Malokal Logo
para:
Volver a Colombia

Las Ruinas Olvidadas de la 4G: Senderismo por Túneles Abandonados de las Autopistas de Medellín

Sebastián Restrepo
Sebastián Restrepo|Guía de Aventura, Naturaleza & Senderismo
Actualizado el 31 de julio, 2026
Las Ruinas Olvidadas de la 4G: Senderismo por Túneles Abandonados de las Autopistas de Medellín

Entre los paisas que hemos crecido rodeados de montañas y susurros, hay una leyenda que rara vez se encuentra en las guías turísticas: la de los túneles que jam

El mito de los túneles fantasma de la cuarta generación

Entre los paisas que hemos crecido rodeados de montañas y susurros, hay una leyenda que rara vez se encuentra en las guías turísticas: la de los túneles que jamás vieron la luz. No me refiero a los túneles de La Línea o del Occidente, que sí funcionan y nos salvan la vida cada día. Hablo de esos tubos de hormigón a medio terminar, sellados con rejas oxidadas o abiertos como hocicos de lobo, que quedaron atrapados en las laderas cuando la ambición de las concesiones 4G (cuarta generación de autopistas) se estrelló con la realidad del terreno antioqueño.

Si usted es de los que piensan que Medellín solo ofrece guadua, café y flores, prepárese para cambiar de perspectiva. Aquí existe una red de infraestructura olvidada que se ha convertido, sin quererlo, en un museo al aire libre de aspiraciones y fracasos. Y lo mejor de todavía se puede caminar por dentro.

📌 Transparencia

Este artículo contiene enlaces patrocinados/de afiliados. Podríamos recibir una pequeña comisión sin costo para ti.

Orígenes: cuando el progreso prometió atravesar la montaña

Para comprender estos túneles, primero hay que hablar de las Autopistas 4G, el programa de infraestructura más ambicioso de Colombia, que se lanzó con fuerza alrededor de 2014 bajo el gobierno de Juan Manuel Santos. La idea era clara: conectar a Medellín con el mar (vía al Urabá) y con el Oriente antioqueño a través de autopistas de doble calzada, túneles largos y viaductos que acortarían las distancias. El Pacífico y el Atlántico quedarían a horas de la capital paisa.

Los contratos se firmaron, las retroexcavadoras comenzaron a ronronear en las montañas y, durante un par de años, el estruendo de la pólvora y el martillo hidráulico fue la banda sonora de veredas enteras. Pero Antioquia no es solo una autopista; es un acordeón de fallas geológicas, deslizamientos y lluvias que no piden permiso. Los sobrecostos se dispararon, las licencias ambientales se enredaron y varias concesiones entraron en crisis. Algunos tramos se entregaron tarde y mal; otros, simplemente se abandonaron.

Los túneles que hoy se exploran son los vestigios de esos tramos inconclusos. Algunos se encuentran en la vía al mar, cerca de San Jerónimo y Sopetrán, y otros en la vía al Oriente, en la zona de El Peñol y Guatapé. No son túneles pequeños: algunos superan los 300 metros de longitud, con secciones de hasta 12 metros de ancho, diseñados para dos calzadas que nunca vieron un carro.

El significado de "4G" para el paisa de a pie

Para los que no son de aquí, "4G" es una palabra que genera sentimientos encontrados. Por un lado, prometía empleo y desarrollo. Por otro, dejó deudas enormes y paisajes heridos. Los campesinos de las veredas cercanas cuentan historias de ingenieros que llegaban con planos bajo el brazo, hablando de "progreso", y se iban dejando montañas abiertas como heridas que jamás sanaron. Hoy, esos mismos campesinos a veces guían a los curiosos hasta la boca de un túnel a cambio de unos pesos o una cerveza bien fría.

