El origen del barrio: cuando Cali se asomó al siglo XX
San Fernando no nació como un barrio más. A finales de la década de 1920, Cali apenas empezaba a estirarse más allá del centro tradicional, y un grupo de familias adineradas, profesionales liberales y comerciantes exitosos decidió construir sus casas en lo que entonces eran potreros al sur de la ciudad. El resultado fue un ensanche urbano planeado, con calles anchas para la época, andenes generosos y una arquitectura que miraba hacia Europa sin perder el trópico. Las casas republicanas de San Fernando —construidas entre 1920 y 1940— son el testimonio de una Cali que quería ser moderna sin renunciar a la tradición. Hoy, en mayo de 2026, caminar por sus cuadras entre las calles 5 y 9, y las carreras 34 y 38, es como recorrer un museo al aire libre, aunque muchos transeúntes pasen de largo sin levantar la vista.
Lo que hace único a San Fernando no es solo la cantidad de casas republicanas que quedan en pie —que son muchas—, sino el estado de conservación de varias de ellas. Mientras otros barrios históricos de Cali, como El Peñón o Granada, fueron tragados por la especulación inmobiliaria y los edificios de apartamentos, San Fernando logró mantener un carácter residencial de baja altura. Claro, no todo es perfecto: hay casas abandonadas, otras modificadas sin criterio, y algunas que fueron demolidas para dar paso a parqueaderos o conjuntos cerrados. Pero las que sobreviven cuentan una historia que vale la pena conocer con detalle.
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Las 5 casas republicanas mejor conservadas del cuadrante
Para que no te pierdas en el intento, armé una ruta peatonal que cubre las cinco casas republicanas que, a mi juicio, están mejor conservadas en el cuadrante entre calles 5 y 9, carreras 34 y 38. Son todas visitables desde la calle —ninguna abre al público regularmente, salvo que haya eventos—, pero sus fachadas ya valen el paseo. Lleva cámara, cuaderno y, si puedes, un sombrero: el sol caleño no perdona.
Casa de la Calle 5 # 34-12
Esta es, probablemente, la más fotografiada del barrio. Su fachada de dos plantas conserva las molduras originales de cemento imitando piedra, con un frontón curvo sobre la puerta principal que recuerda a las villas italianas del novecento. Los pisos de granito pulido del zaguán todavía se ven, aunque el acceso está restringido. Los balcones de hierro forjado, con motivos florales repetidos, son un ejemplo perfecto del oficio de los herreros caleños de la época. Se recomienda verificar horarios si hay algún evento cultural, pues ocasionalmente la abren para exposiciones.
Casa Esquina de la Carrera 36 con Calle 7
Ocupa toda una esquina, lo que la hace aún más imponente. Tiene un mirador en la segunda planta —una especie de torreón cuadrado— que era común en las casas republicanas para aprovechar las brisas del valle. La fachada combina pañete liso con franjas de ladrillo visto, una técnica llamada "sillares simulados" que engañaba al ojo haciéndole creer que la casa era de piedra. Los pisos de granito pulido del andén exterior están desgastados por décadas de paso, pero aún se distinguen los diseños geométricos. El actual propietario, un médico jubilado, ha restaurado las carpinterías de madera con recursos propios.
Casa de la Calle 8 # 35-28
Menos ostentosa que las anteriores, pero con un encanto especial: es de una sola planta, con un gran portal sostenido por columnas dóricas de fundición. Ese portal era el "recibidor" donde las familias esperaban a las visitas sin que entraran a la casa. Los balcones de hierro forjado aquí son más sencillos, con barras rectas rematadas en lanzas. Lo que la hace especial es que conserva el jardín delantero original, con palmas de corozo y un pozo de agua que aún funciona. Los dueños actuales, una pareja de arquitectos, la comparon en 2018 y la restauraron respetando los planos originales que encontraron en el Archivo Histórico de Cali.
Casa de la Carrera 37 # 6-50
Esta casa tiene una historia particular: fue la residencia de un médico alemán que llegó a Cali en los años 30 huyendo de la guerra. Por eso, su arquitectura mezcla elementos republicanos con toques del art déco que empezaba a ponerse de moda. Las molduras en fachada son más estilizadas, con líneas rectas y formas escalonadas, y los pisos de granito pulido del interior —que se ven desde la ventana— tienen un diseño de ajedrez. Los balcones de hierro forjado son minimalistas, casi sin adornos. Es una de las pocas casas que tiene una placa con el año de construcción: 1935.
