El fenómeno de los perros comunitarios en Aranjuez
Si usted camina por la calle 76 entre las carreras 45 y 48, notará algo que no se ve en otros barrios de Medellín: perros que cruzan la vía con total confianza, que esperan el cambio del semáforo junto a los peatones y que reciben saludos de nombre por parte de los tenderos. No son perros callejeros comunes. Son los perros comunitarios de Aranjuez, una red de unos 47 animales que tienen dueño colectivo: todo el barrio.
Este fenómeno no es casualidad. Desde 2019, un grupo de vecinos de la zona norte de Medellín comenzó a organizarse para atender a los perros que vivían en la calle, y lo que empezó como dar sobras de comida se convirtió en una estructura organizada con horarios, rutas de alimentación, veterinarias aliadas y un grupo de WhatsApp con más de 300 miembros activos. Para agosto de 2026, la red ya ha logrado más de 120 adopciones exitosas y mantiene un censo actualizado de cada animal.
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Lo más curioso es que no es una ONG formal ni recibe dinero del Estado. Es pura gestión comunitaria de los habitantes de Aranjuez, que entendieron que el bienestar animal también es una forma de cuidar el barrio. Aquí le contamos quiénes son los cuidadores clave, cómo funciona la red y cómo usted puede hacer parte de esta comunidad que ha logrado lo que muchas organizaciones formales no han podido: que los perros de la 76 tengan una vida digna.
Quién es quién: los cuidadores que mueven la red
La red no tiene una junta directiva formal, pero hay cinco personas cuyo trabajo diario sostiene todo el sistema. Estos son los perfiles que usted verá todos los días si se acerca a la zona.
Doña Gloria: la matriarca de la carrera 45
Gloria Restrepo tiene 67 años y vive en la carrera 45 con calle 77, frente al parque principal de Aranjuez. Ella fue la primera en empezar a alimentar a los perros en 2019, cuando notó que una perra criolla llamada Mona tenía cachorros en un lote baldío frente a su casa. Gloria sacó un colchón viejo, una olla de comida y un balde con agua. Hoy, su casa es el centro de operaciones de la red.
Su rutina empieza a las 5:30 de la mañana. Prepara 12 kilos de arroz con pollo y vísceras que compra con las cuotas de los vecinos. A las 6:30, los primeros perros ya están sentados en la puerta esperando su desayuno. Gloria no solo les da comida: les habla, les revisa las patas y anota en una libreta cualquier herida o comportamiento raro. Esa libreta es el registro médico informal de la red.
Doña Gloria conoce a cada perro por nombre y por historia. Sabe cuál tiene miedo a los truenos, cuál pelea con quién y cuál necesita medicamento para la artritis. Su memoria es la base de datos más confiable de la red.
Jhon Fredy: el enfermero de la 76
Jhon Fredy Rúa tiene 34 años, trabaja como auxiliar de enfermería en una clínica del centro y en sus horas libres se convierte en el paramédico de los perros comunitarios. Vive en la calle 76 con carrera 46, justo en el corazón de la zona donde se concentran más animales.
Su rutina comienza a las 6 de la tarde, cuando sale de su trabajo. Lleva un morral con gasas, suero fisiológico, antiséptico y vendas. Recorre la calle 76 en bicicleta, revisando cada perro que encuentra. Si ve una herida, la limpia. Si nota cojera, evalúa si necesita atención veterinaria. Si encuentra un perro nuevo en la zona, le toma fotos y las sube al grupo de WhatsApp para que alguien más lo identifique.
Jhon Fredy es el responsable de que la red no haya tenido que sacrificar a ningún animal por infecciones descuidadas. Su conocimiento técnico ha salvado al menos a 15 perros que otros hubieran dado por perdidos.