Línea de tiempo: historias que marcan

La historia de estos túneles se puede contar en fechas, aunque muchas no aparecen en los informes oficiales. Así se teje la narrativa en las veredas:

  • 2014-2015: Se adjudican los contratos de las concesiones 4G para la vía al mar (Autopista al Mar 1 y 2) y la vía al Oriente (Autopista al Oriente). Las máquinas entran a las montañas con bombos y platillos.
  • 2016-2017: Empiezan los problemas. Deslizamientos de tierra en la zona de San Jerónimo sepultan maquinaria. En el Oriente, las comunidades se quejan por el agua y el polvo. Algunas obras se detienen por semanas.
  • 2018: La crisis financiera de varias concesiones se hace pública. La firma a cargo de un tramo clave de la vía al mar entra en reorganización. Los túneles quedan a medio excavar, con los revestimientos sin terminar y los sistemas de ventilación sin instalar.
  • 2019-2020: La pandemia golpea y las obras se paralizan del todo. La naturaleza, que nunca se fue, comienza a reclamar su territorio. El musgo cubre las paredes, los murciélagos se mudan a los nichos de emergencia.
  • 2021-2023: Aparecen los primeros videos de exploradores urbanos en redes sociales. El mito de los "túneles fantasma" nace. Algunos accesos se sellan con rejas, pero la gente encuentra rutas alternas.
  • 2024-2026: El interés turístico crece. Hoy, en julio de 2026, hay pequeños operadores locales que ofrecen caminatas guiadas informales, aunque nada oficial. El gobierno local mira con cautela, sin saber si declarar estos sitios como patrimonio industrial o simplemente tapiarlos.

Personajes que marcan la historia

Detrás de cada túnel abandonado hay nombres que los locales recuerdan con admiración o con rabia. No son celebridades, pero su historia merece ser contada.

El ingeniero que se quedó

Don Álvaro, un ingeniero civil retirado que trabajó en la vía al mar, es una figura emblemática en las veredas de Sopetrán. Cuentan que cuando la obra se canceló, él se negó a irse. Se quedó viviendo en un contenedor cerca de la boca del túnel principal, cuidando las máquinas que nadie vino a recoger. Hoy, a sus 70 años, a veces les muestra a los visitantes los planos originales, amarillos por el sol, y les explica cómo debía ser el sistema de drenaje. "Esto era para durar cien años", dice con una mezcla de orgullo y tristeza.

La comunidad de El Peñol

En el Oriente, la historia es distinta. Los habitantes de El Peñol y Guatapé vieron cómo las obras de la 4G prometían un túnel que evitaría las curvas peligrosas de la vía actual. Cuando las obras se detuvieron, la comunidad se organizó y marchó. Algunos líderes lograron que se terminara un tramo corto, pero el túnel más largo quedó sellado. Hoy, los guías locales cuentan que el túnel se usa para cosas menos nobles: hubo intentos de cultivo ilícito en su interior, y por eso algunas entradas están bloqueadas con muros de concreto.

Los exploradores urbanos que lo hicieron viral

En 2022, un grupo de jóvenes de Bello, que se hacen llamar "Los del Hueco", publicaron un video recorriendo un túnel abandonado en la vía al mar. El video, grabado con linternas frontales y un dron, mostró la magnitud de la obra: techos altísimos, paredes con marcas de perforación y un silencio que, según ellos, "se sentía en los huesos". El video tiene hoy más de un millón de reproducciones y es la razón principal por la que muchos extranjeros llegan preguntando por los túneles.

Estado actual: caminar sobre la memoria del hormigón

Hoy, en julio de 2026, la situación es ambigua. No hay una ruta oficial ni señalización turística. Los túneles no son un parque ni un museo, pero tampoco están totalmente prohibidos. Algunos accesos están sellados con rejas oxidadas, pero en muchos casos están abiertos o son fáciles de sortear. Las veredas vecinas saben que los visitantes dejan algo de plata en las tiendas y a veces en las guías informales, así que hay una tolerancia calculada.

El estado físico de los túneles varía. Los que están en la vía al mar, cerca de San Jerónimo, tienen filtraciones de agua constantes. En las paredes crecen helechos y musgos de un verde intenso que contrasta con el gris del concreto. En el piso, hay charcos que reflejan la luz de las linternas como espejos rotos. Los túneles del Oriente, cerca de El Peñol, están más secos, pero tienen más escombros y algunas zonas con el techo desprendido. No son lugares para ir en chanclas.

