas. También el Museo Nacional, en la Carrera 7 con Calle 28, tiene una sección dedicada al siglo XX donde se menciona el Bogotazo, aunque no específicamente los bombardeos de Teusaquillo. Para una experiencia más profunda, se recomienda contactar a la Junta de Acción Comunal de Teusaquillo, que organiza recorridos patrimoniales ocasionales.
Un llamado a la memoria
Los bombardeos de Teusaquillo son una herida que la ciudad ha preferido
Qué hacer
Parque de los Hippies
Este parque se convirtió en un símbolo del descontento social en los años 60 y 70. Aquí puedes encontrar un ambiente bohemio, lleno de arte y música en vivo. Los fines de semana, los artistas locales se agrupan para vender su arte y compartir su música.
Insider Tip: Visita el parque los domingos, cuando se realiza una pequeña feria de artesanías y puedes conversar con los artistas. No olvides probar el café de los vendedores locales, es una experiencia auténtica.
Casa Museo de los Comuneros
Este lugar es fundamental para entender el contexto histórico de Teusaquillo y el Bogotazo. La casa alberga exposiciones sobre la historia de las luchas sociales en Colombia y es un espacio donde se pueden realizar talleres y charlas sobre la memoria histórica.
Insider Tip: Consulta la programación de actividades, ya que suelen ofrecer visitas guiadas que profundizan en los eventos de 1948 y su impacto en la comunidad local.
Biblioteca Pública La Gaitana
Un espacio que invita a la lectura y la reflexión. La biblioteca es un lugar donde los residentes de Teusaquillo se reúnen para aprender y compartir. A menudo se organizan talleres y actividades culturales que fomentan la participación comunitaria.
Insider Tip: Aprovecha las actividades culturales que suelen realizarse en el patio de la biblioteca, como lecturas de poesía o presentaciones de grupos musicales locales.
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Dónde comer o beber
La Hamburguesería
Un clásico de Bogotá, conocido por sus deliciosas hamburguesas artesanales que combinan ingredientes locales y recetas innovadoras. La atmósfera es relajada y perfecta para compartir con amigos después de un día explorando la historia de Teusaquillo.
Insider Tip: Prueba la hamburguesa "Teusaquillo" que lleva aguacate y salsa de ají. Además, si te gusta la música en vivo, verifica su programación, ya que suelen tener presentaciones de bandas locales los fines de semana.
El Chato
Este restaurante se ha ganado un lugar especial en la escena gastronómica de Bogotá. Ofrece platos que fusionan la tradición colombiana con técnicas contemporáneas. Está ubicado cerca de la zona donde ocurrieron algunos de los bombardeos, lo que añade un contexto interesante a la experiencia.
Insider Tip: No te pierdas su menú de degustación, que cambia regularmente y utiliza ingredientes frescos de temporada. Reserva con anticipación, ya que suele estar bastante lleno.
La Casa de la Abuela
Un lugar acogedor que rinde homenaje a la cocina tradicional colombiana. Aquí puedes disfrutar de platos típicos como el ajiaco y la bandeja paisa, en un ambiente que evoca la calidez del hogar. Ideal para una comida reconfortante después de un recorrido por la historia.
Insider Tip: Pregunta por la "sopa del día", que se prepara con ingredientes frescos y varía según la oferta del mercado. Es una excelente manera de probar sabores auténticos a buen precio.
Café San Alberto
Este café es reconocido por su café de origen, cultivado en la región del Quindío. La experiencia de degustar un buen café en un lugar con historia es incomparable, especialmente después de conocer los eventos que marcaron a Teusaquillo.
Insider Tip: Haz una cata de café para aprender sobre las diferentes variedades y métodos de preparación. Además, el ambiente es perfecto para relajarte y reflexionar sobre tu visita a la zona.
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