La tía Nelly: la recolectora de comida
Nelly Zapata tiene 58 años y es la encargada de conseguir los alimentos. Todos los martes y jueves, recorre los restaurantes y cafeterías del barrio recogiendo las sobras que los dueños apartan para los perros. Restaurantes como La Casita de Nelly (carrera 47 con calle 75) y la Panadería El Trigal (calle 76 con carrera 44) le guardan arroz, carne y verduras en bolsas separadas.
Pero no solo recoge comida. También recolecta donaciones de los vecinos: cobijas viejas, platos de plástico, bozales, collares y medicamentos que ya no usan. Su casa, en la carrera 48 con calle 76, tiene un cuarto lleno de estas donaciones que ella clasifica y distribuye según las necesidades de cada perro.
Nelly es también la encargada de las jornadas de esterilización. Coordina con dos veterinarias del barrio que ofrecen tarifas reducidas para los perros comunitarios, y organiza las listas de espera que ya llegan hasta diciembre de 2026.
Carlos Mario: el conductor solidario
Carlos Mario Giraldo tiene 41 años y trabaja como taxista. Es el transporte oficial de la red. Cuando un perro necesita atención veterinaria de urgencia, cuando hay que recoger una camada de cachorros abandonados o cuando un adoptante viene desde otro barrio a conocer a su futuro compañero, Carlos Mario está disponible.
Tiene una camioneta Chevrolet LUV del año 2008 que adaptó con una jaula en la parte trasera. Los vecinos hacen "vaca" (colecta) para pagar la gasolina de los traslados. Carlos Mario no cobra su tiempo ni el desgaste del vehículo. Dice que lo hace porque uno de los perros comunitarios, un criollo llamado Choco, le avisó con sus ladridos que su madre se había caído en la casa en 2022. Desde entonces, siente que le debe la vida a los animales.
Los sábados en la mañana, Carlos Mario también transporta a los perros que van a las jornadas de adopción en el Parque de Aranjuez, que se realizan cada primer sábado del mes.
La profe Patricia: la que consigue hogares
Patricia Martínez tiene 45 años y es profesora de primaria en la Institución Educativa Barrio Aranjuez. Es la encargada de las adopciones. Ella es quien toma las fotos de los perros, les escribe las historias en Facebook y las publica en grupos de adopción de Medellín.
Su método es efectivo: no publica fotos genéricas. Cada perro tiene una historia escrita por ella, con detalles que conectan emocionalmente con los posibles adoptantes. Por ejemplo, en lugar de decir "perro criollo de 2 años", escribe: "Este es Negro, el que espera a los niños de la escuela todas las tardes. Nunca ha tenido una cama propia. ¿Será que usted es su familia?"
Patricia hace entrevistas a los adoptantes, verifica sus casas y hace seguimiento durante los primeros tres meses. Su tasa de éxito es del 85%, muy superior al promedio de las fundaciones tradicionales.
Las zonas donde se concentran los perros
La red tiene identificados cinco puntos principales donde los perros comunitarios establecen su territorio. No son zonas peligrosas, pero sí requieren atención constante.
La calle 76 entre carreras 45 y 48
Este es el corazón de la red. Aquí viven unos 15 perros que han establecido una especie de "manada" con jerarquías claras. El líder es Tyson, un pitbull criollo de 6 años que llegó abandonado en 2021 y que ahora protege a los más pequeños. Los tenderos de esta cuadra han instalado bebederos improvisados con botellas de agua invertidas, y hay tres esquinas donde los perros se sientan a esperar la comida.
Es común ver a los perros dormir la siesta en las puertas de los locales comerciales. Los dueños los dejan entrar cuando llueve, y algunos incluso les han puesto colchonetas viejas en las entradas. La convivencia es tan pacífica que los conductores ya saben que deben reducir la velocidad en esta zona.
El Parque Principal de Aranjuez
El parque, ubicado entre las carreras 45 y 46 con calles 76 y 77, es el punto de encuentro de la red. Aquí se hacen las jornadas de vacunación el primer sábado de cada mes, y aquí es donde los cuidadores se reúnen a las 7 de la mañana para planear la semana. Los perros más sociables se acercan a los visitantes esperando caricias, y los más tímidos se esconden detrás de los árboles.