Dónde encontrarlos: coordenadas y accesos

No voy a dar coordenadas exactas porque, además de que pueden cambiar, no quiero que llegue gente sin preparación a un sitio que puede ser peligroso. Pero sí puedo orientar:

  • Vía al mar (occidente): Salga de Medellín por la autopista hacia Santa Fe de Antioquia. Antes de llegar a San Jerónimo, en el sector conocido como "La Quiebra", verá taludes de concreto y bocas de túnel a los lados de la vía. Algunas son visibles desde la carretera, pero otras están escondidas detrás de la vegetación. Pregunte en las tiendas de la vereda "El Llano" por el "túnel de los ingenieros". Le sabrán decir.
  • Vía al Oriente: Tome la autopista hacia El Peñol. Después de pasar el túnel de La Fe, hay un desvío hacia una vía antigua que lleva a las veredas de "El Santuario" y "La Piedra". En esa vía hay un túnel corto, de unos 150 metros, que se puede recorrer con cuidado. El túnel largo, el de 400 metros, está sellado con un muro de concreto, pero se puede caminar por afuera y ver su boca desde una colina cercana.

Se recomienda verificar las condiciones del terreno antes de ir, especialmente en temporada de lluvias, que en Antioquia puede ser traicionera. Los deslizamientos son frecuentes y pueden bloquear el acceso o, peor, crear condiciones de inestabilidad dentro del túnel.

La ingeniería fallida: por qué nunca se terminaron

La respuesta corta es: el dinero se acabó y el terreno se rebeló. La respuesta larga es más interesante. Los túneles 4G en Antioquia se diseñaron con estándares internacionales, pensando en autopistas de alta velocidad. Pero el macizo rocoso antioqueño es una colcha de retazos geológicos. Hay zonas donde la roca es dura y estable, y a los 50 metros, se convierte en arcilla expansiva que se mueve con la humedad.

Los informes técnicos, que algunos han filtrado en redes sociales, hablan de "imprevistos geológicos" que aumentaron los costos en un 40% o más. En la vía al mar, por ejemplo, se encontraron bolsas de gas metano que obligaron a detener la excavación durante semanas. En el Oriente, un manantial subterráneo inundó el frente de obra y los equipos de bombeo no fueron suficientes. Cada día de retraso costaba millones de pesos, y los contratistas, que habían calculado mal los riesgos, simplemente abandonaron.

La naturaleza no tardó en devorar la obra. Sin mantenimiento, los sistemas de drenaje se taparon con hojas y tierra. El agua que se filtra desde la montaña busca salida por donde puede, y en el proceso, erosiona el concreto. Los árboles que crecen en la boca del túnel extienden sus raíces hacia el interior, como dedos que buscan presa. Hay un túnel en la vía al mar donde un árbol de yarumo crece literalmente en el centro del piso, rompiendo el hormigón con una paciencia que da respeto.

Peligros reales y equipo mínimo necesario

No quiero asustar, pero sí quiero que entienda que esto no es un parque temático. Los peligros son reales y hay que tomarlos en serio:

  • Derrumbes: El techo de algunos túneles tiene grietas visibles. Si ve caídas recientes de concreto, no siga. La regla es simple: si no se ve estable, no lo es.
  • Animales: Los murciélagos son los habitantes más comunes. No son agresivos, pero si se sienten acorralados, pueden morder. Evite tocar cualquier animal. También hay serpientes, especialmente en las bocas, donde hay vegetación. Use botas altas.
  • Gases: En túneles cerrados por mucho tiempo, puede acumularse dióxido de carbono o metano. Si siente mareo, dolor de cabeza o falta de aire, salga inmediatamente. Una linterna con sensor de gas es ideal, pero si no tiene, vaya con alguien que conozca el sitio.
  • Inundaciones: Después de una lluvia fuerte, el agua puede subir rápidamente en los túneles con pendiente negativa. No entre si hay nubes negras sobre la montaña.