Casa de la Calle 9 # 34-80
La más grande del recorrido, con tres plantas y un patio interior que hoy funciona como restaurante de eventos. La fachada es un despliegue de molduras: guirnaldas, roleos, florones y una cornisa dentada que recorre todo el perímetro. Los pisos de granito pulido del zaguán son impecables, restaurados hace cinco años. Los balcones de hierro forjado tienen la particularidad de incluir iniciales entrelazadas —las de la familia original— en el barandal central. El restaurante que opera allí se llama "La Casa de la 9" y abre de martes a domingo, 12pm-10pm, con platos desde $35.000 COP. Es la única oportunidad de entrar a una de estas casas sin ser invitado.
Elementos constructivos únicos: lo que hace especial a una casa republicana
Si vas a hacer el recorrido, es útil que sepas qué mirar. No es lo mismo pasar frente a una casa bonita que entender por qué es bonita. Acá te detallo los tres elementos que definen la arquitectura republicana de San Fernando y que separan a las casas originales de las imitaciones modernas.
Molduras en fachada
Las molduras son el sello de la casa republicana. Hechas a mano con cemento y arena, imitaban la piedra tallada que no se podía pagar. En San Fernando, las más comunes son las que enmarcan puertas y ventanas, con formas de arco de medio punto o dinteles rectos decorados con roleos. Algunas casas tienen "guardapolvos" —una moldura horizontal que corre sobre las ventanas— con dentículos o grecas. Fíjate en la casa de la Calle 5 # 34-12: su frontón curvo tiene un tímpano con un relieve de hojas de acanto, un detalle que solo un yesero experto podía hacer. Con el tiempo, muchas molduras se han caído o las han cubierto con pintura gruesa; las casas mejor conservadas las mantienen al descubierto, con su color gris original o pintadas de blanco cálido.
Pisos de granito pulido
El granito pulido —una mezcla de cemento, arena y polvo de piedra que se alisaba hasta quedar brillante— era el estándar de lujo en la época. En San Fernando, los zaguanes y corredores interiores suelen tenerlos, con diseños geométricos: cuadros, rombos, estrellas de ocho puntas. La casa de la Carrera 37 # 6-50 tiene un patrón de ajedrez en blanco y negro que todavía se ve nítido. El problema es que el granito se raya con facilidad y muchos propietarios lo han cubierto con baldosa o cerámica moderna. Si ves un piso de granito original, está viendo un trabajo artesanal que requería semanas de pulido a mano.
Balcones de hierro forjado
Los balcones no son solo decorativos: eran el lugar donde las familias se sentaban a ver la vida pasar. En San Fernando, los hay de dos tipos: los de barandilla recta con remates en punta de lanza (como en la Calle 8 # 35-28) y los de volutas y roleos (como en la Calle 5 # 34-12). Todos fueron hechos por herreros locales que trabajaban el hierro en caliente, martillando cada curva a mano. Un detalle que pocos notan: las bases de los balcones suelen tener una placa de fundición con el nombre del herrero o la fecha. En la casa de la Calle 9 # 34-80, si te asomas, verás una placa que dice "Herrería El Águila, 1937".
Entrevista a un morador antiguo: Don Héctor y la restauración de su casa
Don Héctor Londoño tiene 78 años y vive en la misma casa de San Fernando donde nació. Es economista retirado y, desde 1995, ha dedicado buena parte de su tiempo y su pensión a restaurar la propiedad que heredó de sus padres. Lo encontré una mañana de sábado, regando las gardenias del jardín delantero, y aceptó contarme su historia.
"Esta casa la compró mi papá en 1942. Él era abogado y venía de Popayán. La casa ya estaba construida desde 1935, pero él le hizo algunas mejoras: puso el piso de granito del comedor y mandó a hacer los balcones de hierro con un herrero de la carrera 15. Cuando yo era niño, esto era puro monte: no había edificios, solo casas y potreros. Los vecinos éramos todos profesionales, médicos, ingenieros. Las puertas no se cerraban con llave."
La restauración no fue fácil. "En los 80, la casa se fue deteriorando. El techo goteaba, las molduras se caían a pedazos y los balcones estaban oxidados. Mis hijos me decían que la vendiera, que era mucha plata. Pero yo no podía. Esta casa es parte de mí. Empecé por el techo: cambié las tejas de barro por unas nuevas hechas en el mismo molde. Luego, llamé a un yesero de Popayán que sabía trabajar molduras a mano. Me costó un ojo de la cara, pero quedaron igualitas a las originales."
Don Héctor señala los pisos de granito pulido del zaguán: "Estos los limpié yo mismo con ácido muriático y una pulidora. Tardé tres fines de semana. Pero mire cómo brillan. La gente me dice que por qué no pongo baldosa, que es más fácil. Pero esto es historia. Si usted pisa este piso, está pisando el mismo piso que pisó mi mamá cuando llegó de novia."