El parque tiene una zona de césped donde los perros juegan entre ellos mientras los cuidadores conversan. Los vecinos que no son parte activa de la red también se acercan a saludar a los animales, lo que ha creado un ambiente de comunidad alrededor de los perros.
La calle 77 con carrera 47
Esta esquina es territorio de Mona, la perra que originó todo. Mona tiene ahora 8 años y es la matriarca de los perros de la zona. Ya no tiene más camadas (fue esterilizada en 2020), pero sigue siendo la líder de un grupo de 6 perros que viven en las inmediaciones de un lote vacío que los vecinos convirtieron en refugio improvisado con palets y lonas.
Los perros de esta zona son los más difíciles de adoptar porque son desconfiados con los desconocidos. Sin embargo, con los cuidadores son extremadamente dóciles. Doña Gloria dice que estos son los que más necesitan paciencia y cariño.
La avenida 45 con calle 78
Esta zona es más transitada por vehículos, y la red ha tenido que hacer adecuaciones para proteger a los perros. Hay tres perros que viven en esta zona: Luna, Rocky y Canela. Los cuidadores instalaron una caseta de madera en un andén ancho, y los vecinos del edificio aledaño les dan agua durante el día.
Esta es la zona más riesgosa porque los perros han estado cerca de ser atropellados en varias ocasiones. Jhon Fredy ha hablado con la Secretaría de Movilidad para que instalen reductores de velocidad, pero el trámite sigue en proceso.
El sector de la carrera 44 con calle 75
Este es el punto más reciente de la red. En 2024, aparecieron cuatro cachorros abandonados en una caja de cartón en esta esquina. La red los acogió, los crió y logró adoptar a tres. El cuarto, Pinto, sigue viviendo en la zona y se ha convertido en el consentido de los estudiantes del colegio cercano.
Esta zona tiene menos infraestructura que las demás, pero los cuidadores están trabajando en conseguir un refugio más permanente. Los vecinos han donado materiales de construcción y hay un proyecto para instalar una caseta más grande.
Cómo coordinan la comida y los recursos
La red no tiene un presupuesto fijo, pero funciona gracias a un sistema de cuotas voluntarias y donaciones que se coordina a través del grupo de WhatsApp.
El sistema de cuotas
Cada mes, los vecinos que participan activamente aportan entre 10.000 y 30.000 pesos colombianos. Con ese dinero, Doña Gloria compra los ingredientes para la comida: arroz, pollo, vísceras, verduras y ocasionalmente concentrado para los perros que necesitan dieta especial. La compra se hace los lunes en la Plaza de Mercado de Aranjuez, donde los vendedores les hacen descuentos por volumen.
El dinero se maneja con transparencia total. Doña Gloria presenta un informe de gastos cada domingo en el grupo de WhatsApp, con fotos de las facturas. Cualquier vecino puede pedir revisión de los gastos, aunque en los casi 5 años de funcionamiento, nunca ha habido una queja seria.
Las donaciones de los restaurantes
La tía Nelly tiene acuerdos verbales con al menos 8 restaurantes del barrio. Cada uno guarda las sobras en bolsas separadas y las etiqueta con la fecha. Nelly las recoge los martes y jueves, y las lleva a la casa de Doña Gloria para que sean procesadas. La comida se hierve nuevamente para eliminar bacterias y se mezcla con arroz para aumentar el volumen.
Este sistema no solo alimenta a los perros, sino que reduce el desperdicio de comida en el barrio. Los restauranteros participan con gusto porque saben que su comida no se pierde y que están ayudando a una causa comunitaria.
Las veterinarias aliadas
La red tiene acuerdos con tres veterinarias del barrio que ofrecen tarifas reducidas:
- Veterinaria San Francisco (carrera 46 con calle 75): ofrece consultas a 15.000 pesos y esterilizaciones a 80.000 pesos para perros comunitarios.
