Cartagena de Indias no es solo para parejas y mochileros. Esta joya del Caribe colombiano se transforma en un paraíso familiar donde los niños descubren la historia entre murallas centenarias y las olas del mar Caribe les enseñan a bailar.
La ciudad amurallada: un patio de recreo histórico
Las murallas de Cartagena se convierten en el primer parque de diversiones. Los niños pueden correr por sus pasadizos, subir a los baluartes y descubrir cañones que parecen salidos de una película de piratas. El Castillo de San Felipe de Barajas es una aventura en sí misma: túneles secretos, escaleras infinitas y vistas que hacen que hasta el más pequeño se sienta como un explorador.
Playas seguras para chapotear
Bocagrande ofrece las playas más tranquilas para familias. Sus aguas poco profundas y oleaje suave son ideales para los primeros encuentros con el mar. En la Playa de la Boquilla, los pescadores locales enseñan a los niños sobre la vida marina mientras las palmeras hacen sombra para los castillos de arena.
Museos que no aburren
El Museo del Oro Zenú transforma la historia en magia. Los niños pueden ver piezas de oro que brillan como tesoros y aprender sobre culturas ancestrales sin darse cuenta. El Museo Naval del Caribe tiene barcos en miniatura que fascinan a pequeños marineros, mientras que el Convento de la Popa ofrece vistas panorámicas que parecen postales vivientes.
Para días lluviosos
Cuando el sol se esconde, el Centro Comercial Caribe Plaza se convierte en refugio con su zona de juegos infantil y cine familiar. Otra opción es visitar las iglesias coloniales, donde la arquitectura barroca se convierte en una lección de arte sin necesidad de libro.
Consejos prácticos para viajar tranquilos
Las mañanas temprano son el mejor momento para explorar la ciudad amurallada, antes de que el calor sea intenso. Llevar agua siempre y protector solar es esencial. Para comer, los restaurantes del centro histórico suelen tener opciones infantiles, y las arepas de huevo son un éxito garantizado.
Seguridad y comodidad
Cartagena es segura para familias, especialmente en las zonas turísticas. Es recomendable usar bloqueador solar constantemente y mantener a los niños hidratados. Los taxis son la mejor opción para moverse con niños pequeños, evitando las aglomeraciones del transporte público.
Los precios familiares existen en la mayoría de atracciones: niños menores de 5 años suelen entrar gratis, y entre 6 y 12 años tienen descuentos significativos. Los domingos muchos museos tienen entrada gratuita para familias locales, pero los turistas también pueden disfrutar de tarifas especiales.
Cartagena espera con los brazos abiertos a las familias que buscan crear recuerdos entre murallas históricas y playas caribeñas. Donde cada callejón esconde una historia y cada atardecer pinta el cielo de colores que los niños nunca olvidarán.