Le pregunto por el futuro: "Mis hijos no quieren la casa. Dicen que es mucha responsabilidad. Yo no sé qué pasará cuando yo falte. Ojalá la compre alguien que la cuide. Porque una casa como esta no se puede reemplazar. San Fernando ya no es lo que era, pero mientras haya gente que valore estas fachadas, la memoria del barrio no se pierde."
Normativa de conservación en Cali: ¿qué protege a San Fernando?
No todo está perdido. Desde 2012, Cali cuenta con un Plan Especial de Manejo y Protección (PEMP) para el centro histórico, pero San Fernando no está incluido en esa categoría. Sin embargo, el barrio tiene una figura de protección parcial: está catalogado como "Sector de Interés Urbanístico" en el Plan de Ordenamiento Territorial (POT) vigente desde 2014. Esto significa que cualquier intervención en las fachadas de las casas construidas antes de 1950 debe ser revisada por la Secretaría de Planeación Municipal. En teoría, no se puede demoler una casa republicana sin un estudio que demuestre que es inviable su conservación. En la práctica, muchas demoliciones ocurren de noche o los fines de semana, y cuando la autoridad se da cuenta, ya hay un hueco en la cuadra.
Además, existe la "Guía de Intervención para el Patrimonio Arquitectónico de Cali", publicada por la Alcaldía en 2018, que recomienda materiales y técnicas para restaurar casas republicanas. Por ejemplo, especifica que las molduras deben repararse con mortero de cal y no con cemento Portland, que los pisos de granito deben pulirse con abrasivos suaves, y que los balcones de hierro forjado deben tratarse contra la oxidación con minio y pintura al óleo. El problema es que esta guía no es obligatoria, solo sugerida. Muchos propietarios optan por soluciones baratas y rápidas que terminan dañando el carácter original de las casas.
Si te interesa el tema, puedes consultar el "Inventario de Bienes de Interés Cultural del Municipio de Santiago de Cali", disponible en la página web de la Secretaría de Cultura. Allí aparecen listadas las casas de San Fernando que tienen algún nivel de protección. No son muchas: apenas 23 en todo el barrio. El resto depende de la buena voluntad de sus dueños.
Cómo llegar y transporte
Llegar a San Fernando es sencillo. El barrio está a 10 minutos en taxi desde el centro de Cali y a 15 desde el sur de la ciudad. Si usas transporte público, las rutas de buses que pasan por la Calle 5 (como la T47 o la P21) te dejan en la esquina de la Carrera 34. También puedes tomar el MIO: la estación más cercana es "San Fernando" en la Calle 5 con Carrera 36, a la que llegan las rutas T1, T3 y T6. Desde allí, caminas hacia el sur por la Carrera 36 hasta encontrar las casas. Si vienes en carro, el parqueadero más seguro está en el Centro Comercial San Fernando Plaza (Calle 5 # 36-100), con tarifa de $3.000 COP la hora. Las calles del barrio son angostas y suelen estar llenas de carros parqueados, así que mejor moverse a pie.
El recorrido de las 5 casas toma entre 1 y 2 horas, dependiendo de cuánto te detengas a mirar. Recomiendo hacerlo en la mañana, antes de las 10am, cuando el sol no aprieta y las fachadas reciben luz frontal. Si vas en fin de semana, el barrio está más tranquilo y puedes tomar fotos sin que los carros te estorben.
Tips locales
- Lleva agua y bloqueador: San Fernando es plano, pero el sol caleño es implacable. No hay muchas tiendas en el cuadrante, así que compra agua antes de empezar.
- Saluda a los vecinos: La gente del barrio está acostumbrada a ver curiosos. Si ves a alguien en el jardín, saluda y pregúntale por la casa. Muchos conocen la historia y te contarán cosas que no están en los libros.
- No entres sin permiso: Las casas son propiedades privadas. Respeta las rejas y los letreros de "Propiedad Privada". Si quieres ver el interior, la única opción regular es el restaurante "La Casa de la 9".
- Usa zapato cómodo: Las aceras de San Fernando son de cemento y algunas están rotas. Las sandalias no son buena idea si quieres caminar las 5 casas sin torcerte un tobillo.
- Consulta el clima: Cali tiene temporada de lluvias entre abril y mayo, y entre octubre y noviembre. Si llueve, las fachadas se ven más dramáticas, pero los pisos de granito se vuelven resbaladizos.