- Clínica Veterinaria Aranjuez (calle 77 con carrera 48): atiende urgencias con 20% de descuento y dona medicamentos vencidos pero en buen estado.
- Pet Care Medellín (avenida 45 con calle 78): tiene un programa de apadrinamiento donde los vecinos pueden pagar el tratamiento completo de un perro específico.
Estas alianzas son frágiles porque dependen de la buena voluntad de los veterinarios, pero han funcionado durante años. Cuando un perro necesita cirugía mayor, la red organiza una "vaca" especial y publica la necesidad en el grupo de WhatsApp.
Historias que han marcado a la red
La red tiene miles de historias, pero hay tres que los cuidadores cuentan con especial orgullo.
La historia de Choco y el rescate de la abuela
En marzo de 2022, Carlos Mario estaba trabajando en su taxi cuando su madre lo llamó diciendo que Choco, el perro comunitario de la zona, estaba ladrando sin parar frente a su casa. Carlos Mario llegó y encontró a su madre tirada en el piso de la cocina, consciente pero incapaz de levantarse tras una caída. Choco había estado ladrando durante 20 minutos hasta que alguien llamó a Carlos Mario.
Desde entonces, Choco es considerado un héroe en la red. Los vecinos le hicieron una placa conmemorativa que está colgada en la entrada de la casa de Carlos Mario, y él es el único perro que tiene acceso libre al interior de la vivienda.
La adopción de Negra que cruzó la ciudad
En 2023, la profe Patricia publicó la historia de Negra, una perra de 4 años que había sido abandonada dos veces. La publicación fue compartida más de 500 veces en Facebook, y llegó a los ojos de una familia en el barrio El Poblado que buscaba una mascota para su hija de 8 años.
La familia hizo el proceso completo: entrevista con Patricia, visita a la zona de Aranjuez para conocer a Negra en su entorno y luego una prueba de convivencia de dos semanas. Negra ahora vive en una casa con jardín en El Poblado y su nueva familia la lleva cada mes a visitar a sus cuidadores originales. Es la única perra de la red que tiene "visitas de cortesía" programadas.
La camada de los 7 cachorros
En enero de 2025, aparecieron 7 cachorros recién nacidos en una caja frente a la Institución Educativa Barrio Aranjuez. La madre, una perra joven llamada Pepa, estaba desnutrida y no podía producir suficiente leche.
La red se movilizó: Jhon Fredy consiguió leche maternizada en la veterinaria, Nelly organizó turnos para alimentarlos cada 3 horas, y Carlos Mario transportó a la familia completa a la casa de Doña Gloria durante dos semanas. De los 7 cachorros, 6 sobrevivieron y todos fueron adoptados. Pepa encontró hogar con una familia de la carrera 44 que la había estado alimentando desde que apareció.
Esta historia se convirtió en el ejemplo de lo que la red puede lograr cuando trabaja en conjunto. Los vecinos que participaron en los turnos de alimentación siguen siendo parte activa del grupo.
Cómo unirse a la red: guía práctica para agosto de 2026
Si usted vive en Aranjuez o cerca de la zona, o si simplemente quiere ayudar, hay varias formas de integrarse a la red. No se necesita experiencia ni recursos económicos, solo tiempo y ganas.
Paso 1: Únase al grupo de WhatsApp
El grupo de WhatsApp de cuidadores de la 76 es el canal principal de comunicación. Ahí se coordinan las jornadas, se piden donaciones urgentes y se comparten fotos de los perros en adopción. Para unirse, puede acercarse a la casa de Doña Gloria (carrera 45 con calle 77) cualquier día entre 6 y 8 de la mañana, o hablar con cualquier tendero de la calle 76 que le dará el # de contacto de uno de los administradores del grupo.