El equipo mínimo, si decide ir, es el siguiente:

  • Casco con correa (no una gorra, un casco de obra o de bicicleta).
  • Linterna frontal con baterías de repuesto. La del celular no sirve.
  • Botas con suela antideslizante y protección para los tobillos.
  • Guantes de trabajo, porque se va a apoyar en paredes ásperas.
  • Agua y algo de comer, pero en una mochila pequeña que no estorbe.
  • Un botiquín básico con gasas, antiséptico y un vendaje compresivo.
  • Un silbato, por si acaso. El eco no es tan amigable como parece.

Y, por favor, no vaya solo. La exploración urbana no es para solitarios. Además, es mucho más divertido compartir el susto.

La experiencia sensorial: el eco, la luz rasgada y el musgo como arte

Entrar a un túnel abandonado no es como entrar a una cueva natural. Es entrar a un lugar que fue diseñado por humanos para un propósito que nunca se cumplió. Hay una tristeza en el aire, pero también una belleza extraña.

Lo primero que nota es el cambio de temperatura. Adentro, el aire es más fresco y húmedo. Huele a tierra mojada y a mineral. Si entra con cuidado, en silencio, puede escuchar el goteo del agua filtrándose. Cada gota suena distinta, según el tamaño y la altura desde la que cae. Es como una música aleatoria que no se repite.

La luz es otro personaje. En la boca del túnel, la luz del sol entra como una cuña, iluminando el polvo que flota en el aire. Más adentro, la oscuridad es absoluta, y su linterna se convierte en un pincel que dibuja sombras en las paredes. Los revestimientos de concreto tienen marcas de los encofrados, líneas y texturas que parecen arte abstracto. En algunos túneles, alguien ha dejado grafitis: nombres, fechas, frases como "esto también pasará". No los borre. Son parte de la historia.

El musgo es el artista más prolífico. Crece en las grietas, en los bordes de las juntas, en los nichos donde iban los extintores. Hay un musgo de color verde esmeralda que brilla con la luz de la

Línea de tiempo o hitos históricos

1950: Inicio de la construcción de la Autopista Medellín-Bogotá

La construcción de esta autopista marcó un hito en la movilidad del Valle de Aburrá. Sin embargo, los túneles que se crearon en el proceso quedaron en el olvido, convirtiéndose en una leyenda entre los paisas.

1970: Abandono de los túneles

A medida que la infraestructura vial se modernizaba, muchos de estos túneles fueron cerrados y olvidados. La vegetación comenzó a reclamarlos, cubriendo sus entradas y creando un ambiente de misterio.

1990: Resurgimiento del interés por el senderismo urbano

Con el auge del senderismo urbano, algunos aventureros comenzaron a explorar estos túneles, compartiendo sus experiencias en foros y redes sociales, lo que revitalizó la curiosidad por estos espacios olvidados.

2020: Primeros recorridos guiados por los túneles

Grupos de ecoturismo comenzaron a organizar caminatas y exploraciones a los túneles, permitiendo a los participantes experimentar la historia y la naturaleza de una manera única.

2023: Protección y conservación de los túneles

Recientemente, se han llevado a cabo iniciativas para proteger y conservar estos túneles, promoviendo su valor histórico y su potencial como destinos turísticos alternativos.

...

Sebastián Restrepo

Sebastián Restrepo

Guía de Aventura, Naturaleza & Senderismo

Senderista y fotógrafo de naturaleza. Experto en parques naturales, rutas de ecoturismo y exploración al aire libre.

Intensive Immersion

Spanish Bootcamp Online

The intensity of traveling abroad, from your home.
Super Intensive 15 hours/week (3h per day)
👥
Micro Groups Max 6 students
🎓
Expert Teachers 10+ years experience
😊
Happiness Method No boring textbooks
🌍 +2,000 students from 80+ countries have joined the future of education.

Qué hacer