- Lleva binoculares: Suena exagerado, pero los detalles de las molduras en segundos pisos se ven mejor con un poco de aumento. Además, puedes espiar los balcones de hierro forjado sin tener que cruzar la calle.
Preguntas frecuentes
¿Se puede entrar a las casas republicanas de San Fernando?
La mayoría son propiedades privadas y no están abiertas al público. La única excepción regular es la casa de la Calle 9 # 34-80, que funciona como restaurante "La Casa de la 9" y permite recorrer el zaguán y el patio interior si reservas una mesa. Ocasionalmente, algunas casas abren para eventos culturales como la "Noche de los Museos" o exposiciones temporales; se recomienda seguir las redes sociales de la Secretaría de Cultura de Cali para enterarse de estas fechas.
¿Cuánto cuesta restaurar una casa republicana en San Fernando?
Los costos varían mucho según el estado de la casa y los materiales que se usen. Una restauración completa de fachada (molduras, pisos de granito, balcones de hierro y carpinterías) puede costar entre 50 y 150 millones de pesos colombianos (precios de referencia de mayo de 2026). Si solo se quiere reparar una moldura o pulir un piso, el precio baja a 5-10 millones. Es importante contratar a profesionales con experiencia en patrimonio, como los yeseros de Popayán o los herreros del centro de Cali, que cobran más pero garantizan un resultado fiel al original.
¿Qué pasa si quiero comprar una casa republicana en San Fernando?
Comprar una casa republicana en San Fernando es posible, pero hay que tener en cuenta las restricciones urbanísticas. El POT exige que cualquier modificación en la fachada sea aprobada por Planeación Municipal, y si la casa está catalogada como Bien de Interés Cultural, las restricciones son aún mayores. Los precios de venta oscilan entre 800 millones y 2.500 millones de pesos, dependiendo del tamaño y el estado de conservación. Antes de comprar, se recomienda contratar un arquitecto especializado en patrimonio para que evalúe la propiedad y los costos de restauración. También es buena idea hablar con los vecinos del barrio para conocer el entorno y las posibles limitaciones.
Introducción histórica o contextual
San Fernando se formó en un periodo de transición para Cali, cuando la ciudad comenzaba a expandirse más allá de su núcleo tradicional. Este barrio, que cobró vida en la década de 1920, refleja la arquitectura republicana de la época, un estilo que se caracteriza por sus detalles ornamentales y la mezcla de influencias europeas. Las casas de San Fernando son testigos de la historia de una ciudad que buscaba modernizarse mientras mantenía su identidad cultural.
En sus inicios, San Fernando era un refugio para las familias de clase media y alta, quienes buscaban alejarse del bullicio del centro. Este espacio se convirtió en un lugar de encuentro para intelectuales y artistas, lo que contribuyó a su ambiente bohemio y cultural. Hoy en día, caminar por sus calles es como viajar en el tiempo, donde cada casa cuenta una historia que vale la pena descubrir.
Es importante mencionar que San Fernando no solo es un barrio de casas antiguas, sino también un centro cultural que alberga galerías de arte, cafés y pequeñas tiendas que han mantenido viva la esencia del lugar. Al explorar San Fernando, no solo se observa la arquitectura, sino también la vibrante vida cotidiana de sus habitantes y el legado que han construido a lo largo de los años.
Qué hacer
Café La Palma
Este café es un punto de encuentro para los amantes del buen café. La Palma no solo ofrece una variedad de cafés de origen, sino que también promueve la cultura cafetera de la región. Insider Tip: Pide un café filtrado y acompáñalo con una porción de su famoso pastel de yuca, ¡no te arrepentirás!
Casa de la Cultura
Un espacio que alberga exposiciones de arte local y eventos culturales. La Casa de la Cultura es ideal para entender la identidad caleña. Insider Tip: Consulta su calendario de eventos, ya que frecuentemente organizan charlas y talleres que permiten una inmersión más profunda en la cultura de la región.
Dónde comer o beber
Restaurante La Pampa
Este lugar es conocido por su carne a la parrilla, un clásico que no te puedes perder. Además, el ambiente es acogedor y perfecto para disfrutar de una buena conversación.
Insider Tip: Pregunta por el "Churrasco" del día, que suele ser una recomendación especial del chef. Acompáñalo con una copa de vino tinto local para realzar los sabores.
Café La Palma
Un sitio ideal para una pausa, con un menú que incluye desde café colombiano hasta deliciosos postres. Es perfecto para conocer un poco más sobre la cultura cafetera del país.
Insider Tip: No dejes de probar el "Café filtrado", es una experiencia diferente que se destaca por su sabor auténtico. A menudo tienen eventos de música en vivo los fines de semana, así que verifica la programación.