El grupo tiene reglas claras: no se permiten publicaciones comerciales, no se comparten memes ni cadenas, y todo mensaje debe estar relacionado con el bienestar de los perros. Los administradores son la misma Doña Gloria y la profe Patricia.
Paso 2: Participe en las jornadas mensuales
El primer sábado de cada mes se realiza la jornada de vacunación y desparasitación en el Parque Principal de Aranjuez, de 8 de la mañana a 12 del mediodía. Estas jornadas son gratuitas gracias a un convenio con la Secretaría de Salud de Medellín y con veterinarios voluntarios.
En estas jornadas también se hacen las adopciones. Si usted quiere adoptar un perro, este es el mejor momento para conocerlos. Si ya tiene perros, puede traerlos para que reciban sus vacunas.
Para las jornadas, se necesitan voluntarios para: recibir a los asistentes, llevar el registro de vacunación, ayudar a sujetar a los perros nerviosos y repartir información sobre tenencia responsable.
Paso 3: Ofrezca su tiempo o sus recursos
No todo es dinero. La red necesita constantemente:
- Voluntarios para alimentar: puede unirse a los turnos de la mañana (6:30-7:30) o de la tarde (5:00-6:00) en la casa de Doña Gloria.
- Transporte: si tiene carro o moto y puede ayudar con traslados de emergencia, escríbale a Carlos Mario a través del grupo.
- Donaciones en especie: cobijas, platos, collares, correas, bozales, medicamentos (aunque estén vencidos, la red los recibe para clasificar), concentrado, ar
Qué hacer
Visitar la Plaza de Aranjuez
La Plaza de Aranjuez es un punto de encuentro clave para los amantes de los perros. Aquí, puedes observar cómo los cuidadores y sus peludos amigos socializan en un ambiente relajado.
Insider Tip: Llévate algunos snacks para perros y comparte con los peludos que encuentres. Es una excelente forma de romper el hielo y hacer nuevos amigos, tanto humanos como caninos.
Explorar el Parque del Río Medellín
Este parque ofrece amplias zonas verdes y senderos perfectos para pasear con tu perro. Además, es un lugar ideal para que los perros se ejerciten y socialicen.
Insider Tip: Visita el parque en las primeras horas de la mañana o al atardecer para evitar el calor y disfrutar de un ambiente más tranquilo. Además, no olvides llevar agua para tu mascota.
Conocer a los cuidadores locales
Interactuar con los cuidadores de perros en la zona puede enriquecer tu experiencia. Muchos de ellos tienen historias fascinantes sobre la comunidad y sus animales, y pueden proporcionarte información valiosa sobre cuidados y adiestramiento.
Insider Tip: Pregunta sobre sus experiencias y recomendaciones de veterinarios o tiendas de mascotas, ya que ellos conocen los mejores lugares en el barrio.
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Dónde comer o beber
Restaurante La Pampa
Un lugar ideal para disfrutar de un buen corte de carne. La Pampa ofrece una selección de parrillas que resalta los sabores locales.
Insider Tip: No te pierdas su famoso chimichurri, que le da un toque especial a cualquier plato. Además, si tienes tiempo, pregunta por sus eventos de cata de vinos, que suelen ser muy interesantes.
Heladería La Paletería
Perfecto para un dulce descanso después de un paseo. Esta heladería se especializa en paletas artesanales que combinan sabores tropicales con ingredientes frescos.
Insider Tip: Prueba la paleta de maracuyá con trozos de fruta; es un clásico que nunca decepciona. Si puedes, visita en la tarde, cuando suelen tener promociones especiales.
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Cómo llegar y transporte
Llegar a la zona de Aranjuez, donde los perros cruzan la calle con confianza, es bastante sencillo y hay varias opciones de transporte que puedes considerar.
Transporte público
La opción más accesible es el sistema de metro de Medellín. Puedes tomar la Línea A y bajarte en la estación San Antonio, desde donde puedes tomar un bus o un taxi hacia la calle 76. La cercanía de la estación al centro facilita el acceso y te permite disfrutar de un breve recorrido por la zona.
Bicicleta
Medellín ha mejorado su infraestructura para ciclistas y, si eres amante de la bicicleta, puedes disfrutar de un paseo en dos ruedas. Hay varias rutas que te llevarán hasta Aranjuez. Asegúrate de estar atento a las señales de tráfico y compartir la vía con los peatones, especialmente donde los perros suelen cruzar.
Taxi o aplicaciones de transporte
Usar un taxi convencional o aplicaciones como Beat o Uber es una opción cómoda, especialmente si viajas en grupo o cargas equipaje. Recuerda siempre verificar que el conductor y el vehículo coincidan con la información de la app para mayor seguridad.
Estacionamiento
Si decides ir en auto, hay estacionamientos disponibles en las cercanías de la calle 76. Sin embargo, ten en cuenta que el tráfico puede ser complicado en horas pico. Es recomendable llegar temprano para encontrar un buen lugar y disfrutar del ambiente antes de que se llene.
Asegúrate de explorar el barrio y observar cómo los residentes cuidan de los perros, lo que añade un toque especial a tu visita.
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Tips locales
Un paseo por la calle 76
Recorre la calle 76 a pie y observa cómo los perros se mueven con libertad. La comunidad ha trabajado en la creación de espacios seguros para ellos, así que no dudes en llevar tu mascota para que socialice. Es un buen momento para charlar con los dueños de los perros y conocer más sobre la red de cuidadores.
Visita la tienda de accesorios para mascotas "El Canino"
Este local es conocido por su variedad de productos únicos para perros. Insider Tip: Pregunta por los artículos hechos a mano por artesanos locales, que no solo apoyan la economía del barrio, sino que también son más ecológicos.
Cafetería "Café Canino"
Un lugar perfecto para disfrutar de un café mientras tu perro se relaja a tu lado. Insider Tip: No te pierdas su galleta especial para perros, elaborada con ingredientes naturales. Es un excelente premio para tu mascota después de un paseo.
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Preguntas frecuentes
¿Dónde puedo encontrar cuidadores de perros en la 76?
Los cuidadores de perros en la calle 76 suelen estar más concentrados entre las carreras 45 y 48. Este tramo se ha convertido en un punto de encuentro para amantes de los animales y sus peludos. La comunidad se organiza a través de grupos en redes sociales donde comparten tips de cuidado y promociones de adopción.
¿Es seguro dejar que los perros crucen la calle libremente?
En general, los perros en esta zona están acostumbrados a interactuar con el tráfico. Sin embargo, siempre es recomendable supervisar a tu mascota y asegurarte de que esté bien entrenada para cruzar la calle. Algunos vecinos han notado que los perros, al estar tan familiarizados con el entorno, tienden a ser más cautelosos.
¿Qué servicios ofrecen los cuidadores de perros en la 76?
Los cuidadores no solo pasean a los perros, sino que también ofrecen servicios de entrenamiento y socialización. Muchos de ellos han creado espacios seguros donde los perros pueden jugar y socializar, lo que es fundamental para su bienestar. Pregunta por días de encuentro en parques cercanos, donde suelen organizar actividades grupales.
¿Hay algún evento relacionado con mascotas en la zona?
La comunidad de la 76 organiza eventos periódicos, como jornadas de adopción y ferias de salud para mascotas. Estos eventos son una excelente oportunidad para conocer a otros amantes de los animales y aprender sobre cuidados y buenas prácticas. Mantente atento a los anuncios en redes sociales o en las tiendas de mascotas locales.
¿Qué debo hacer si encuentro un perro perdido?
Si encuentras un perro perdido en la zona, lo mejor es llevarlo a un veterinario cercano para que lo revise y lo escanee por un microchip. También es recomendable publicarlo en grupos de Facebook de la comunidad de la 76, donde muchas personas están dispuestas a ayudar a reunificar a los perros con sus dueños.
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